Iberdrola eliminará 1.000 empleos pese a que elevará un 4% el beneficio anual hasta 2016

Iberdrola prevé un incremento medio anual del beneficio neto del 4% hasta 2016, después de alcanzar este año unas ganancias de unos 2.300 millones de euros, pese a lo cual acometerá una «reducción vegetativa» de 1.000 empleados en sus negocios existentes, hasta sumar una plantilla global de 27.000 trabajadores dentro de tres años.

NAIZ.INFO|BILBO|2014/02/19|2 iruzkin
Iberdrola
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, en una imagen de archivo. (Marisol RAMIREZ/ARGAZKI PRESS)

Durante su presentación de resultados ante los inversores internacionales, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha lamentado los efectos de las políticas energéticas sobre el desarrollo del negocio eléctrico en varios países europeos.

En todo caso, 2014 supondrá «un suelo» para los resultados de la compañía, que espera cerrar este ejercicio con un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 6.600 millones y elevarlo a un ritmo anual del 4% hasta 2012. El potencial de crecimiento será especialmente apreciable a partir de 2015.

En 2013, Iberdrola registró un beneficio neto de 2.571,8 millones de euros en 2013, lo que supone un descenso del 7% respecto a 2012, como consecuencia del efecto de las medidas regulatorias en el Estado español, según ha informado la eléctrica este miércoles a la Comisión Nacional española del Mercado de Valores.

Sánchez Galán ha destacado la «fortaleza del negocio» de la compañía y su capacidad para «aprovechar oportunidades de crecimiento», después de haber respondido a la «complejidad» del entorno con una mayor «diversificación internacional».

En lo referido a la reducción de la plantilla en 1.000 empleados, Iberdrola inscribe la medida en la mejora de la operación y de la eficiencia hasta 2016. Los gastos de personal y de servicios externos se mantendrán, si bien se hará un mayor esfuerzo en la gestión de compras y de los procesos.

Hasta 2016, Iberdrola espera reducir en 1.800 millones su deuda neta, hasta 25.000 millones, así como acumular unas inversiones por valor de 9.600 millones. De esta forma, mejorará sus ratios financieros, hasta situar el apalancamiento por debajo del 40%.

Distribución de dividendos

De las inversiones, 4.400 millones irán destinados al crecimiento, lo que equivale al 46% del total, frente al 54% que se dedicará al mantenimiento y sustitución de activos. El 88% de las inversiones se dirigirá a negocios regulados.

Por regiones, el Estado español recibirá el 15% de los 9.600 millones de inversiones, o 1.440 millones, frente al 41% de Gran Bretaña, el 23% de Iberoamérica y el 17% de Estados Unidos.

Por áreas de negocio, las redes recibirán el 57%, las renovables el 22%, y la actividad de generación y comercial el 19%, del que la mitad se dedicará a México.

Tras haber cerrado ya un plan de desinversiones por valor de 2.000 millones, la eléctrica espera acometer ventas de activos por otros 500 millones de euros hasta 2016.

La política de remuneración al accionista se convertirá en una «prioridad» basada en un nivel mínimo de retribución de 0,27 euros por acción. Iberdrola prevé mantener el dividendo flexible y, al mismo tiempo, el número de acciones para evitar fuertes diluciones.

El ‘pay out’ estará en un rango entre el 65% y el 75%, y la retribución mínima de 0,27 euros por acción irá aumentando en línea con el beneficio neto obtenido cada año.

Los tres pilares de la actualización estratégica de Iberdrola consisten en un perfil de riesgo equilibrado, en una mejora de la eficiencia operativa y en una solidez financiera que permita reducir la deuda.