Ramon Sola
Aktualitateko erredaktore burua / Redactor jefe de actualidad

Sánchez tilda de «desastre» el ataque a Irán, evoca Irak y no teme a las «represalias» de Trump

El presidente español ha remarcado su distancia respecto al ataque a Irán con una declaración institucional este miércoles en la que ha dicho que mantendrá su oposición «sin miedo a las represalias» de Trump. Avanza el riesgo de una «guerra larga» y recuerda Irak y las guerras mundiales.

Sánchez y Trump, en un encuentro en octubre pasado en Egipto, en el marco del plan para Gaza.
Sánchez y Trump, en un encuentro en octubre pasado en Egipto, en el marco del plan para Gaza. (Suzanne Plunkett / PA Wire / dpa)

El presidente español, Pedro Sánchez, ha reiterado su rechazo al ataque a Irán (también a la respuesta iraní) en una declaración institucional sin preguntas este miércoles. Ha marcado en ella «la misma posición que hemos mantenido en Ucrania y Gaza: no a la quiebra de un Derecho Internacional que nos protege a todos, no a repetir errores del pasado, no a la guerra».

«Hace 23 años otra administración estadounidense nos arrastró a una guerra en Oriente Medio –ha recordado–. Visto en perspectiva, produjo el efecto contrario al que se dijo: la mayor inseguridad, un aumento drástico del terrorismo yihadista, crisis migratoria, aumento del coste de la vida... Fue el regalo del ‘trío de las Azores’», ha añadido en ’recuerdo’ a George Bush, Tony Blair y José María Aznar.

Ha sido su respuesta al presidente de EEUU, que este martes tildó al Gobierno español de «aliado terrible» y anunció que van a «cortar» todo el trato comercial con el Estado español: «Están siendo muy poco amigables. España no tiene nada que nosotros queramos. Es un pueblo fantástico, pero con unos dirigentes terribles».

Este lunes, ordenó no autorizar el uso de las bases estadounidenses de Rota y Morón para las operaciones en Irán. Trump sostiene que «nadie» le dirá que no puede usar sus instalaciones. El mandatario estadounidense y el español ya tuvieron un encontronazo hace unos meses después de que Sánchez se negara a pagar a la OTAN el 5 % de su PIB, como habían comprometido otros estados de la alianza.

En su mensaje institucional, Sánchez ha alertado sobre todo de los terribles efectivos que puede tener «este desastre». Ha recordado incluso un episodio de la Primera Guerra Mundial, cuando al canciller alemán le preguntaron cómo se había iniciado y respondió: «Ojalá lo supiera». Teme una «guerra larga» puesto que «nadie sabe qué pasará ahora, ni siquiera sabemos los objetivos de quien inició el ataque. Las grandes guerras empiezan a veces por una concatenación de situaciones», ha traído a colación apuntando al descontrol creado por la ofensiva israelí-estadounidense.

«Llenar los bolsillos de unos pocos»

Ha dejado claro su rechazo al «terrible régimen de los ayatolás», pero poniendo por delante que de este ataque «no va a salir un sistema internacional más justo» ni tampoco un mejor reparto de la riqueza o al menos una estabilidad económica: «Estamos en contra de este desastre, estamos aquí para mejorar la vida de la gente, es inaceptable que quienes son incapaces de ese cometido utilicen el humo de la guerra y eso sirva además para llenar los bolsillos de unos pocos».

Así las cosas, «el Gobierno progresista va a hacer lo mismo que ha hecho en otros conflictos: asistir a quienes están en Oriente Medio, tomar medidas para ayudar a mitigar los efectos económicos del conflicto (tenemos los recursos necesarios y la voluntad política), colaborar con los países de la región que abogan por la paz y la legalidad internacional, trabajar con los aliados europeos para una respuesta coordinada, y exigir un cese de las hostilidades y una solución diplomática», ha concretado.

Abundando en todo lo anterior, ha concluido Sánchez que «la pregunta no es si estamos o no a favor de los ayatolás, sino si estamos o no del lado de la legalidad internacional y, por tanto, de la paz». Y ha añadido, en respuesta clara al líder del PP aunque sin citar a Alberto Núñez Feijóo (tampoco a Donald Trump): «Un servilismo ciego no es una forma de liderar».