Un ataque atribuido a disidentes de las FARC deja cuatro militares muertos y cuatro desaparecidos

El Gobierno de Colombia ha confirmado que al menos cuatro militares están desaparecidos tras la emboscada registrada anoche en cercanías del municipio de Cumbitara, en el departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador, en el que murieron otros cuatro uniformados y que las autoridades atribuyen a disidentes de las FARC-EP.

NAIZ|2019/07/12 18:06
Colombia
Un comando especial del Ejército busca a los militares desaparecidos. (AFP)

Al menos cuatro militares han muerto en las últimas horas en una emboscada de las disidencias de las FARC-EP contra una patrulla del Ejército de Colombia en el departamento de Nariño, en el suroeste del país, según ha informado el ministro de Defensa, Guillermo Botero. Otros cuatro uniformados permanecen desaparecidos.

«Un sargento y tres soldados fueron reportados como fallecidos (...) Hemos ubicado a algunos uniformados, pero en este momento están desaparecido cuatro soldados», ha señalado Botero en una entrevista con RCN Radio.

El secretario de Gobierno de Nariño, Mario Viteri, detalló anoche que los soldados fueron abatidos cuando disidentes del Frente 29 de las FARC-EP emboscaron el camión en el cual se movilizaban.

El enfrentamiento armado tuvo lugar en inmediaciones del caserío de Santa Rosa, que forma parte de Cumbitara, pueblo situado en una zona montañosa de Nariño (suroeste).

«En el caso del ataque en Cumbitara se activan unas cargas explosivas al paso de los soldados. Posteriormente hay ráfagas de fusil o de ametralladora, cuestión que está por establecerse», ha precisado Botero.

La tropa, que realizaba labores de patrullaje, estaba dividida en dos grupos, por lo que una parte de los militares recibió directamente el ataque guerrillero mientras que de la otra formaban parte  los desaparecidos.

Tras el hecho un comando especial del Ejército fue enviado a la zona para buscar a los uniformados de quien se ha perdido el rastro.

Cultivos ilícitos

Para Botero, «la fuente de todos estos males son los cultivos ilícitos». «Nariño ya llegó a las casi 64.000 hectáreas de coca y eso es una inmensidad», ha precisado.

Las fuerzas colombianas han arreciado la «lucha» contra los cultivos ilícitos, lo cual ha provocado numerosas bajas de policías y militares, por lo que Botero ha abogado por «la fumigación aérea».

En el departamento de Nariño operan disidencias de las FARC-EP, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y bandas de origen paramilitar dedicadas al narcotráfico formadas por exintegrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y agrupadas ahora en las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC).

La emboscada al Ejército coincide con la llegada al país de los embajadores del Consejo de Seguridad de la ONU para evaluar el estado en que se encuentra el proceso de paz con las FARC firmado en noviembre de 2016.

El Consejo de Seguridad se reúne hoy en Bogotá con el presidente colombiano, Iván Duque, y con organizaciones de la sociedad civil, y mañana tiene previsto visitar uno de los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), en donde conversarán con los exguerrilleros que completan su reintegración a la vida en sociedad tras la dejación de armas.