El Ayuntamiento de Donostia modificará su Plan General para facilitar la división de viviendas

La Junta de Gobierno de Donostia aprobará este martes una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que, según sus impulsores, limitará la conversión de edificios enteros en hoteles y facilitará la división de viviendas.

Naiz|Donostia|2019/02/11 16:40
Hotel
Pancarta en la calle Aldamar de Donostia contra la conversión en hotel de un edificio de viviendas. (Gorka RUBIO / FOKU)

El alcalde de Donostia, Eneko Goia, ha explicado en un comunicado que el objetivo de estos cambios es adaptar la norma, aprobada hace ya nueve años, a las nuevas necesidades de la ciudad. Por su parte, el alcaldable del PSE Ernesto Gasco y su compañero Enrique Ramos,  concejal de Urbanismo, han comparecido en rueda de prensa para desgranar el contenido de estas modificaciones, que pasarán por el pleno del 28 de febrero.

Ni el candidato del PNV ni el del PSE han aguardado a la habitual nota de los martes, en la que se informa de lo acordado en la Junta de Gobierno, sino que se han adelantado 24 horas para hacer pública esta decisión.

Goia ha destacado tres modificaciones del PGOU, cuyo objetivo es limitar la conversión de inmuebles enteros en hoteles, facilitar la división de viviendas en la ciudad y adaptar el plan a la nueva ordenanza de pisos turísticos.

Por su parte, Gasco y Ramos han indicado que se establecerá con carácter general la necesidad de redactar y tramitar un plan especial en los casos en los que se pretenda implantar en la totalidad de un edificio residencial un uso diferente al propiamente residencial.

No obstante, las normas particulares de cada ámbito urbanístico establecerán las condiciones o excepciones a esta norma general, de forma que el Ayuntamiento podrá decidir en qué zonas de la ciudad establece este requisito con el fin de obtener un mayor control sobre la transformación de edificios residenciales en usos terciarios, fundamentalmente hoteleros.

Respecto a la división de viviendas, se modifica el tamaño promedio mínimo, que se establece en 50 metros cuadrados, en lugar de los 85 anteriores. Esto permitirá que personas que viven solas en pisos grandes puedan segregar sus pisos y facilitará la salida al mercado de más vivienda de tamaño medio o pequeño.