Trabajadores denuncian el «desmantelamiento progresivo» de Cables y Alambres Especiales

El Comité de Empresa de Cables y Alambres sostiene que el Grupo Vicinay, que adquirió la empresa en 2015, «condena al cierre» a la fábrica de Erandio, donde trabajan 122 personas.

NAIZ|ERANDIO|2019/09/27 16:24
Cables
Protesta de los trabajdores el año pasado. (Luis JAUREGIALTZO/FOKU)

El Comité de Empresa de Cables y Alambres Especiales SA ha denunciado el «desmantelamiento progresivo de la actividad» por parte del Grupo Vicinay. «Ayer la empresa presentó concurso de acreedores. Y el pasado mes de agosto presentó al Comité un ERE de extinción para 43 trabajadores que fue rechazado por la plantilla», ha señalado.

Según detalla en un comunicado, la fabrica, que emplea a 122 trabajadores de manera directa y medio centenar de forma indirecta, fue adquirida por el Grupo Vicinay en mayo de 2015. «Hasta ese momento los accionistas eran los propios trabajadores y los terrenos donde se asienta la fabrica pertenecían a Gobierno Vasco a través de la sociedad Socade», señala.

Recuerda que, una vez adquirida, el Grupo Vicinay anunció inversiones por valor de 10 millones de euros, 40 nuevas contrataciones y aumentar la producción en un 70%. «Lo cierto es que no sólo nunca se contrataron 40 personas más, sino que la plantilla se ha ido reduciendo y las contrataciones realizadas han sido vía ETT. Las inversiones realizadas por el Grupo Vicinay han sido totalmente insuficientes para garantizar una producción que garantizara la autosuficiencia de la empresa y la seguridad de los trabajdores», ha censurado.

«A esto hay que sumarle el avance del PGOU propuesto por el Ayuntamiento de Erandio, que contempla la zona donde se asienta la fabrica con fines residenciales», ha añadido, destacando que «la falta de plan industrial ha sido una constante a lo largo de estos casi cinco años, pero el abandono sufrido por parte del grupo a lo largo del último año y medio ha sido el detonante para llegar a esta situación».

Sin actividad

«Hoy la actividad lleva parada dos semanas y de manera indefinida por orden de Vicinay, los trabajadores se encuentran en casa con un permiso retribuido y acumulan una deuda de más de 80 días de salario, a lo que el Grupo añade que no se va a cobrar ningún salario en adelante. Ante esto la plantilla ha comenzado movilizaciones para exigir al Grupo Vicinay un plan de futuro que evite el cierre definitivo de la fabrica», anuncia el comité, que pide la implicación de las instituciones.