El Navarra Arena supera los 200.000 asistentes en su primer año de actividad

El pabellón Navarra Arena ha superado las expectativas de los gestores previas a su inauguración al haber alcanzado más de 200.000 asistentes y acogido medio centenar de actos diferentes, prácticamente la mitad en gran formato, en su primer año.

Naiz|2019/11/12
Navarraarena
El Navarra Arena ha superado los 200.000 asistentes en su primer año de actividad. (Iñigo URIZ/FOKU)

Así lo ha asegurado en comisión parlamentaria la consejera de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola, que ha acudido acompañada por su jefe de Gabinete, Fermín Laspeñas; el gerente de NICDO, Javier Lacunza; y el director del Navarra Arena, Moncho Urdiain.

Esnaola ha hecho un balance muy positivo del primer año de funcionamiento de la instalación, destacando que para ello «ha sido clave la respuesta de la ciudadanía», con una asistencia de 208.000 personas desde septiembre del 2018 al mismo mes del 2019 y con una previsión de llegar a las 300.000 al cierre del año.

Según ha desglosado, en estos doce primeros meses de funcionamiento el pabellón ha acogido 50 actividades, de las cuales 23 han tenido un aforo superior a 3.000 personas y/o han requerido la utilización de la pista principal.

La mayoría de los eventos han sido reuniones o congresos promovidas por entidades tanto públicas como privadas, mientras que 14 se corresponden con eventos culturales y musicales, y otras cinco con eventos deportivos.

De ellos, la consejera ha destacado el éxito de algunos espectáculos como el Circo del Sol, que reunió a 55.000 espectadores; el Navarra Motor Show, con 15.000; y el Campeonato estatal de Gimnasia Rítmica de Conjuntos, con 12.000, así como la presencia de referentes musicales como Mark Knopfler o Bob Dylan, con un público 7.500 y 4.000 personas, respectivamente.

En relación con el perfil de visitantes que ha recibido el pabellón, la consejera ha señalado que prácticamente todos ellos eran procedentes del Estado, ya que solo se ha registrado un 2,1% del extranjero.

La titular de Cultura y Deporte se ha referido también al impacto económico que para la ciudad suponen estos visitantes, con un gasto medio de 44,8 euros cuando no han pernoctado y de 145,8 cuando sí lo han hecho.

La actividad de la instalación no se limita a albergar eventos, sino que acoge asimismo las oficinas del Instituto Navarro de Deporte y Juventud, del equipo de NICDO responsable de la instalación y de distintas federaciones deportivas del herrialde.

Por parte de Navarra Suma, Raquel Garbayo ha recordado que fue UPN quien impulsó este pabellón junto con el PSN y destacado que aunque muchos «ahora sacan pecho» en su momento «nadie quiso reconocer que era bueno».

Carlos Mena, del PSN, ha valorado positivamente los resultados poniendo en valor el buen trabajo de comunicación de NICDO a través de sus redes sociales, que ha servido «para limpiar la imagen que había cogido el pabellón durante el tiempo que estuvo cerrado», si bien ha mostrado su preocupación por el «precio elevado» de los eventos.

Desde Geroa Bai, Jabi Arakama ha señalado que «nadie cuestiona que el pabellón es maravilloso», por lo que ha situado las críticas en su momento a UPN en la conveniencia de realizar «en plena crisis económica» un gasto de «decenas de millones de euros que no iban a otros sectores donde se estaban produciendo recortes importantes».

También ha hecho referencia a la poca conveniencia de la inversión que se hizo para una instalación deportiva en un momento de dificultades económicas Maiorga Ramírez, de EH Bildu, al tiempo que ha pedido que se valore cómo está afectando esta infraestructura a otras instalaciones y si «se están desviando actividades» que antes se ubicaban en otros espacios.

Mikel Buil, de Podemos, ha señalado que, tras invertir 60 millones de euros, «no se puede hacer una programación cultural que responda a la voluntad política» y ha apostado por priorizar la amortización de los eventos y la «máxima autofinanciación posible».

Aunque ha dado su apoyo a utilización que se está haciendo del Navarra Arena, la portavoz de I-E, Marisa de Simón, ha manifestado que sigue pensando que es una infraestructura que «nos queda grande» y que fue «un auténtico derroche».