NAIZ

Un Lisci feliz en Iruñea reconoce que todavía no se ha visto todo el potencial de Osasuna

En una entrevista concedida al ‘Corriere della Sera’, realizada por el colaborador de NAIZ Alessandro Ruta, el entrenador de Osasuna, Alessio Lisci, reconoce gustarle «mucho» Iruñea y que la escuadra navarra no ha alcanzado todavía su «máximo potencial».

Lisci se siente respaldado por los dirigentes de Osasuna.
Lisci se siente respaldado por los dirigentes de Osasuna. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

El técnico rojillo, Alessio Lisci, admite que se siente muy a gusto en Iruñea y que su equipo aún no ha llegado a su «máximo potencial», en una entrevista concedida al medio italiano ‘Corriere della Sera’, realizada por el colaborador de NAIZ Alessandro Ruta.

Así, reconoce que le gusta «mucho» la capital iruindarra, una ciudad «verde y tranquila», sin demasiada población, algo «esencial» para alguien «de Roma, como yo». «Quizá toda la ciudad sea tan grande como el barrio del Trastevere», compara.

En su balance de la primera vuelta liguera que está a punto de finalizar, el preparador italiano avanza que el grupo que dirige todavía no ha llegado a su máximo nivel, afectado por «momentos difíciles, con lesiones de jugadores clave y derrotas inmerecidas», aunque valora de manera general que lo que se lleva de curso ha sido «bueno».

En este sentido, apunta a la reacción de su equipo en Mallorca tras ir perdiendo por 2-0 como el punto de inflexión que ha variado el rumbo del equipo. «Perdíamos inmerecidamente por dos goles, pero logramos remontar en el último minuto en lo que prácticamente era un duelo directo. Fue una gran inyección de moral, después de haber perdido cuatro en cinco partidos. A partir de ahí, nos hemos estabilizado con los resultados», asegura.

Incide en que se siente respaldado, incluso en esos malos momentos, tanto por la directiva como por el vestuario. Interpelado por si con el 2-0 se veía de patitas en la calle, contrapone que «la verdad es que no, porque no era una decisión que debiera haber tomado», si bien es consciente que «en el fútbol actual, si no sumas puntos, es difícil avanzar».

«Todo el entorno me apoya, incluida la afición. Lo sentí desde el principio, desde que fiché por Osasuna, que es uno de los clubes más sólidos. Los chicos son excelentes, jóvenes y motivados. Algunos nunca han tenido miedo de jugar fuera de posición solo para echar una mano», insiste.

Arreglar cuestiones tácticas

También desvela el míster romano que, ante la mala racha de resultados cosechada entre mediados de octubre y finales de noviembre, su labor ha sido «arreglar algunos aspectos tácticos», especialmente en lo que se refiere a contrarrestar los contraataques del rival y «reiterando al grupo que algunas derrotas se debían a una cadena irrepetible de incidentes desfavorables».

Ejemplifica para ello el tropiezo contra el Celta –finalizó 2-3–, «uno de nuestros mejores partidos», junto a la victoria en el derbi frente al Alavés por 3-0, en la que Budimir, «un adicto al trabajo», fue decisivo. «Es el primero en llegar al campo de entrenamiento y el último en irse: es un ejemplo para los demás. Tiene 34 años, pero biológicamente es mucho más joven», alaba del ariete croata.

Por último, Lisci se refiere al gran desequilibrio existente en LaLiga entre los equipos grandes y pequeños, motivada a su juicio, entre otras razones, por la regla del límite salarial. «Si miras la clasificación de este año, salvo la sorpresa del Espanyol, los equipos que estaban en la cima son los mismos que a finales de 2024», expone.

Para contrarrestar esa fisura, pone en valor la utilización de la cantera, «un orgullo para Osasuna». «Al tener una plantilla más corta, desde luego no de 27 o 28 jugadores, tenemos la oportunidad de abrir las puertas del primer equipo a muchos jóvenes de la cantera. Esta temporada ya se han producido dos debuts», en referencia a Osambela y Argibide.