Absuelto de abuso sexual en Iruñea por apreciar que la denunciante consintió las relaciones

La Audiencia Provincial de Nafarroa ha absuelto a un joven del delito de abuso sexual a una menor de 16 años que se le imputaba, al entender que la chica tuvo relaciones con el acusado de forma consentida y sin que el alcohol que había ingerido anulara sus facultades.

Naiz|2018/02/13 15:12

La sentencia, que no es firme, relata que la pareja, él de 20 años y ella de 15 en el momento de los hechos, se conocieron meses antes a través de Facebook y quedaron en verse una tarde de los sanfermines de 2016 en el barrio de Arrosadia de Iruñea.

Tras pasear por la zona, en un momento determinado el acusado propuso a la menor adquirir alguna bebida alcohólica y consumirla, algo a lo que ella accedió, por lo que se dirigieron al domicilio del chico, en cuya habitación comenzaron a jugar a un juego por el que si no cumplían unos «retos» que planteaba una aplicación del teléfono móvil debían tomarse un chupito de alcohol.

La chica fue consumiendo la bebida hasta que en un momento determinado se recostó en la cama, situación en la que el acusado comenzó a besar a la chica, que aceptó su actitud, por lo que continuaron hasta mantener relaciones sexuales con preservativo.

Horas después abandonaron juntos la vivienda y se dirigieron hacia las plaza de Los Fueros, donde la chica había quedado en encontrarse con sus padres después de los fuegos artificiales, si bien ambos se separaron por el camino.

Al encontrarse con los padres, apreciaron que la menor había bebido alcohol, y ya en su domicilio la chica les contó lo ocurrido, por lo que los progenitores denunciaron ante la Policía Municipal un posible delito de abuso sexual.

Sobre las 2:00 horas de la madrugada, unas seis horas de comenzar a beber alcohol con el chico, a la joven se le practicó una analítica de sangre, que arrojó un resultado de 0,46 gramos de alcohol por litro de sangre.

«No quedó acreditado que en el momento de los hechos la menor se encontrase en un estado de embriaguez tal que su capacidad de prestar consentimiento estuviese anulada o seriamente disminuida o dificultada», advierte la sentencia, que recoge que la menor no tuvo lesiones físicas pero sí ha sufrido sentimientos de culpabilidad y pensamientos intrusivos que le generan malestar.

Con todo ello, el tribunal absuelve al acusado por no considerar que el consentimiento de la chica «estuviese seriamente viciado y que las facultades de la menor se encontrasen anuladas, o bien disminuidas o afectadas de manera relevante o intensa, impidiéndole poder otorgar el consentimiento de manera libre y voluntaria».

En el juicio, el fiscal pidió para el acusado nueve años de cárcel, sustituible por la expulsión del Estado español por 10 años, además de cinco años de libertad vigilada, una orden de alejamiento de la chica durante cinco años, y abonar a la menor una indemnización de 4.000 euros, mientras que la defensa pidió su libre absolución.