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Denuncian al Estado francés y grupos industriales por leche contaminada: dos bebés fallecidos

Varias familias han denunciado al Estado francés y empresas por permitir y comercializar leches infantiles contaminadas con la toxina cereulida. Dos bebés murieron en Angers y Burdeos, cerca de Euskal Herria, por consumir la marca Guigoz, perteneciente al grupo Nestlé.

Grandes multinacionales están implicadas en el caso de las leches infantiles contaminadas.
Grandes multinacionales están implicadas en el caso de las leches infantiles contaminadas. (Valerie DUBOIS | AFP PHOTO)

Veinticuatro familias han denunciado este martes en París al Estado francés y a varios grupos industriales por el escándalo de las leches infantiles contaminadas con la toxina cereulida y han reclamado análisis más extensos e independientes sobre los productos.

Los querellantes se quejan de que, transcurridos más de dos meses desde que los primeros productos contaminados fueron retirados del mercado (de la marca Guigoz, grupo Nestlé), solo dos leches en polvo están siendo objeto de análisis oficiales, en el marco de investigaciones penales en Angers y Burdeos tras la muerte de dos bebés que la consumieron.

De acuerdo a la información recopilada en una investigación de la cadena pública Radio France, muchas otras familias reclaman que se extiendan los análisis a otros productos para poder establecer una relación entre su consumo y las hospitalizaciones o episodios prolongados de enfermedad de sus hijos.

Privados hasta la fecha de esa posibilidad, 24 familias agrupadas en el colectivo Intox’Alim han presentado esta nueva denuncia, que acusa al Estado francés y a las grandes empresas implicadas de poner en peligro deliberadamente la salud pública, de mantener en el mercado productos peligrosos, de causar lesiones involuntarias y de obstaculizar la manifestación de la verdad.

Los demandantes describen haber señalado episodios de enfermedad de sus hijos a las autoridades, tras haber consumido productos de marcas como Nestlé, y critican que o no tuvieron respuestas o que, tras los trámites, fueron contactados por la empresa, que les pidió los productos afectados para realizar sus análisis, en vez de someterlos a exámenes independientes.

Para la abogada de las familias de este caso, Nathalie Goutaland, «este procedimiento plantea serios problemas» porque «al pedir a los padres que devuelvan los preparados a Nestlé, la empresa se encuentra al frente de una investigación sanitaria que le concierne directamente». «Y lo que es aún más preocupante, esta medida cuenta con el apoyo de las autoridades", ha lamentado la letrada.

Rebaja del límite

El escándalo de las leches infantiles afecta a empresas a nivel mundial, como Nestlé, Danone, Lactalis, Vitagermine, Granarolo o Hochdorf, que han tenido que retirar productos del mercado en el Estado francés y en otros países.

Las leches habrían resultado infectadas por altas tasas de cereulida a través de aceites enriquecidos con ácido araquidónico, una materia prima contenida en la leche y que fue abastecida, según los primeros indicios apuntados por las autoridades, por la empresa china Cabio Biotech. De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, hay cinco fábricas afectadas en el Estado francés.

Además de esta nueva denuncia y de las investigaciones penales por la muerte de los dos bebés mencionados, a finales de enero la ONG Foodwatch interpuso también otra denuncia junto a ocho familias afectadas.

A raíz de este escándalo, el Gobierno decidió rebajar el límite permitido de presencia de la toxina cereulida hasta los 0,014 microgramos por kilogramo, en lugar de 0,03.