Dimite el embajador británico en EEUU tras la polémica por las críticas a Donald Trump

Londres trata de cortar el conflicto diplomático surgido con EEUU con la dimisión de su embajador en Washington, tras la filtración de las críticas hacia el presidente estadounidense y su Gobierno, que fueron respondidas, a su vez, con insultos por parte de Donald Trump.

NAIZ|2019/07/10 13:55
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El hasta ahora embajador británico en Washington, Kim Darroch. (Paul MORIGI/AFP)

El embajador británico en Estados Unidos, Kim Darroch, ha presentado este miércoles su dimisión a raíz de la polémica surgida al filtrarse unos documentos en los que calificaba a la administración de Donald Trump de «disfuncional» e «inepta».

En un comunicado, Darroch ha señalado que ha decidido presentar la renuncia para poner fin a las conjeturas acerca de su posición al frente de la embajada británica en Washington, algo que hacía «imposible» cumplir con su labor diplomática.

El presidente de EEUU criticó duramente al embajador después de que la prensa británica revelase que Darroch había afirmado en unos documentos internos que para comunicarse con Trump es «necesario presentar argumentos simples, incluso rudos».

Trump volvió a arremeter el martes contra el embajador, al afirmar que «el embajador excéntrico que el Reino Unido colocó en Estados Unidos no es alguien con quien estemos encantados, es un tipo muy estúpido». Además, lo calfiicaba de «imbécil pretencioso».

El presdiente estadounidense extendió sus críticas e insultos a la primera ministra, Theresa May, sobre la que volvió a cuestionar su negociación sobre el Brexit. Trump la calficó como «un desastre» y se alegraba de que Gran Bretaña pronto tendría un nuevo primer ministro.

«Desde la filtración de documentos oficiales provenientes de esta embajada, ha habido muchas especulaciones sobre mi puesto y la duración de mi mandato de embajador. Quiero poner fin a estas especulaciones. La situación actual me impide cumplir mi papel como desearía», explica Darroch en una carta dirigida a Simon McDonald, jefe de los servicios diplomáticos británicos.

«En estas circunstancias, la vía responsable a seguir es permitir el nombramiento de un nuevo embajador».

Delicado momento para Londres

El Gobierno británico ha tratado de contener el conflicto diplomático en un delicado momento en el que se enfrenta al nombramiento de un nuevo primer ministro, al futuro del Brexit, a la vez que busca un acuerdo del libre comecio con Washington.

Su ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, recomendó a Trump que evite los «comentarios irrespetuosos» y que las críticas se formulen en privado.

Hasta el martes, el Gobierno ha defendido a su embajador y la primera ministra aseguraba que contaba con su apoyo.

Tras conocerse la dimisión, Theresa May ha lamentado en el Parlamento que Darroch sintiera la necesidad de dimitir y ha resaltado que un Gobierno depende de funcionarios que puedan dar un asesoramiento «completo y franco».

En los textos filtrados, revelados el domingo por el ‘Mail on Sunday’, el embajador escribió: «No creemos realmente que esta Administración vaya a ser mucho más normal, menos disfuncional, menos impredecible, menos divida en facciones, menos torpe diplomáticamente e inepta».

La residencia oficial de Downing Street había indicado el lunes que la función de un embajador es hacer evaluaciones políticas «honestas» del país donde está destinado, si bien sus opiniones no sean compartidas por el Gobierno del Reino Unido.

Las sospechas de las filtraciones apuntan a los altos cargos conservadores en la pugna por el poder, en el que el ministro de Exteriores es uno de los dos candidatos.