Johnson y Juncker evidencian el bloqueo en la negociación de un nuevo acuerdo del Brexit

La reunión entre Boris Johnson y Jean-Claude Juncker ha finalizado como se esperaba, sin avances de cara a la lograr un nuevo acuerdo para la salida británica del bloque comunitario. Ambas partes se instan mutuamente a mover ficha mientras se mantienen firmes en sus posiciones.

NAIZ|2019/09/16 22:33
Brexit
Boris Johnson y Jean-Claude Juncker, en Luxemburgo. (François WALSCHAERTS / AFP)

Tras un viaje a Luxemburgo, marcado por los abucheos en la calle al primer ministro británico, Boris Johnson, que ha cancelado la rueda de prensa prevista junto a su homólogo del Gran Ducado, Xavier Bettel, la Unión Europea (UE) y Gran Bretaña se han emplazado mutuamente a actuar para desbloquear la negociación de un nuevo acuerdo del Brexit.

Johnson, que presiona a Bruselas para lograr un nuevo acuerdo que no recoja la conocida como «salvaguarda irlandesa», ha asegurado que existe una «buena posibilidad» de alcanzar un acuerdo de divorcio, pero que cualquier eventual pacto requerirá «movimiento» por parte de la UE.

El último escollo en el divorcio sigue siendo este mecanismo de último recurso, que busca evitar una física entre el norte y el sur de Irlanda, y que la predecesora de Johnson, Theresa May, pactó con Bruselas que entraría en vigor al término de una período de transición post-Brexit, si ambas partes no logran una alternativa mejor en el marco de un eventual acuerdo de libre comercio.

Sin embargo, el Parlamento británico rechazó hasta en tres ocasiones el acuerdo cerrado en noviembre en parte por la salvaguarda, que impediría a Reino Unido negociar acuerdos comerciales con terceros países al continuar dentro de una unión aduanera con la UE.

Johnson pide su retirada del acuerdo, pero los europeos le urgen a presentar alternativas que respeten el espíritu del pacto o a mantenerlo. «Compete al Reino Unido presentar soluciones jurídicamente operativas (...) Estas propuestas aún no se han hecho», ha asegurado la Comisión Europea tras la reunión que han mantenido el premier británico y el presidente del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker.

El actual jefe de Gobierno británico se niega a pedir una nueva prórroga del Brexit y sigue empeñado en sacar a Reino Unido del bloque europeo el 31 de octubre haya o no acuerdo, a pesar de que el Parlamento ha aprobado una legislación que le obliga a solicitar otro aplazamiento para evitar un salida a las bravas.

«Reuniones diarias»

El Gobierno británico ha explicado que Johnson y Juncker han coincidido en la necesidad de «intensificar» los contactos de cara a lograr un acuerdo y ha avanzado «reuniones diarias» entre los equipos de negociación de ambos lados del Canal de la Mancha.

La reunión de hoy ha estado precedida por una ofensiva de Londres defendiendo «enormes avances» en sus conversaciones con Bruselas para desbloquear el acuerdo, algo que ha sido desmentido por la Unión Europea, que lleva semanas pidiendo al Ejecutivo británico que presenten alternativas concretas y viables  a la cláusula irlandesa, que busca proteger los acuerdos de Viernes Santo de 1998 y mantener la integridad del mercado único europeo.

Los opositores a Johnson lo acusan de querer ganar tiempo con las discusiones con Bruselas para conseguir un divorcio sin acuerdo y responsabilizar de ello a la UE.

A la espera de un eventual consenso, la próxima fecha clave es la cumbre de mandatarios de la UE, prevista el 17 y 18 de octubre, y que los diputados británicos fijaron como límite para lograr un acuerdo o pedir una prórroga.

Además de por el Parlamento británico, un eventual acuerdo debe ser aprobado por los 27 socios de la UE y por la Eurocámara.

«El Brexit no es mi elección. Ellos tomaron la decisión y lo lamento. Pero no nos culpen a nosotros de que ellos no sepan cómo salir de esta situación», ha afirmado, tras su reunión con Johnson, el primer ministro luxemburgués, quien la instado a Londres a presentar propuestas por escrito y le ha recordado que el tiempo se acaba.