Peritos están declarando en la segunda sesión del juicio por la agresión a Izar

Tras declarar el martes el acusado y los testigos (entre ellos Sara Majarenas), hoy miércoles es el turno de los peritos en el juicio de Valencia por la agresión a Izar. Policías que ya intervinieron ayer como testigos ratificaron que la niña estuvo al borde de la muerte.

NAIZ|2019/09/11 10:27
Saramajarenas
Sara Majarenas, que declaró el martes por videoconferencia. (Gorka RUBIO | FOKU)

El testimonio de los peritos en la segunda sesión del juicio, este miércoles en la Audiencia de Valencia, servirá para determinar técnicamente el alcance de la agresión y las gravísimas heridas que causó a Izar, hija de Sara Majarenas, además de las afecciones sicológicas que le ha provocado. Todo ello es relevante para sustentar la petición fiscal de 30 años de cárcel contra el agresor confeso.

En la sesión del martes ya intervinieron, esta vez como testigos y no como peritos, diversos agentes policiales que explicaron cómo la pequeña pudo desangrarse. En concreto, guardias civiles y efectivos la Policía Local de Benifaió (Valencia) que participaron en el rescate explicaron ante el juez cómo tuvieron que agujerear una puerta blindada para llegar a la niña, que estaba malherida por las dos puñaladas. El atacante dio el aviso de su acción, pero dijo no tener la llave de la vivienda, que estaba cerrada.

En cuestión de minutos, según aseguraron, un policía local –que había pasado previamente por el centro de salud a por personal sanitario– y un guardia civil se personaron en el domicilio con una maza para tratar de derribar la puerta, pero no lo lograron.

Tampoco pudieron hacerlo mediante el método del «resbalón», que consiste en deslizar un plástico (habitualmente una radiografía) por el canto de la puerta, dado que estaba cerrada por dentro.

Finalmente pudieron abrir un hueco en la parte superior derecha de la puerta y doblar la plancha metálica con la que estaba rellena lo suficiente como para que un policía local, el más enjuto, se deslizase en el interior y sacase a la menor para que los médicos la pudiesen atender.

«Estaba fría y muy blanca, empezó a llorar cuando la sacábamos, antes no la oímos», indicó un guardia civil.

La previsión es que el juicio concluya el jueves con los informes de las partes. El martes, en el inicio, el hombre reconoció la agresión y dijo estar arrepentido, aunque en un momento dado la defensa intentó desviar la atención hacia la militancia política de Sara Majarenas, lo que el tribunal impidió tajantemente.