
Ha tenido que pasar medio siglo, 50 largo años, para que todas las instituciones, los partidos políticos salvo la extrema derecha española, y los sindicatos acudan el 3 de Marzo a Zaramaga para recordar a los cinco obreros acribillados a balazos por la Policía española en 1976. Sin duda hay un reconocimiento de lo ocurrido, pero falta conocer la verdad y que las víctimas reciban una reparación, con garantías de no repetición.
«¿Por qué se ocultó la verdad?, ¿por qué todos los gobiernos de la democracia, de uno u otro color, han mantenido bajo llave esta cuestión?, ¿por qué se desclasifica la verdad por fascículos?, ¿por qué son siempre la víctimas las grandes perjudicadas?», ha apuntado el lehendakari Imanol Pradales en el acto institucional organizado por Gogora, la Diputación de Araba y el Ayuntamiento de Gasteiz, donde ha incidido en que «no hay un solo argumento que justifique esta sin razón democrática».
Pradales: ¿Por qué se ocultó la verdad?, ¿por qué todos los gobiernos de la democracia, de uno u otro color, han mantenido bajo llave esta cuestión?, ¿por qué se desclasifica la verdad por fascículos?»
«La memoria, para ser justa, debe ser completa. Exige abrir puertas y ventanas, sin dejar ninguna habitación bajo llave, porque si se mantiene la luz apagada se estará contribuyendo a crear bulos, mentiras, medias verdades y desinformación. Y, lo que es mucho peor, mientras no se esclarezca lo ocurrido y se juzgue a los responsables, estaremos ahondando en la revictimización», ha añadido ante de reclamar una «memoria completa e inclusiva, porque solo así se podrá cerrar la herida aun abierta en esta ciudad».
En el mismo sentido se ha pronunciado el diputado general de Araba, Ramiro González, que ha reclamado la desclasificación de los documentos referidos a la actuación de la Policía el 3 de Marzo de 1976. «Solo con transparencia y acceso a los archivos podremos acabar con las sombras que aun existen, y podremos responder a personas que han reclamado justicia durante tanto tiempo», ha apuntado, empleando las mismas palabras que ya utilizó en el acto organizado con motivo de la declaración de la Iglesia de San Francisco de Asís como lugar de memoria.
Precisamente el monolito situado junto a la iglesia ha sido punto de reunión este martes, con ofrendas florales desde primera hora de la mañana a cargo de Equo, PP, Podemos –con una delegación encabezada por Irene Montero–, EHU, Sumar y PNV, que ha estado representado por su presidente, Aitor Esteban.
En declaraciones a los medios, este último ha señalado que el 3 de Marzo «tiene un significado muy profundo en este país», y ha manifestado que, para que pueda darse una «reparación real» a las víctimas, es preciso avanzar en la verdad «y la verdad solo se puede conseguir conociéndola a través de la desclasificación de los documentos o a través de una modificación de la Ley de Secretos Oficiales». Y ha advertido de que «no nos vale con una desclaficación elegida de parte».
Esteban (PNV): «La verdad solo se puede conseguir conociéndola a través de la desclasificación de los documentos o a través de una modificación de la Ley de Secretos Oficiales»
Además, se ha mostrado «decepcionado» con los pasos dados por el Gobierno español, que este martes ha aprobado una declaración que no aporta novedades sustanciales sobre sus posicionamientos anteriores. Así, cita que las víctimas ya han sido «reconocidas y reparadas por las instituciones vascas y estatales», que está en marcha el memorial en la iglesia de Zaramaga y que «también el Gobierno de España ha rendido homenaje en varias ocasiones a las víctimas en el monolito situado junto a la iglesia de San Francisco de Asís y ha declarado lugar de memoria el templo».
Afirma el Gobierno español que mantiene compromisos de «principios de verdad, justicia, reparación y de garantía de no repetición» con los hechos, pero no hay respuesta a peticiones de las víctimas como la desclasificación de los documentos relativos al 3 de Marzo. Tampoco se asume la responsabilidad del Estado en los hechos, dado que el Ejecutivo sostiene que no tiene nada que ver con aquel de 1976. Se limita a «condenar la actuación desproporcionada de la Policía armada».
Arnaldo Otegi: «Fue una operación de Estado»
El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha dejado claro que lo ocurrido en Gasteiz «fue una operación de Estado. No fue una casualidad, fue un acto de represión que siguió toda la Transición y todo el diseño de la Transición. Fue una operación del Estado que también tuvo otro tipo de acontecimientos: Sanfermines en Iruñea, los Pactos de La Moncloa y como colofón el autogolpe del 23 de febrero».
«Con esa operación, aquí en Gasteiz, el régimen quería transmitir varias cosas a varios de los que podíamos ser susceptibles de entender. La primera, que la Transición la dirigían los mismos sectores oligárquicos, militares, judiciales que habían sostenido 50 años la dictadura de Francisco Franco. La segunda, que estaban dispuestos a hacer lo que sería necesario para que la Transición fuera limitada y para que la Transición no pudiera ser desbordada por las clases populares y las clases trabajadoras. Y la tercera, que aquella operación era una operación de castigo, al movimiento obrero vasco que había combatido la dictadura y que había levantado las banderas de la libertad. Ese era el objetivo, dar una lección. Disciplinar al pueblo vasco. Disciplinar a sus trabajadores», ha manifestado en un acto celebrado en la plaza Zuberoa.
Otegi (EH Bildu): «Fue una operación del Estado que también tuvo otro tipo de acontecimientos: Sanfermines en Iruñea, los Pactos de La Moncloa y como colofón el autogolpe del 23 de febrero»
En el mismo acto ha tomado la palabra Sandra Duffy, exalcaldesa de Derry, una ciudad irlandesa que ha sufrido de primera mano la represión de las fuerzas británicas. Basta con recordar el Domingo Sangriento, donde murieron catorce personas en 1972 a manos de militares ingleses. «La verdad fue enterrada bajo informes diseñados para negar la justicia. Durante décadas madres y padres, hermanas y hermanos cargaron con su dolor mientras se les pedía que guardaran silencio. Aquí en Gasteiz a las familias se les pidió lo mismo».
«Diferentes lenguas, diferentes banderas, pero el mismo manual. La demora se convierte en política, el silencio se convierte en estrategia y la justicia se trata como una molestia, algo que puede posponerse hasta que los testigos desaparezcan y los recuerdos se desvanezcan. Pero la memoria no se desvanece, se endurece, y espera», ha añadido, y ha puesto en valor el «extraordinario coraje de las familias que se negaron a rendirse, que dijeron una y otra vez ‘No vamos a desaparecer’».
«No hay plazo de prescripción para la verdad, no hay fecha de caducidad para la dignidad y no hay paz construida sobre una base de mentiras. La justicia tardía no es justicia, es negación disfrazada de procedimiento», ha apuntado la política republicana que ha venido a Euskal Herria para mostrar su «solidaridad con el pueblo de Gasteiz». «Porque el reconocimiento importa, la rendición de cuentas importa, la memoria importa. No se trata de reabrir viejas heridas, se trata de tratar adecuadamente heridas que nunca se permitieron sanar».
Preguntado por las críticas al Gobierno español y por la negativa del PSOE a reconocer la responsabilidad del Estado, el secretario general del PSE de Araba, Javier Hurtado, se ha limitado a decir que «si hay un Gobierno que ha luchado por la memoria ha sido el Gobierno socialista», destacando la designación de la iglesia como lugar de memoria. «Y creo que se están dando pasos, tanto desde la Consejería del Gobierno Vasco como desde el Gobierno de España en la memoria y dignidad de las víctimas», ha señalado.
Javier Hurtado (PSE): «Si hay un Gobierno que ha luchado por la memoria ha sido el Gobierno socialista»
La delegada del Gobierno español, Marisol Garmendia, recibida con gritos de «¡Policía, asesina!», ha cargado contra quienes, a su juicio, pretenden «patrimonializar» el recuerdo del 3 de Marzo. «Lo peor que podemos hacer es manipular y patrimonializar una lucha obrera que se dio especialmente en Vitoria-Gasteiz, en Euskadi y en el conjunto de España, y que hizo posible la conquista de los derechos y de las libertades democráticas».
La tibieza empleada contrasta con la contundencia de Sumar, socio de Gobierno del PSOE, que, por boca de Lander Martínez, diputado en el Congreso, ha aseverado que la masacre fue «violencia de Estado». Una opinión compartida por la secretaria política de Podemos, Irene Montero, que ha asegurado que los sucesos del 3 de Marzo constituyeron un «crimen de Estado» que continúa impune.
Movilización sindical
Los sindicatos también se han movilizado, ya que el 3 de Marzo en Gasteiz se vive como una jornada de recuerdo y de lucha por los derechos laborales. La coordinadora general de LAB, Garbiñe Aranburu, ha insistido en que el día de hoy es «un día para la memoria, poner en valor la lucha sindical y fijarse en los retos».
«La masacre llevada a cabo por la Policía el 3 de marzo fue un intento de frustrar lo que estaba floreciendo. 50 años después aquí estamos con más fuerza», ha manifestado para rememorar que, en los 70, LAB, «aún siendo pequeño, se implicó con ahínco».
Garbiñe Aranburu: «La masacre llevada a cabo por la Policía el 3 de marzo fue un intento de frustrar lo que estaba floreciendo. 50 años después aquí estamos con más fuerza»
«En aquel 3 de marzo de 1976 estábamos luchando por unas mejores condiciones laborales y de vida, 50 años más tarde, nuestro camino son la organización y la lucha. Aquí estamos a las puertas de una huelga general en defensa de mejores salarios. La de antes y la de ahora son parte de una misma lucha», ha apuntado en el acto de LAB Santi Díaz de Espada, que vivió en pimera personas las movilizaciones y las protestas de 1976.
En términos similares se ha pronuciado el responsable de negociación colectiva de ELA, Pello Igeregi, al término de la movilización de Bilbo. Ha recordado que en 1976 «estuvieron luchando para mejorar las condiciones de quienes peores condiciones de trabajo tenían. Estaban reivindicando una subida salarial de 5.000 pesetas y hoy estamos reivindicando un salario mínimo de 1.500 euros, precisamente para mejorar las condiciones de vida de la gente que peores condiciones de trabajo tiene».
Peio Igeregi: «Estaban reivindicando una subida salarial de 5.000 pesetas y hoy estamos reivindicando un salario mínimo de 1.500 euros, precisamente para mejorar las condiciones de vida de la gente»
Los secretarios generales de los sindicatos CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, por su parte, han destacado que la matanza del 3 de Marzo «se produjo en un contexto en el que el Gobierno pretendía disciplinar al movimiento obrero, que estaba siendo determinante para hacer descarrilar el proceso de transición que lideraba Arias Navarro».
«Franco murió en la cama, pero la democracia nació de las calles, de la lucha de trabajadores y trabajadoras en las peores circunstancias», ha indicado Sordo, quien ha sostenido que esa primera transición tenía por objeto «continuar con un franquismo sin Franco».
Por su parte, Pepe Álvarez ha subrayado que aquellos hechos constituyeron «un atentado claro del Estado contra los trabajadores y las trabajadoras» y no fue fruto de la casualidad, ni de unos policías «a los que se les había ido la cabeza», sino que fue planificado. «Los empresarios presionaron para que no se consiguieran derechos. Exigimos la desclasificación de todos los documentos para que se conozca la verdad», ha concluido.

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