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Israel aprieta el acelerador criminal en Gaza en pleno viaje de Trump

Israel acelera la intensidad de las matanzas en Gaza y provocó cerca de 90 muertos en un día en el que el Ejército reconoció que casi todas las víctimas son civiles. El aumento de las masacres se produce en plena visita de Donald Trump a las monarquías del Golfo, en la que Palestina está ausente.

  Varios de los niños que Israel mató ayer en la masacre de Yabalia.
Varios de los niños que Israel mató ayer en la masacre de Yabalia. (Bashar TALEB | AFP)

El Ejército israelí acelera las masacres en Gaza en pleno viaje del presidente de EEUU, Donald Trump, a la región y a la vez que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anuncia pasos hacia la «solución final» para los palestinos, al asegurar que «en los próximos días entraremos con todas nuestras fuerzas para completar la operación».

El balance diario de las masacres va en aumento y ayer las tropas israelíes mataron al menos a 90 personas en los ataques nocturnos y los de la mañana. Al menos 59 murieron en los bombardeos del norte de la Franja. La noche del miércoles fue una de las más sangrientas desde que Israel retomó su ofensiva contra el enclave palestino y se cebaron con cinco familias en Yabalia y en el campamento de refugiados del mismo nombre, en las que mataron a casi todos sus miembros.

En los hospitales decenas de personas lloraban sobre los sudarios ensangrentados que cubrían los cuerpos de sus familiares. Los pasillos del Hospital Indonesio, en Beit Lahia, estaban cubiertos de cadáveres. Entre los plásticos blancos se entrevén rostros de una mujer y dos niños, uno de ellos un bebé. En un primer recuento de los servicios médicos, 22 eran niños y 15, mujeres.

«Quien no muere por un misil muere de hambre, y quien no muere de hambre muere por falta de medicinas», lamenta Hassan Moqbel, que perdió a toda su familia en el bombardeo, y denuncia que los líderes árabes se están reuniendo y negociando con Trump y le mandan «dinero y aviones» en lugar de preocuparse por el sufrimiento del pueblo palestino: «Ya no hay Nación árabe, ¡El islam ya murió!», clama.

En el hospital faltan camas y medicamentos, y no hay una unidad de sangre para los supervivientes. «Muchos heridos mueren por falta de atención», denuncia el médico Mohammad Awad.

Por la mañana, nuevos ataques, sobre todo contra tiendas de desplazados en Jan Yunis, llevaron otra treintena de cadáveres a los hospitales.

En la zona costera de Al-Mawasi Israel mató entre ellas a dos niñas y una mujer de la misma familia y, en el barrio de Al-Fukhar, dejó seis muertos de la familia Abu Amouna.

Todo ello al día siguiente del brutal ataque contra el Hospital Europeo de Jan Yunis, que dejó al menos 28 muertos entre pacientes y trabajadores.

Las incursiones de ayer también dejaron un enorme rastro de destrucción. Un bombardeo golpeó a una excavadora e hirió a varias personas que intentaban retirar los escombros y recuperar cuerpos después del ataque de la víspera, cerca del departamento de urgencias.

Para las siguientes horas, el Ejército preparaba ya nuevos crímenes, al ordenar la evacuación del barrio Rimal, en Ciudad de Gaza, antes de un ataque de «fuerte intensidad».

Concretamente ordenó evacuar cuatro escuelas, el hospital Al-Shifa y la Universidad Islámica que acoge a desplazados en tiendas de campaña y en las aulas sin ventanas. El hospital, en funcionamiento parcial, tuvo que desalojar a los enfermos y heridos a los que albergaba junto a sus familiares y allegados.

El Ejército reconoce que casi todas las víctimas son civiles

El Ejército israelí ha reconocido oficialmente al medio digital israelí HaMakom HaKhi Ham que al menos el 82% de las víctimas mortales en Gaza desde que retomó la ofensiva el 18 de marzo eran civiles no combatientes. Según cifras proporcionadas por el Ejército, de los 2.780 palestinos que ha matado desde el 18 de marzo, solo unos 500 fueron identificados como militantes, entre los que se incluyen periodistas, funcionarios o médicos a los que acusa sin pruebas de pertenecer a Hamas, por lo que el porcentaje real es mucho mayor.

Hamas advirtió de que bombardear casas y cometer masacres no traería a Netanyahu ninguna forma de victoria. La formación palestina denunció que Netanyahu se apresure a intensificar las masacres mientras los mediadores se reunían en Qatar para negociar un alto el fuego. El primer ministro envió una delegación a Doha, pero advirtió de que en ningún caso detendrá la agresión, ni siquiera en el caso de que se alcancen alto el fuego «temporales».

Este aumento de las masacres y la amenaza de una ofensiva aún más brutal se produce durante el viaje de Trump por Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, con los que EEUU está reforzando sus lazos ya históricos.

Unas visitas y unas relaciones que dejan en evidencia la indolencia de los regímenes del Golfo, que esconden con palabras de apoyo a los palestinos una política que los abandonó hace tiempo.

 



Los saud ya ni hablan del Estado palestino

El príncipe heredero y líder de facto saudí, Mohamed bin Salman, afirmó que espera trabajar con Donald Trump para «encontrar una solución duradera e integral» para el pueblo palestino y poner fin a su sufrimiento, en una declaración en la que ya no habla del Estado palestino, condición que Ryad ponía para formalizar relaciones con Israel. Bin Salman invitó a Trump a una reunión especial de líderes del Consejo de Cooperación del Golfo en la visita del presidente estadounidense en la que Gaza ha estado casi ausente tanto por parte del estadounidense como de sus anfitriones árabes, todos ellos centrados en negocios y grandes inversiones militares. Trump se limitó a cargar contra los palestinos al afirmar que no habrá un futuro de seguridad para el pueblo palestino mientras los «líderes de Gaza se deleiten violando, torturando y asesinando a personas inocentes».