El proteccionismo, incómodo invitado especial en el 25º aniversario de la OMC

La Organización Mundial del Comercio cumple hoy 25 años con el reto de adaptar el sistema comercial a los cambios del siglo XXI y con la amenaza de tensiones proteccionistas como las guerras arancelarias de Estados Unidos contra la Unión Europea y China o el Brexit.

naiz|2019/04/15 13:25
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Fachada de la sede de la OMC en Ginebra.(Fabrice COFFRINI/AFP)

La OMC es un instrumento multilateral que regula el comercio internacional y un foro de negociación de los intercambios entre los 164 estados miembros que busca contribuir al crecimiento económico global. Los pilares sobre los que descansa son los Acuerdos de la OMC, que han sido negociados y firmados por la gran mayoría de los estados que participan en el comercio mundial.

Supuso la mayor reforma del comercio internacional desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1945) y tiene un rango institucional equivalente al de las instituciones de Bretton Woods: el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

El acta de su fundación, los Acuerdos de la Ronda de Uruguay, se firmó en la ciudad marroquí de Marrakech el 15 de abril de 1994. Como recuerda la agencia Efe, su entrada en vigor se produjo con su constitución oficial en Ginebra el 1 de enero de 1995.

¿Cuáles son sus antecedentes?

La OMC es la sucesora del GATT o Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, que se suscribió en 1947 y tuvo 23 miembros fundadores. El GATT empezó a funcionar el 1 de enero de 1948 bajo la forma de conferencias anuales y rondas de negociaciones comerciales.

Los acuerdos del GATT no eran vinculantes para los gobiernos y se aplicaban al comercio de mercancías, mientras que la OMC es una institución de carácter mundial que incluye ese acuerdo y otros trece más, contemplando también el comercio de bienes.

Así, incorpora un Acuerdo General para el Comercio de Servicios (AGCS; GATS por sus siglas en inglés) y otro sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC; TRIPS en inglés).

La OMC se declara heredera del GATT, de sus métodos de trabajo y del mecanismo para la solución de litigios.

¿Cuántos miembros tiene?

Tras la adhesión de Liberia y Afganistán en 2016, la OMC, con sede en Ginebra, está integrada por 164 estados, que representan el 98% del comercio internacional.

De los 124 que firmaron el acta de Marrakech, 76 lo ratificaron antes de su entrada en vigor (entre ellos, Estados Unidos, Canadá, Japón y los estados de la UE).

¿Cuáles son sus principales funciones?

Su principal objetivo es contribuir a que las corrientes comerciales circulen con «fluidez, libertad, equidad y previsibilidad», según explica el propio organismo multilateral.

También persigue la reducción de los obstáculos al comercio, como los aranceles a la importación, y acuerdos sobre cuestiones como las subvenciones o el dumping (competencia desleal derivada de la venta de un producto por debajo del costo real).

Supervisa las políticas comerciales de sus miembros y la resolución de conflictos relativos a los intercambios entre ellos mediante el Sistema Integrado de Solución de Diferencias y con un Mecanismo de Examen de Políticas Comerciales para todos sus miembros.

¿Cuál es su presupuesto?

El presupuesto de la OMC en 2018 ascendió a 197 millones de dólares (174 millones de euros), obtenidos con las contribuciones de sus 164 miembros y otros ingresos diversos.

¿Qué sectores abarca?

La OMC regula el comercio de mercancías y de servicios, y los derechos de propiedad intelectual con muy pocas excepciones.

Algunos sectores como la agricultura y los textiles forman parte de la OMC desde su origen; otros, como las telecomunicaciones y los servicios financieros, se incorporaron posteriormente.

Sus ámbitos de trabajo, señala el organismo, son «tan variados como los temas relacionados con el comercio transfronterizo», y van desde el comercio y el medioambiente hasta la agricultura, el acceso a los mercados, las medidas sanitarias y fitosanitarias, las medidas en materia de inversiones o el comercio de servicios.

¿Cuál es su organigrama?

La máxima autoridad en la estructura de la OMC es la Conferencia Ministerial. Integrada por representantes de todos los estados, se reúne cada dos años.

Desde la primera conferencia, que tuvo lugar en Singapur (1996), hasta la más reciente, en Argentina (2017), se han celebrado once encuentros.

El diplomático brasileño Roberto Azevedo es, desde 2013, el máximo responsable de la OMC, cuando sustituyó al francés Pascal Lamy. También han liderado el organismo el tailandés Supachai Panitchpakdi, el neozelandés Mike Moore o el italiano Renato Ruggiero.

¿Cuáles son los conflictos más relevantes?

La OMC posee un Mecanismo de Solución de Diferencias reforzado, con capacidad para establecer grupos especiales de solución de diferencias, someter los asuntos en conflicto a arbitraje, adoptar informes de esos grupos o vigilar la aplicación de las recomendaciones y resoluciones de esos informes.

Ha mediado, entre otros, en conflictos comerciales internacionales como el de la guerra del banano, planteado por los productores de  centroamericanos contra la UE, que también se ha enfrentado a otras denuncias por sus subsidios a la exportación de azúcar, o la disputa de Brasil contra EEUU por sus subvenciones al algodón.

¿Qué es la Ronda de Doha?

La Ronda de Doha, cuya primera conferencia se celebró en esa ciudad de Catar en 2001, es un foro de negociación promovido por la propia OMC para la liberalización del comercio mundial y para mejorar el comercio de los países en desarrollo mediante la reducción de aranceles y subsidios en el sector agrario.

Hasta 2008 se negoció con expectativas de acuerdo, pero desde entonces se encuentra paralizada por las diferencias de los socios en asuntos relativos al comercio, pero también en la financiación o el medioambiente. Su última reunión, que concluyó sin acuerdo, se celebró en Buenos Aires en diciembre de 2017.

¿A qué críticas se enfrenta?

A partir del fracaso de la Ronda de Doha en su reunión de la capital argentina, la OMC ha recibido críticas por perder el estatus de mecanismo efectivo de liberalización comercial. En este sentido, otros organismos como el G20 han exigido su reforma.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con abandonar esta institución si no mejora su organización, ya que considera que la resolución de los conflictos suele alargarse sin fin. No obstante, la Administración Trump sigue acudiendo a los mecanismos de la OMC para demandar a China y a la UE, entre otros, por prácticas que considera desleales.

También es cuestionada por las organizaciones sindicales, que le acusan de omitir la dimensión social del comercio y, en consecuencia, de propiciar la precariedad laboral.