
Koldo García Izaguirre pidió personalmente al asesor fiscal del bar Franky de Iruñea que emitiera facturas falsas a Acciona, según ha admitido este en la comisión de investigación parlamentaria en Nafarroa. Se trata de uno de los aspectos incluidos en el sumario del caso y hasta ahora sin explicación aparente.
Moreno Purroy comparece este martes en la comisión de investigación sobre licitación de obras públicas que se celebra en el Parlamento de Nafarroa, donde ha señalado que actuó, entre los años 2016 y 2018, para ayudar a Koldo García y que se «equivocó» por ello, pero también ha negado formar parte de «una trama corrupta».
«La tarjeta de visita de Acciona me la entregó Koldo García. Él me dijo que tenía una necesidad, que estaba en mal momento económico y él no tenía dificultad para que Acciona pagara alguna factura», ha dicho, antes de apuntar que se trata de facturas que en total «no ascienden a más de 8.000 euros».
El informe de la UCO de la Guardia Civil recoge que el bar situado en Iruñea emitía facturas ficticias a nombre de Acciona para que Koldo García cobrara ese dinero. «En lo que a mí respecta, el informe está muy bien documentado», ha declarado.
«Intenté ayudar a una persona»
Entrando en más detalles, Moreno ha explicado que «entre mediados de 2016 y principios de 2018 emití determinadas facturas que no respondían a una prestación real». «Fue una decisión equivocada por mi parte. No la justifico y me arrepiento de haber actuado así. No volvería a hacerlo. Actué en un ámbito que entendí estrictamente personal. Intenté ayudar a quien me trasladaba a una situación económica complicada. No obtuve beneficio económico alguno ni de otro índole. Mi intervención se limitó a la emisión de esas facturas y no tuve continuidad posterior», ha asegurado el asesor fiscal en un primer turno de palabra en el Parlamento de Nafarroa.
A preguntas de UPN, Moreno ha explicado que emitió esas facturas por indicación de Koldo García. Dichas facturas simulaban comidas en el restaurante Franky de Iruñea y estaban a nombre de Acciona. El asesor fiscal ha apuntado que Koldo García le había entregado una tarjeta de visita de Acciona con los datos de la compañía para poder emitir las facturas. «Si no me equivoco, figuraba el nombre del señor Merino -Fernando Merino, exdirector del departamento de Construcción de Acciona en Navarra-, y creo que su cargo en Acciona, gerente, o algún cargo así», ha explicado.
Miguel Moreno Purroy ha señalado que cuando Koldo García le entregó esa tarjeta no le pidió explicaciones. «Él me dijo que tenía una necesidad, que estaba pasando por un mal momento económico desde que había tenido un accidente siendo escolta, que sus ingresos eran más pobres, y que no tenía dificultad para que por parte de Acciona pagaran alguna facturas que tuvieran que ver con comidas del restaurante Franky», ha indicado, para señalar que en total las facturas no superan los 8.000 euros.
Ha explicado que «Acciona pagaba una factura del restaurante Franky por los menús no ciertos del mes». «En la factura constaba la cuenta a la que debían de transferir, que era la del restaurante Franky», ha dicho, para exponer que «no se debía a prestaciones reales, si bien Koldo García solía ir a comer a veces al restaurante, pero esas en concreto ciertamente son falsas». Se trata de unas 6 o 7 facturas, ha dicho.
Moreno ha comentado que «el señor García nos indicó su situación, en ese caso bastante perentoria, que estaba mal, y dentro de la relación de amistad que teníamos, Fran --supuestamente el propietario del restaurante--, él y yo, accedimos a algo que no debimos hacer, pero lo hicimos». «Koldo era una persona que siempre estaba dispuesto a echarte una mano; en la época de escolta hizo varios favores», ha explicado, para precisar que, por ello, «puedo dar mi palabra de que no pregunté más».
Preguntado acerca de Fernando Merino, ha afirmado que «no soy quien para defender al señor Merino, pero si el señor Merino actuó como yo, no se debía a otras cuestiones que tienen que ver con licitaciones ni con obras ni nada de eso, sino que se debía más a una relación personal y a acudir al auxilio a una persona que me lo pidió».
El asesor fiscal ha asegurado --también durante su primer turno de palabra-- que él no ha participado «en adjudicación pública ni decisión administrativa alguna y no tuve conocimiento ni indicio de estructura organizada vinculada a contratación pública». «Desde principios de 2018, no mantuve ningún contacto ni relación de ningún tipo vinculada a estos hechos ni con las personas a las que se refiere la investigación, más allá de dos encuentros casuales y muy breves en 2020 que ya he explicado públicamente y que no tuvieron contenido alguno relacionado con estos hechos», ha relatado.
Según ha continuado afirmando, «cuando tuve conocimiento del informe policial de la UCO, solicité comparecer voluntariamente ante el órgano judicial competente, poniéndome a su disposición». «El instructor, mediante providencia de 16 de junio de 2025, me indicó que la causa no se dirigía contra mí y que no tenía la condición de investigado, sin perjuicio de que pudiera ser llamado como testigo», ha explicado.
El asesor fiscal ha afirmado que consideró que era su «deber dar la cara desde el primer momento». «Ante la trascendencia pública de los hechos, comparecí también en un medio de comunicación para reconocer mi actuación personal. Lo que dije entonces es lo mismo que sostengo hoy ante esta Cámara. Puedo afirmar con total claridad que no formé parte de ningún sistema de corrupción», ha expuesto.

Fallece el corredor de montaña legazpiarra Jokin Uribetxeberria en el monte Korosti

Irán advierte de nuevas armas, ataque a «gran escala» en Teherán: lo último de la guerra

Una trifulca de bar que ha durado 10 años: se cumple la última condena por el ‘caso Altsasu’

«Tenemos que lograr que las niñas se quieran, se valoren y que hagan lo que quieran»
