Natxo Matxin
Redactor, con experiencia en información deportiva

Osasuna confía en cerrar la primera vuelta liguera soltando lastre foráneo en Montilivi

En medio de dos derbis –el liguero que le enfrentó al Athletic y el copero que le aguarda en Anoeta–, Osasuna se desplazará a Montilivi (sábado, 18.30) para encarar un duelo ante un rival directo en el que espera soltar parte del lastre foráneo que arrastra en lo que se lleva de competición liguera.

La última vez que Osasuna y Girona se vieron las caras fue el 13 de abril del año pasado. Los rojillos vencieron 2-1 en El Sadadr.
La última vez que Osasuna y Girona se vieron las caras fue el 13 de abril del año pasado. Los rojillos vencieron 2-1 en El Sadadr. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

Con solo dos puntos sumados fuera de casa –empates en Oviedo y Mallorca–, Osasuna es el peor visitante de Primera cuando está a punto de concluir la primera vuelta liguera. Modificar esa adversa dinámica es el reto que se marca la escuadra navarra en el duelo directo que le enfrentará a un Girona al alza.

Anima a ello la reciente trayectoria de los rojillos, con una única derrota –Camp Nou– en cinco jornadas ligueras disputadas, si bien su rival también ha espabilado. Las huestes dirigidas por Míchel han ganado tantos partidos –dos– en sus últimos cuatro enfrentamientos como en el resto de la temporada.

La distancia entre ambos conjuntos es mínima, un único punto, de ahí que los que hay en juego sean fundamentales. Quien obtenga los tres pondrá cierta tierra de por medio respecto al descenso, de donde salió el pasado fin de semana el cuadro catalán.

La última vez que Osasuna ganó en Montilivi logró su penúltimo ascenso a Primera, con Enrique Martín en el banquillo. Desde entonces, tres derrotas y un único empate es el paupérrimo balance de las visitas navarras al feudo gerundense.

El bloque rojillo recupera a Bretones después de que el asturiano haya cumplido el castigo por acumulación de tarjetas, aunque parece improbable que recupere la titularidad después del gran estreno de Galán, a no ser que el preparador osasunista, Alessio Lisci, apueste por alinear doble lateral en el flanco izquierdo.

Dos son las bajas con las que cuenta el preparador italiano. Boyomo continúa en la Copa de África, donde hoy disputará los cuartos de final con Camerún –el central ha tenido una presencia más bien testimonial con su selección–, e Iker Benito sigue con el proceso de recuperación de su grave lesión.

La clasificación liguera –a solo tres puntos del infierno– parece prioritaria para el míster romano respecto al inminente cruce copero frente a la Real, lo que implica que no parece vaya a haber rotaciones significativas en el once que salte al césped de Montilivi.

En clara evolución ascendente, el Girona recupera al sancionado Stuani y podría repetir el once que vención en Son Moix, donde destacó un Tsygankov que ha recuperado el olfato goleador –cuatro dianas– y ha dado dos asistencias en los últimos encuentros.

Son baja segura Ounahi, ahora lesionado en la Copa de África con Marruecos, Martín, Van de Beek y Abel Ruiz, que también arrastran diferentes problemas físicos.

«Paso enorme»

Lisci no ha ocultado que vencer en Girona «supondría dar un paso enorme hacia adelante», además de lograr la primera victoria a domicilio y alargar el buen momento del equipo, que aterriza en tierras catalanas «con ganas» de materializar algo positivo.

Ello traería consigo superar «el muro de los 20 puntos», lo que redundaría en el reforzamiento de la confianza del grupo, a la par que «alargar cuanto más posible las buenas sensaciones» y tener «un poco más de fluidez con balón».

Precisamente, el equipo ha centrado su trabajo de entre semana en mejorar sus transiciones ofensivas, además de que el preparador transalpino ha puesto especial enfásis en impedir que los suyos se obsesionen con el hecho de no haber ganado lejos de El Sadar. «Si un delantero está pensando todo el rato en que no mete gol, pues seguirá fallando. No lo tenemos que pensar», ha asegurado.

En todo caso, ha valorado que la escuadra navarra «ha mejorado» significativamente respecto a apartados en los que había sido penalizado, como son los «errores en salida» y también el «balón parado». Ahora mismo, son un «equipo difícil, muy difícil», ha indicado.

En cuanto al adversario, ha advertido de que los peligros del Girona se encuentran principalmente en ataque. «Es un equipo que, cuando dispone del balón, tiene muy claro lo que debe hacer», ha avisado un Lisci, que también ha puesto en valor el papel de Míchel, la recuperación de lesionados y el hecho de que el bloque catalán disponga de una plantilla de calidad.