Aurelie Trouvé
Presidenta de la asociación ATTAC en el Estado francés

Aurelie Trouvé es una participante activa en la organización de la contracumbre que está teniendo lugar estos días entre Hendaia e Irun, así como las movilizaciones del sábado y el domingo. Lleva meses trabajando con asociaciones locales e internacionales para ofrecer una alternativa ante el modelo que proclaman las potencias que llegarán a Biarritz el fin de semana.

«Queremos mostrar que hay una verdadera alternativa fundada en la solidaridad»
IDOIA ERASO|2019/08/21
Attac
Aurelie Trouvé en Ficoba, sede principal de la contracumbre. (Jagoba MANTEROLA/FOKU)

Es la representante de la Asociación por la Tasación de las Transacciones financieras y por la Acción Ciudadana (ATTAC) que prona por un mundo de justicia social y medioambiental. Trouvé expone la visión altermundialista de los temas principales de la agenda del G7, y que también estarán presentes durante las conferencias, debates y talleres que están teniendo lugar en la contracumbre a ambos lados del Bidasoa. Además subraya la importancia de las acciones locales, y en ese sentido aprecia el trabajo realizado con sus interlocutores de Euskal Herria.

¿Por qué es necesaria esta contracumbre?

Porque vamos a tener este G7, con siete jefes de estado en una ciudad “bunquerizada”, con un enorme dispositivo militar y policial, ¿y todo eso para hacer qué? Para discutir sobre políticas para los más ricos y las multinacionales. Y además van a hacer creer ante los ojos del mundo que sus políticas son beneficiosas para la humanidad. Osan subrayar como objetivo la lucha contra las desigualdades, cuando su política agrava las desigualdades, agrava la crisis económica, agrava la pobreza y la guerra, sin tener en cuenta que hoy en día hay millones de refugiados que huyen de sus países, sin incluir que además también se pisotean sus derechos, esos jefes de estado pisotean sus derechos.

Con esta contracumbre queremos denunciar todo esto, no podemos dejar que ese gran escaparate transcurra tranquilamente. Y además queremos mostrar que hay movimientos sociales de gran importancia que le hacen frente a eso, y de hecho, hay muchos movimientos importantes que están presentes aquí, que van a debatir sobre alternativas, y eso es importante para nosotros. Se han organizado tres días para debatir sobre las alternativas, y mostrar que por un lado hay alternativas locales -como en el caso del País Vasco, la moneda local, la agricultura que se inscribe en criterios de durabilidad, que ya dibuja otro mundo- y también que hay proposiciones y políticas.

Creemos que se pueden poner en marcha políticas que permiten asegurar la solidaridad, dar una respuesta a la crisis ecológica, y al respeto de los derechos humanos. Es esto lo que queremos mostrar ante esos jefes de estado, y las políticas de los más ricos y las multinacionales.

Uno de los grandes temas que está en la agenda de esta cumbre es la crisis ecológica. ¿Qué se puede esperar?

Estos siete jefes de estado y sus países no respetan, los compromisos que tomaron en el Acuerdo de París, en este momento en el que habría que disminuir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Las emisiones vuelven a aumentar en muchos países del mundo. Habría que apartarse de las energías fósiles, y estos países ayudan la inversión de la extracción de energías fósiles. Es decir políticas que van en contra de lo que se debería de hacer ante la crisis ecológica. Todos esos compromisos que se toman en el G5, en el G6, G7, G8, G20, ninguno se cumple, son políticos que va en contra de lo que han prometido.

Otro de los grandes temas, es el del feminismo. La plataforma Women7 ha lanzado una campaña de cara a la cumbre, y han puesto carteles publicitarios, primero en París y ahora en Baiona, Angelu Y Biarritz, reivindicando políticas que respeten los derechos de las mujeres y las niñas.

La diferencia respecto a Women7, es que nosotros no esperamos nada del G7, porque creemos que es ilegítimo, no son los siete países más ricos los que tienen derecho a decidir sobre el orden del mundo. Creemos que es indispensable que se cree una regulación internacional multilateral, con todos los países del mundo, que respete la diversidad de los pueblos, y que esté basada en la solidaridad, la respuesta a la crisis ecológica y a los derechos humanos fundamentales.

Hoy en día no es así, por eso no tenemos nada que pedirles, por que no es en ese sentido en el que debe de decidirse el orden del mundo. De hecho las ONGs que querían participar en el G7, han escrito una tribuna para denunciar que en el G7 no se les tenía en cuenta, y ni se les escucha, lo que muestra que el G7 es profundamente antidemocrático.

Oxfam ha declarado que no participará en la reunión organizada por Emmanuel Macron el viernes con diferentes ONGs.

Muy bien, creo que es coherente. Somos una centena de entidades las que estamos organizando esta contracumbre. Hay algunas que han decidido hablar también dentro del marco del G7, pero algunas organizaciones se están dando cuenta de que no son tenidas en cuenta, de ahí llega que Oxfam haya decidido no participar, de hecho Oxfam participa también en la contracumbre. Las vías que se construyen contra esas políticas, están aquí, en la contracumbre. Nosotros mostramos otro mundo, lejos de esos jefes de estado que están en su torre de marfil “bunquerizada”. Unas jornadas, abiertas, pacíficas, reivindicativas, ancladas en el territorio, que tienen en cuenta los movimientos sociales vascos, que son realmente fuertes.

Ese mensaje de acciones pacíficas, de la vía no violenta, está muy presente en la comunicación que se realiza desde la organización, ya que en ciertos entornos y medios se ha tratado de hacer llegar una imagen diferente.

Sí, tenemos un consenso de acción muy claro y público, que dice que nuestras movilizaciones contra el G7 en Hendaia, Irun y Urruña, y el 25 en las plazas públicas, está fundado en movilizaciones determinadas y pacíficas, y que ante tentativas de escalada de violencia que estarían orquestadas por las fuerzas del Estado, responderemos de manera no violenta. Que queremos una manifestación familiar y festiva el sábado. Para nosotros está muy claro, y además tenemos un servicio de mediación de militantes experimentados, para que ese consenso de modos de acción sea respetado durante las movilizaciones.

Para realizar la contracumbre y la manifestación del sábado, han negociado con el Estado. En cambio en lo que respecta a las concentraciones “insumisas” del domingo, no se ha hecho ninguna petición para obtener la autorización. El prefecto Eric Spitz dijo la semana pasada en una rueda de prensa, que invitaba a los responsables de la contracumbre a hablar sobre el tema.

Nuestra intención es que el 25 no esté declarado, la movilización es contra el hecho de que se haya prohibido manifestarse en toda una zona alrededor del G7, para acallarnos y ponernos lo más lejos posible de Biarritz. Hay que recordar que no nos dejaron hacer la contracumbre en Baiona, no nos han puesto a disposición ningún lugar público, nos han puesto trabas desde el principio. Por lo tanto, decimos que la del 25 será una ocupación pacífica, evaluaremos a medida que vayan ocurriendo las cosas, para que la seguridad de los manifestantes y las manifestantes está asegurada mínimamente, pero queremos que sean ocupaciones pacíficas no declaradas, contra la prohibición de manifestarse.

Su propuesta de hablar, es una hipocresía total, negociamos continuamente con el prefecto. Él lo sabe, hemos hecho públicos cuales serán los lugares, todo el mundo sabe donde es.

Esta contracumbre va a celebrarse entre dos estados, entre Hendaia e Irun, esto tiene un sentido decisivo en varios aspectos, entre ellos el de los refugiados. Este es un paso hacia Europa es muy importante, ahora los refugiados están al sur de la frontera, ya que está totalmente controlada de cara al G7.

Es evidente que estamos en un territorio muy especial, en la frontera franco-española. Hay que decir que el Centro de Detención Administrativa de Hendaia, sirve normalmente a arrestar a migrantes, a menores aislados… que quieren pasar la frontera, y se ha cerrado de cara a la cumbre para arrestar a manifestantes y detenerles. Para nosotros se trata de una gran provocación, no solo por lo que representa, que es que se pisotean los derechos de los migrantes, sino que sirve además para poner en marcha esa política ultra-represiva.
 
Sobre los migrantes hay que decir que estamos en un territorio en el que hay también un gran movimiento de solidaridad, y estos movimientos también se reprimen. Para nosotros esta temática es muy importante, desde el punto de vista del derecho de los migrantes, que en este momento no se respetan en absoluto. El hecho de que estemos en esta frontera, el hecho de que se impida el paso a los migrantes, es uno de los temas principales de la contracumbre. Es una de las siete reivindicaciones.

El hecho de que esta contracumbre se celebre entre dos estados, propicia que los movimientos de ambos lugares se encuentren.

A mí es el lo que más me ha aportado, desde hace meses trabajamos juntos. No conocía mucho esta zona, a pesar de que fui la madrina de Lurrama hace unos años. He aprendido a conocerlo, trabajamos desde hace meses con el movimiento abertzale, las organizaciones vascas. Realmente ha sido una fuente de enriquecimiento personal, supongo que en los dos sentidos, y con un gran respeto mutuo. Es muy bonito lo que hemos conseguido juntos, entre los amigos del movimiento vasco hemos dicho que eso por lo menos ya lo hemos conseguido.

Durante meses nos hemos conocido, y es posiblemente el mayor enriquecimiento, el hecho de haber conectado, de conocer también las luchas vascas, porque algunas veces se entiende mal en Francia. El hecho de haber comprendido estas luchas, lo que representa la identidad vasca, el derecho de autodeterminación, el proceso de paz, el hecho de salir del conflicto armado más antiguo del continente. Y entender también lo que puede aportar el movimiento vasco, es muy enriquecedor para nosotras. Es esperanzador que un territorio así pueda haber tantas alternativas, y tantos movimientos sociales.

¿La esperanza, es tal vez, el mensaje que quiere hacer llegar esta contracumbre?

Sí, exactamente, decir que no queremos dejar a la gente pensar que la única alternativa es el ultraliberalismo de Macron, Tudreau, Merkel, por el otro la derecha xenófoba populista y nacionalista de Trump o de Salvini. Queremos mostrar que hay una verdadera alternativa altermundialista, fundada en la solidaridad y que la respuesta a la crisis climática no puede ser ni el ultraliberalismo, ni la derecha xenófoba. No nos podemos dejar encerrar en esa falsa alternativa, porque en realidad ambas están al servicio de las más ricos y de las multinacionales.

Los grandes jefes de estado estarán en Biarritz, pero en Irun también habrá gente de gran peso, en lo que respecta a ideas y luchas altermundialistas.

Exactamente, tenemos a los grandes representantes de los grandes movimientos administrativos políticos que estarán aquí, pero también hay un gran número de luchas locales, que estarán presentes, que van a debatir, para nosotros también son muy importantes las alternativas locales y concretas, y no solo los grandes responsables del mundo politico, sindical y asociativo.  

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