El exlíder nacionalista corso Alain Orsoni, quien se había dedicado al mundo empresarial y había sido presidente del club de fútbol profesional Ajaccio, ha muerto a tiros este lunes en la localidad de Vero, en el sur de Corsica, durante el funeral de su madre, según ha confirmado a AFP el fiscal de Ajaccio, Nicolas Septe.
El fiscal ha abierto una investigación, que ha confiado a la Gendarmería y a la Policía en cooperación, por «asesinato en banda organizada». Los hechos se han producido alrededor de las 16.30. Ha fallecido en el lugar, según ha añadido otra fuente cercana a la investigación, que ha sugerido la posibilidad de un francotirador.
Según las primeras investigaciones, habría sido disparado por un hombre armado solitario, al parecer un sniper, que agazapado entre unos matorrales, sabía que, después de muchos años residiendo en Nicaragua, Orsoni iba regresar a la isla para asistir al funeral de su madre. Herido y atendido en el lugar por los servicios de emergencia, Orsoni ha sido declarado muerto.
El hombre, de 72 años, fue activista nacionalista toda la vida y ya habían intentado matarlo en 2008. A su hermano Guy lo mataron en 1983, nombre que posteriormente le dio a su hijo.
Tras estudiar en París, fue el líder del Movimiento por la Autodeterminación (MPA), surgido de la escisión del Frente Nacional para la Liberación de Corsica (FNLC) a principios de la década de 1990. En 1996, en medio de un amargo conflicto interno dentro del movimiento nacionalista, Alain Orsoni fue obligado a abandonar Corsica y se trasladó a Florida, América Latina y el Estado español.
Nacido en 1954, esta figura, ciertamente controvertida por sus vínculos y querellas con el fenómeno del «gran bandidismo corso», ya había sido objeto de un complot para matarlo en 2008, décadas después de que mataran a su hermano Guy, en 1983. En 2011, miembros del grupo criminal Petit Bar -nombre de un café de Aiacciu donde solían reunirse- fueron condenados por ello. En 2018, su hijo Guy recibió un disparo y resultó herido mientras viajaba en un vehículo blindado. Todo ello en el marco de una guerra abierta entre el «clan Orsoni» y la banda Petit Bar.
Poco después de su regreso del exilio, la Policía frustró un complot para matarlo en el verano de 2008. Al mismo tiempo, sucedió a su amigo Michel Moretti, exnacionalista recientemente fallecido, como presidente del club de fútbol Athletic Club Ajaccio (ACA).
En 2012, tras la muerte de varias personalidades de Ajaccio y del entorno de ACA, como el expresidente del Colegio de Abogados Antoine Sollacaro y el presidente de la Cámara de Comercio Jacques Nacer, Alain Orsoni denunció una «conspiración mediática» en su contra.

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