Argentina y España se clasifican para semifinales del Mundobasket

La albiceleste ha superado a Serbia (97-87) con una tormenta de triples (12 aciertos de 27, 44%), mientras que los hispanos han ganado a Polonia (90-78) con un Ricki Rubio de récord en asistencias mundialistas.

NAIZ|2019/09/10 17:35
Argentina-scola
El veterano Scola se eleva a canasta ante Serbia. (Kim KYUNG-HOON/AFP)

El Mundobasket 2019 que se está disputando en China ya conoce a sus dos primeros semifinalistas: Argentina y España. Para conocer a los otros dos y rivales de ambos conjuntos habrá que esperar a la jornada de este miércoles, cuando se enfrenten Estados Unidos y Francia –el ganador se enfrentará a los sudamericanos– y Australia y República Checa –el vencedor se medirá con los hispanos–. Ambas semifinales se disputan el viernes.

Argentina ha sido la primera en clasificarse al superar a Serbia (97-87). Lo ha hecho con una tormenta de triples (12 aciertos de 27, 44%) y de carácter que ha sobrepasado al conjunto balcánico, con un fantástico Facundo Campazzo, que ha anotado 18 puntos y ha dado 12 asistencias, o el veterano Lusi Scola, con 20 puntos y 5 rebotes.

Un hito más para una generación albiceleste a la que no le pesa la sombra de la "Generación Dorada" -con la que convive por medio de un impresionante Scola, a sus 39 años-, que venía a este partido con el billete a los Juegos de Tokio 2020 ya asegurado, y que seguirá soñando tras dejar por el camino a una Serbia hoy desorientada, que ha desperdiciado su innegable talento, pese a los 21 puntos de Bogdan Bogdanovic y al 'doble-doble' de Nikola Jokic (16 y 10 rebotes).

Y eso que la tenacidad serbia ha reducido la distancia al mínimo al final del penúltimo acto (68-67) gracias a los puntos de Bogdanovic y Bjelica, y a dos defensas en las que las torres balcánicas han provocado la noche sobre el argentino Delía.

Ha llegado hasta a adelantarse Serbia en el inicio del parcial definitivo con un triple de Guduric, pero de nuevo se ha encontrado con un chaparrón triplista sudamericano a manos de Garino y Campazzo. A la fiesta se ha sumado Scola, con dos canastas tras dos rebotes defensivos de Deck, y Campazzo que ha puesto 9 arriba (82-73, min.36).

El 97-87 final parece una venganza alegórica de la final del Mundial de Indianápolis 2002, donde Argentina cayó 84-77 ante la antigua Yugoslavia, también con Scola entonces.

España, con récord de Ricki Rubio en asistencias

España ha eliminado a Polonia (90-78) con un gran Ricki Rubio quien, con sus 9 asistencias –además de 19 puntos–, ha superado al argentino y exbaskonista Pablo Prigioni como el jugador con más asistencias en la historia de la Copa Mundial de Baloncesto de la FIBA.

El base de los Phoenix Suns, con 4 asistencias contra Serbia el pasado domingo, empató con Prigioni y esta tarde ha tomado la delantera a principio del segundo cuarto contra Polonia, tras un pase a Juancho Hernangómez, quien lo ha materializado en un triple.

De esta manera, ha superado las 106 asistencias del argentino y ahora el récord está en 115.

Como se preveía, a los hispanos les ha costado el triunfo y no lo han podido sellar hasta los últimos minutos. Aparte de Ricky Rubio, también han brillado un Rudy Fernández impecable desde fuera (5/5 en triples) y los hermanos Juancho y Willy Hernangómez.

A los últimos diez minutos se ha llegado con una canasta de Pierre Oriola sobre la bocina que ha subido el 67-58 a marcador. Parecía que las semifinales estaban al alcance de la mano para los españoles, pero aún quedaba mucho camino para recorrer para volver a semifinales 13 años después.

El tira y afloja mantenía la tensión en el Oriental Sports Center. Polonia ha logrado ponerse a seis y, cuando parecía que cinco puntos de Willy Hernangómez darían tranquilidad a los jugadores de Sergio Scariolo, un nuevo arreón comandado por Slaughter les ha metido el miedo en el cuerpo (76-72, min.35).

Pero hasta ahí ha llegado la resistencia polaca. España se ha lanzado a por el partido con dos providenciales triples del MVP Ricky Rubio, al que ha tomado el relevo Willy Hernangómez como principal argumento ofensivo. Sus doce puntos en el cuarto definitivo han pesado para una losa para un rival que, a esas alturas, se había quedado sin pólvora y ha acabado firmando su rendición.