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Zinema(H)abian

Lo primero, revisar todo el material. Comprobar la cámara, los micrófonos, las tarjetas de memoria, el trípode… es el primer trabajo en una nueva jornada de Zinema(H)abian en el instituto Oriarte, de Lasarte-Oria. Los jóvenes alumnos escuchan con atención las palabras de su mentor cinematográfico, Mikel Gurrea, empeñado en hacer de estos chicos y chicas unos amantes del cine, por lo menos, y quién sabe si unos futuros actores o directores del séptimo arte.

Gotzon ARANBURU|LASARTE-ORIA|2018/03/25 08:45
Zinema-habian
El director Mikel Gurrea y alumnos y alumnas del instituto Oriarte, en plena faena. (Gotzon ARANBURU)

Todo el proyecto se desarrolla en euskara. Hoy es un grupo de alumnos y alumnas de 1º de ESO el que se dispone a rodar en una localización, el parque de Tximistarreta, que los propios chavales han elegido. Todavía en la escuela, frente a un ordenador portátil, visionan una secuencia de una película de Jean Luc Godard y otra de un film de Tomas Alfredson, que les servirán de inspiración, pero no han de copiar, como subraya Mikel Gurrea. Con las imágenes frescas en la cabeza, el grupo, al que se han añadido los profesores del instituto Amaia Begiristain y Aitor Olano, se encamina hacia Tximistarreta, azotado por un viento feroz.

Mikel Gurrea, donostiarra, es un director joven, pero que ya presenta un currículum importante y se encuentra trabajando actualmente en su primer largometraje, ‘Heldu (Hold)’. A su habilidad tras la cámara se unen sus innegables dotes pedagógicas, pues es digno de verse cómo consigue mantener la atención de los alumnos y mantenerlos concentrados en su quehacer cinematográfico en un parque público en el que se han convertido de inmediato en foco de atracción. «No hemos querido distinguir entre teoría y práctica; desde el primer día de Zinema(H)abian los chavales ven y hacen cine, en una inmersión inmediata y en equipo» explica entre toma y toma. 

Zinema(H)abian tiene su origen en Catalunya y es un proyecto de pedagogía del cine –Cinema en Curs– creado por la asociación A Bao A Qu que se lleva a cabo en 23 escuelas e institutos catalanes desde 2005. Desde allí se ha extendido a otras ciudades del Estado español, a Europa (dos centros en Berlín y tres en Brandeburgo) e incluso a América, con siete centros en Chile. En el caso de Euskal Herria, son Tabakalera y Elias Querejeta Zine Eskola las entidades encargadas de impulsar el proyecto en nuestro país. El objetivo es doble: propiciar el descubrimiento por parte de niños y jóvenes del cine entendido como arte, como creación y como cultura, y desarrollar el potencial pedagógico de la creación cinematográfica en el contexto educativo.

Como explica Gurrea, no se trata de iniciarse en el cine de cualquier manera, de encender la cámara y ponerse a grabar lo que se tercie, sin más. No, el cine de (H)abian pivota sobre tres ejes, se fija en tres aspectos, como son el mundo que rodea a estos chicos y chicas de 12-13 años (su pueblo, su entorno físico, sus compañeros de clase), los personajes que se mueven en el mismo y las emociones que desarrollan. Y por tanto, el cine que visionan con Mikel, Amaia y Aitor antes de lanzarse a rodar ellos mismos, no es el cine más comercial, sino el de autores que concentran su mirada en esos tres aspectos, caso de Claire Denis, David Perlov, Isaki Lacuesta o Mercedes Álvarez.

El proyecto plantea, en principio, un cronograma, pero un cronograma flexible, en función de las características y ritmos de cada grupo de pequeños cineastas, 22 en el caso del instituto Oriarte. A medida que aprenden el lenguaje cinematográfico aumenta también el número de planos rodados, que pronto se convertirán en secuencias completas. Y cuando la técnica esté suficientemente dominada y la idea a plasmar clara en la cabeza, objetivos ambos que se prevén alcanzar para abril, será la hora de lanzarse a rodar el cortometraje que constituirá el trabajo de fin de curso.

Tras montar el set de rodaje en el parque Tximistarreta, es la hora de distribuir el trabajo. «Nor izango da kamera?» «Eta zuzendari, nor?» A mano alzada, se van repartiendo las funciones y en un santiamén contamos con un director, una script, un encargado de audio, un actor… La escena a grabar será una del protagonista acercándose a una fuente y bebiendo un trago de agua. Mikel explica al cámara el efecto de abrir o cerrar el diafragma a la hora de desenfocar el fondo y conseguir que la acción de la fuente destaque. También enseña a hacer un correcto balance de blancos. Al encargado del sonido, que maneja una larga pértiga, le repite aquello de que «el mejor micrófono es aquel que solo a veces se mete en el plano» y así sucesivamente, una orientación para cada miembro del equipo. Las tomas se suceden, cada una puliendo los detalles de la anterior. Es un proceso de aprendizaje sistemático, que sin duda dará sus frutos en el cortometraje final.

Beneficios pedagógicos y lingüísticos

Amaia Begiristain y Aitor Olano, profesores del Oriarte, siguen de cerca el rodaje. Conocen bien a sus alumnos y alumnas y perciben los beneficios pedagógicos y lingüísticos que les aporta esta iniciativa de contacto con la cinematografía. Oriarte es, nos explica Amaia, una escuela con alumnado de distintas procedencias geográficas, lo que hace que el castellano predomine claramente en la comunicación fuera del aula, en detrimento del euskara. El hecho de impartir el cursillo en euskara hace que la lengua sea percibida más positivamente por los alumnos, que además de enriquecer su vocabulario ganan en fluidez verbal.  

Tselmen Enkhtaivan nos cuenta en su hermoso euskara con acento de Mongolia que ella querría ser actriz, o directora, pero que lo de ponerse tras la cámara lo ve difícil. Las películas que más le gustan son las cómicas. A Luken lo que le va es precisamente la dirección y a Lucía echarse la cámara al hombro, o manejarla en el trípode. Cada cual tiene sus preferencias, pero saben que esto es un trabajo colectivo y todos están dispuestos a aprender de todo. De hecho, a lo largo del curso las funciones técnicas y de dirección se van intercambiando entre los 22 chicos y chicas; solo el trabajo actoral se reparte entre menos, y de hecho una persona asumirá la mayor parte del protagonismo interpretativo en el cortometraje final.

Gurrea subraya la importancia, para que el proyecto llegue a buen puerto, de contar en la escuela con profesores muy implicados en la idea de Zinema(H)abian. Este proyecto no es una asignatura optativa o una actividad extraescolar, sino que se imbrica totalmente en el programa lectivo del centro mediante Aitor (profesor de euskara) y Amaia (profesora de castellano). Pensamiento abstracto, expresión oral… son aspectos que se trabajan mediante el cine, que no es solamente «¡cámara, acción!», sino también preparación en el aula, con el proceso de elección de los temas, discusión sobre la forma de abordarlos, debate sobre las películas que van visionando… La presencia de Mikel, uno o dos días por semana, aporta el conocimiento específico de un director de cine y la técnica para dar forma en la pantalla a la idea trabajada en el aula.

El corto pensado, rodado y editado en Lasarte-Oria se proyectará en la Filmoteca de Barcelona, donde compartirá pantalla con los demás grupos participantes en Cinema en Curs. También se ofrecerá en Tabakalera, en junio.