Aitor Agirrezabal
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

ETA, porrazos proporcionales y un balón de playa: cierre de filas tras las cargas de El Sadar

Las cargas policiales del sábado en El Sadar siguen trayendo cola, con un notable cierre de filas a nivel de Estado. La prensa pide el cierre del estadio por ‘No hay tregua’, la Liga denuncia el lanzamiento del balón de playa y la delegada del Gobierno español en Nafarroa ve «adecuadas» las cargas.

Ante Budimir celebra el gol que abrió la lata contra el Madrid.
Ante Budimir celebra el gol que abrió la lata contra el Madrid. (Iñigo URIZ | FOKU)

El pasado sábado Osasuna ganó al Real Madrid, 2-1, con un gol en el minuto 90. Un hito tras varios lustros sin lograrlo. Además, el triunfo se produjo con mucho suspense tras la intervención del VAR. Y, sin embargo, los focos pronto se trasladaron a los pasillos de El Sadar, donde la Policía española, bajo la premisa de buscar a un joven ya identificado al que acusaban de haber lanzado un objeto al campo, realizó brutales cargas policiales recogidas en distintos vídeos que corrieron como la pólvora por redes sociales.

A partir de ahí, la ofensiva se ha trasladado a otras esferas. Si bien periodistas y personalidades navarras poco sospechosas de simpatizar con el Graderío Sur de Iruñea han llegado a alertar de la desproporcionalidad de la actuación policial, medios y cargos políticos de Madrid han puesto el foco sobre el estadio iruindarra.

La propia Liga, en su denuncia por «incidentes violentos» en la vigésima quinta jornada, refleja un total de 20 incidencias en El Sadar, que van desde cánticos contra Vinicius y Asensio, al lanzamiento de una botella, pasando por el balón de playa que fue arrojado al césped. 

Desde hace un tiempo a esta parte, además, se ha convertido en habitual que el acta de La Liga repita la canción de Barricada ‘No hay tregua’, censurada por la Policía española desde principio de temporada. «Esto empieza a ser un laberinto. ¿Dónde está la salida? Estás asustado, tu vida va en ello, pero alguien debe tirar del gatillo». Según el acta, a esto le siguió un «ETA, ETA, ETA», a pesar de que en el propio estadio no retumbó.

Sin embargo, ha sido un gancho suficiente para que medios como la Cope, a través de su periodista Paco González, solicite el cierre del estadio. La información ofrecida por esta radio no va acompañada de ningún audio que demuestre los hechos.

Cargas «adecuadas y proporcionales»

Más allá del parte de heridos que dejó la actuación policial, las imágenes no dejan lugar a dudas. Las entrañas de un estadio, con pasillos y escaleras estrechas en el que se congregan más de 20.000 personas no parecen el lugar más adecuado para realizar una carga policial. Las imágenes muestran a varias personas que hicieron frente a la actuación policial y a otras muchas, personas mayores y menores, arrinconadas entre una violenta carga y unos muros de hormigón.

A pesar de ello, la delegada del Gobierno español en Nafarroa, Alicia Echeverría, declaró este martes a Telenavarra que la actuación policial fue «adecuada y proporcionada», una frase repetida por los cargos políticos cada vez que se desata una polémica por hechos similares. Echeverría reclamó «no desviar el foco de los actos violentos», asegurando que «hubo un lanzamiento de un objeto contundente al césped». El comunicado de Osasuna, por el contrario, asegura que lo que se arrojó al verde fue una «botella de plástico de pequeñas dimensiones y arrugada».

De hecho, el acta arbitral va en la misma línea: «En el minuto 37, desde el fondo sur donde se ubican los aficionados locales, se lanzó una botella pequeña sin tapón y vacía sobre la zona donde se encontraba el portero visitante, sin que llegara a impactar en ningún jugador».

Incluso UPN

El Ayuntamiento de Iruñea solicitó que se lleve a cabo una investigación «rigurosa, transparente e independiente», y en el Parlamento navarro EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin pidieron este que la Delegación del Gobierno español en Nafarroa dé explicaciones más allá de las declaraciones realizadas a Telenavarra. 

Incluso Javier Esparza, portavoz de UPN, realizó las siguientes declaraciones. «Creo que hay que analizar qué es lo que ocurrió, y a partir de ahí, cómo se respondió; el club tiene las imágenes, la policía también, hay grabaciones. A UPN no le parece nada, ni proporcionado ni desproporcionado; no sabemos el contexto; tiene que haber un análisis que se tiene que realizar desde el club, desde la propia Policía». Una postura, cuanto menos, poco habitual.

¿Cambio de Policía en El Sadar?

Ante esto, Contigo-Zurekin, EH Bildu y Geroa Bai volvieron a traer a primera línea una vieja reclamación: que la Policía Foral asuma la seguridad en los eventos deportivos. La diputada de al coalición soberanista por Nafarroa, Bel Pozueta, ha registrado una batería de preguntas en el Congreso: «¿Qué criterios y protocolos se siguieron? ¿Qué medidas va a tomar para depurar responsabilidad y poner fin a esta situación que viene repitiéndose en El Sadar? ¿Cuándo pretende trasladar la responsabilidad de la seguridad de los eventos deportivos de masas a la Policía Foral?».

Una reclamación a la que se ha sumado el Gobierno navarro, a través de su portavoz, Javier Remírez. Ha considerado que la Policía Foral es capaz de «liderar la seguridad» en el Sadar, una propuesta que hizo Geroa Bai hace unos años y tumbo el propio PSN, que ahora sí que parece respaldar.

Este miércoles Osasuna ha convocado a su junta directiva con carácter extraordinario para estudiar y valorar los incidentes ocurridos durante las cargas policiales del sábado y Sadar Bizirik ha convocado a los medios el próximo viernes, donde reunirá a víctimas de las cargas que ofrecerán testimonio de lo ocurrido.