La OCDE plantea un «enfoque unificado» para gravar a los gigantes digitales

La OCDE relanza las negociaciones sobre la tributación de los gigantes digitales y las multinacionales, que se hallan en un punto muerto, con su propuesta de un «enfoque unificado» para obtener «un acuerdo político» con los estados en junio próximo

NAIZ|2019/10/09 17:35
Gurria
Angel Gurría, secretario general de la OCDE. (John MACDOUGALL/AFP)

«Nos estamos acercando a nuestro objetivo final: que todas las multinacionales paguen su parte», ha manifestado el secretario general de la OCDE, Angel Gurría, en un comunicado. Presentará su sugerencia de «enfoque unificado» en el G20 que se celebrará en Washington el 18 de octubre.

«Las normas actuales, que datan de la década de 1920, ya no son suficientes para garantizar una asignación equitativa de los derechos fiscales en un mundo cada vez más globalizado», constatan los autores de la propuesta de la OCDE, que sostiene que en la era digital la asignación de derechos fiscales «ya no puede circunscribirse exclusivamente en función de la presencia física».

Con su planteamiento, la OCDE pretende abordar los retos planteados por la digitalización de la economía y garantizar nuevos derechos impositivos a países donde los usuarios tienen acceso a modelos de negocio altamente digitalizados, señala el documento.

París aprobó este año su propia ley para imponer un impuesto a gigantes de internet como Google, Apple, Facebook o Amazon, lo que provocó la furia de Estados Unidos. El Gobierno francés argumenta que los gigantes digitales deben pagar impuestos sobre sus ingresos acumulados en un país incluso si su sede física está en otro lugar. Washington, por su parte, teme que las empresas estadounidenses estén en la mira.

Pese a las discrepancias, las principales economías del mundo designaron a la OCDE como una especia de árbitro para que elaborara sugerencias que sirvieran de base para las negociaciones en el seno del G20 a fin de encontrar un acuerdo internacional para 2020.

La OCDE considera que su propuesta ayudaría a «garantizar que las grandes y altamente rentables empresas multinacionales, incluidas las empresas digitales, paguen impuestos dondequiera que tengan actividades significativas de cara al consumidor y generen sus beneficios».

Su proyecto incluye que se reasignen algunos beneficios y los correspondientes derechos fiscales a los países y jurisdicciones en los que los gigantes digitales tienen su mercado.