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DONOSTIA

El movimiento feminista de Euskal Herria considera «un gran paso adelante» la huelga del día 8

El Movimiento Feminista de Euskal Herria ha considerado que el pasado viernes, 8 de marzo, fue «una jornada histórica», con «un masivo seguimiento» de la huelga y las movilizaciones, que ha supuesto «un gran paso adelante» en unas reivindicaciones que, sin embargo, aún están «lejos» de conseguir.

El movimiento feminista de Euskal Herria ha valorado en Donostia la huelga del 8 de marzo. (Juan Carlos RUIZ / FOKU)
El movimiento feminista de Euskal Herria ha valorado en Donostia la huelga del 8 de marzo. (Juan Carlos RUIZ / FOKU)

En una rueda de prensa ofrecida en la Casa de la Mujer de Donostia, catorce integrantes de las distintas entidades y asociaciones agrupadas en el Movimiento Feminista de Euskal Herria, han hecho este lunes «una valoración muy positiva» de la jornada de movilizaciones vivida en Hego Euskal Herria el pasado viernes, con motivo del Día Internacional de Mujer.

«Hemos dado un gran paso hacia adelante pero estamos lejos de nuestros objetivos, de socializar los trabajos que las mujeres hacemos gratis, por lo que seguiremos ahondando en los conflictos que la huelga ha sacado a la luz», han dicho dos de las representantes que han actuado de portavoces en la comparecencia.

«Juntas nos hemos empoderado y politizado, y ése ha sido nuestro gran triunfo», han proclamado las feministas, que han anunciado que continuarán su lucha en favor de «un sistema de cuidados público» y de «acabar con el empleo precario de las mujeres».

Además del «éxito cuantitativo» de este 8 de marzo, han destacado «el paso cualitativo» que, a su juicio, se ha registrado el viernes en cuanto a «fortalecer» sus reivindicaciones y sus «bases feministas, anticapitalistas y antirracistas».

A los gobiernos de Gasteiz e Iruñea, y a las «grandes empresas», a quienes consideran «directos responsables de las precarias condiciones de vida y laborales» de las mujeres, les han pedido que no hagan «más gestos simbólicos» sino que «se comprometan» con sus reivindicaciones y pongan en marcha «acciones, políticas y cambios feministas reales».

Asimismo han reclamado «un nuevo pacto social que ponga las vidas en el centro» y han subrayado que el movimiento feminista vasco «es una fuerza de confrontación y construcción de una alternativa profunda al sistema», para hacer frente al «ascenso de la ultraderecha», «el rearme del capitalismo autoritario», «el colapso ecológico» o «el feminicidio».