La crisis de Kirolbet Baskonia se vuelve más profunda tras caer ante Fuenlabrada (80-92)

Los fuenlabreños han logrado su segundo triunfo en Gasteiz, después del que lograron en la campaña 1998/99, ganando tres de los cuatro cuartos. El público de Zurbano ha despedido con silbidos a su equipo.

Arnaitz Gorriti|2019/11/17
Baskonia
Velimir Perasovic en pleno tiempo muerto. No ha encontrado soluciones, empero. (Juanan RUIZ / FOKU)

La única vez que Fuenlabrada ganó en Gasteiz fue en la temporada 1998/99 y Velimir Perasovic jugaba en la escuadra madrileña.

Este domingo, con Perasovic más que cuestionado después de la debacle frente a Maccabi, ha venido el «Fuenla» de «Jota» Cuspinera y le ha sacado las vergüenzas a la escuadra gasteiztarra y le ha ganado por la mano y ha puesto la posición del técnico de Split al frente del banquillo gasteiztarra más en peligro que nunca.

Poco se puede decir del partido de Zurbano, porque Fuenlabrada ha sido mucho mejor. Salvo el último cuarto, que ha terminado con empate a 25, el resto se lo ha llevado el cuadro que entrena «Jota» Cuspinera.

El getxoztarra ha preparado muy bien el partido, aun a sabiendas de que en una situación normal su equipo tendría todas las de perder, pero es que ha sido capaz de ganar con solvencia pese a perder por lesión a Christian Eyenga y tener a toda su línea interior cargada de personales.

Primero ha sido Marc García el que ha martirizado la defensa gasteiztarra, pero cuando el joven catalán se ha retirado al banquillo, entre Anderson y Alex Urtasun el roto que han hecho ha sido todavía mayor, ante un rival en el que solo Tornike Shengelia, como siempre, ha dado la cara durante los 40 minutos. Pierria Henry o Polonara lo han acompañado, al menos en ataque, en el último período.

Pero ya el resultado al final del tercer cuarto era de 55-67 y Kirolbet Baskonia se ha encomendado a la heroica. Con un quinteto formado por Henry, Vildoza, Garino, Polonara y Shengelia –el mismo que le valió para remontar y batir al Betis–, el cuadro baskonista se ha llegado a arrimar hasta un 76-78 y balón.

Sin embargo, el ataque no ha sido muy bueno y en la siguiente defensa han dejado totalmente solo a Alex Urtasun para el triple,y  el escolta iruindarra no ha perdonado. Garino ha puesto el 78-81 con un mate, pero a la siguiente réplica, Anderson le ha sacado una falta de tres tiros libres a Pierria Henry, clavando los tres viajes.

Con Shengelia agotado –otra vez 35 minutos para el georgiano– y una dudosa toma de decisiones del resto de sus compañeros –ha sido un drama el partido de los tiradores Janning y Stauskas; otro tanto de lo mismo el de la pareja Diop y Fall, siendo Micheal Eric el que ha tenido ración de banquillazo para este partido–, los últimos minutos solo han servido para que los 7.632 valientes que se han arrimado a Zurbano hayan empezado la desbandada, y los que se han quedado, salvo Indar Baskonia, han despedido a su equipo con una sonora y bien merecidas pitada. ¿Dónde estará el final de este laberinto en el que se ha metido el Baskonia?

Perasovic: «Hemos pertido parte de nuestro crédito»

No ha caído, al menos por ahora, pero cuando ha asomado a la sala de prensa con la compañía del manager general Félix Fernández, más de uno ha tenido la sensación de déjà vu. No ha habido destitución, pero sí una dura autocrítica por parte de Velimir Perasovic, que no se explica cómo se ha caído su equipo de forma tan estrepitosa en los dos últimos partidos, al tiempo que ha advertido que «no soy de los que se rinde fácilmente».

«El equipo se ha caído de forma inesperada y hemos recibido dos golpes muy duros cuando nada indicaba eso. Hasta ahora hemos estado sólidos y competíamos hasta en los partidos que hemos perdido. Pero en estos tres o cuatro días Maccabi y Fuenlabrada nos han pasado por encima», ha admitido.

«Es difícil entender por qué está pasando esto. Todo ha pasado en tres o cuatro días. Fue una sorpresa muy negativa el partido de Maccabi y contra Fuenlabrada, no sé por qué, no hemos tenido la energía que hace falta para jugar esta competición; ni conseguimos hacer faltas ni defender. Tirábamos con miedo, y ves cómo el equipo rival se crece y crece y crece... Y también ves cómo el tiempo pasa y que no sabes cómo darle la vuelta al marcador», se ha sincerado. Por eso no ha extrañado cuando ha afirmado, tajante, que «hemos perdido parte de nuestro crédito y todas las críticas que recibamos van a ser merecidas».

La pregunta estaba clara entonces. «¿Te ves con fuerzas para reconducir esto?» El preparador croata ha querido dar algo de tiempo a esta debacle, aún a sabiendas de que el miércoles llega todo un CSKA de Moscú a Zurbano. «Si puedo seguir o no, es pregunta para los directivos. Mi focus es sobre por qué perdemos estos partidos porque no puede pasar. No estoy para grandes discursos y pero quiero dormir primero, enfriar para poder analizar esto. La reacción de la plantilla en las reuniones tras el partido ante el Maccabi ha sido buena, pero sobre el parqué no. Por ahora solo Shengelia está aportando y está llegando muy cansado a los finales de partido. Mientras, otros jugadores no aportan lo que estaban dando en los primeros partidos. Solo voy a decir que no soy un tipo que se rinda fácilmente», ha finalizado su alocución.