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Surne Bilbao pierde a Stefan Lazarevic en las próximas jornadas por una lesión de rodilla

El alero serbio se lastimó la rodilla izquierda en el duelo ante Bàsquet Girona en territorio catalán, sufriendo un «esguince moderado grado 2 en ligamento colateral medial de su rodilla izquierda y una pequeña fractura subcortical con edema óseo en vertiente anterior de meseta tibial externa».

Surne Bilbao no podrá disponer de energía de Stefan Lazarevic en los próximos partidos.
Surne Bilbao no podrá disponer de energía de Stefan Lazarevic en los próximos partidos. (Monika DEL VALLE | FOKU)

Stefan Lazarevic se perderá el próximo partido de Liga ACB que Surne Bilbao debe disputar el sábado a las 19.00 en el Bilbao Arena frente a UCAM Murcia. El alero serbio se lastimó la rodilla izquierda en el el duelo que los hombres de negro ganaron en el pavelló Fontajau de Girona, un duelo en el que Lazarevic comenzó siendo uno de los destacados hasta que una jugada fortuita lo envió cojeando al banquillo y sin opción de vuelta.

Según el parte médico enviado por el club bilbaino, Lazarevic padece un «esguince moderado grado 2 en ligamento colateral medial de su rodilla izquierda y una pequeña fractura subcortical con edema óseo en vertiente anterior de meseta tibial externa». El pronóstico sobre la vuelta a las canchas del jugador balcánico se limita a indicarse «según evolución», aunque todo indica que no jugará frente a los de Sito Alonso el sábado, así como en el duelo de FIBA Europe Cup del próximo martes que enfrenta a los bilbainos ante el PAOK de Salónica, en la reedición de la finalísima que los dos equipos jugaron en la pasada primavera, en un duelo que sonrió a los de Jaume Ponsarnau.

No es Stefan Lazarevic un jugador que destaque en lo numérico: 3,4 puntos y 3,5 rebotes en 17 minutos y medio en la Liga ACB, unos números que se elevan a 7,2 puntos y 6,5 rebotes en casi 21 minutos en la competición continental no impresionan a nadie. Pero su versatilidad de poder echar una mano en el juego exterior y en el interior pese a sus 1,98 metros hacen del jugador serbio una pieza de complemento y pegamento muy valorado por Jaume Ponsarnau y su equipo, toda vez que en un equipo como este Surne Bilbao, la inspiración individual no está en su mejor momento y precisa de todas las manos para alcanzar el éxito.