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Muskiz respira, pero continúan la preocupación y el enfado

A mediodía de ayer se levantó la recomendación de confinarse para los vecinos de Muskiz por una fuga de benceno en Petronor. Persisten el temor y la indignación por la tardanza del aviso.

Una de las chimeneas desde el núcleo urbano.
Una de las chimeneas desde el núcleo urbano. (Marisol RAMIREZ | FOKU)

El Gobierno de Lakua levantó este viernes al mediodía las medidas de carácter preventivo establecidas el jueves tras registrarse altos niveles de benceno en el municipio vizcaino de Muskiz por un incidente en la refinería de Petronor. Los resultados de las mediciones técnicas previas al aviso constataban que se había reducido -en torno a 2 µg/m³- y estabilizado, y la empresa mantenía controlada la incidencia, según el Ejecutivo.

Petronor destacó la «total normalidad de la calidad del aire» y pidió «disculpas por las molestias que se hayan podido ocasionar por este incidente».

Los departamentos de Seguridad, Medio Ambiente y Salud del Gobierno de Lakua aseguraron que mantienen el seguimiento de la situación a través de los datos de la Red de Control de Calidad de Aire de Euskadi, de muestreos específicos en el entorno y de las medidas correctoras que está ejecutando la empresa para reducir las emisiones.

Los habitantes de Muskiz recibieron la noche del jueves la recomendación de permanecer en sus casas y evitar actividades al aire libre para evitar respirar el benceno.

La mayor parte de los habitantes de Muskiz permanecieron toda la noche en sus casas con persianas y ventanas cerradas, como habían aconsejado las instituciones, después de llevar días «notando un olor muy fuerte, picores en los ojos y problemas al respirar», tal y como resumieron a Efe personas que reprochaban la tardanza en el aviso a la población tras el incidente. «Estamos acostumbrados a las incidencias de Petronor y a estos olores, pero como esta última no había habido antes», coincidieron preocupadas.

El alcalde de Muskiz, Eduardo Briones (PSE), consideró «lógico el enfadado», si bien dijo que «solo una exposición larga puede ser perjudicial».

Briones se preguntó «qué pasó entre las 12», cuando Petronor dijo tener la incidencia controlada y que no hacía falta ningún tipo de medidas, y las 20.00, cuando el Ejecutivo alertó a la población.

CRÍTICAS DE PARTIDOS Y SINDICATOS

Formaciones políticas y sindicatos vascos acusaron a la propia empresa y Lakua de no informar «a tiempo» sobre la fuga en la refinería.

Así, EH Bildu lamentó el intento de «minimizar» el incidente por parte del Gobierno, al que instó a realizar una «inspección profunda» en Petronor, al tiempo que solicitaba las comparecencias del director de Salud Pública y de la propia empresa.

Los vecinos de Muskiz «merecen que se les informe verazmente de lo que está pasando», porque «con la salud de la población no se puede admitir inacción ni retrasos a la hora de aplicar medidas», incidió el secretario de Transición Ecológica de la coalición soberanista, Mikel Otero.

El parlamentario de Sumar Jon Hernández registró en el Parlamento de Gasteiz tres baterías de preguntas dirigidas a los departamentos de Industria, Salud y Seguridad, pues la ciudadanía del municipio «tiene derecho a conocer con precisión qué ocurrió, qué protocolos se activaron y qué medidas se adoptaron».

El comité de empresa de Petronor mostró su «malestar» por la gestión realizada por la dirección de la refinería de Muskiz, ya que «durante toda la jornada [por el jueves] no se adoptaron, con la rapidez necesaria, medidas preventivas claras para proteger» a los trabajadores expuestos ni se mantuvo «comunicación alguna» con este órgano de representación de los empleados.

ELA insistió en este extremo al señalar que la empresa no había dispuesto a primera hora de la mañana «ninguna instrucción» de seguridad para los trabajadores a la hora de operar en exteriores.

LAB, por su parte, exigió paralizar la actividad de la planta, mientras que CCOO denunció «la falta total de agilidad en la actuación y una normalización del riesgo por parte de la dirección».

EL BENCENO

El benceno es un líquido incoloro, volátil, de olor dulce y altamente inflamable que se obtiene mediante procesos de destilación del petróleo. Se encuentra de forma natural en los productos derivados de este, como la gasolina, a la que también se añade como aditivo.

Según el profesor e investigador en el Departamento de Química Analítica de EHU Néstor Etxebarria, una «exposición prolongada» a esta sustancia química «a largo plazo, incluso en concentraciones bajas» es un agente «cancerígeno», que puede ocasionar graves efectos en la salud humana, el más relevante de los cuales es la leucemia mieloide aguda.

Una exposición breve a concentraciones altas puede producir irritación, mareos, náuseas, dolor de cabeza, convulsiones, pérdida de conocimiento, alteraciones cardíacas e «incluso la muerte, si los niveles de exposición fuesen muy altos», según recoge un informe del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo