Expertos abogan por la creación de una corte penal internacional medioambiental

Expertos internacionales han abogado hoy por la creación de una Corte Penal Internacional de Salud y Medioambiente, una iniciativa que lleva «cocinándose» veinte años y a cuya sede aspira la ciudad italiana de Venecia.

NAIZ|2019/12/09
Clima
Indígenas de Brasil reclaman en Madrid una justicia climática. (Cristina QUICLER / AFP)

Expertos internacionales abogan, coincidiendo con la Cumbre del Clima de la ONU COP25 en Madrid, por crear una Corte Penal Internacional de Salud y Medio Ambiente, cuya sede estaría en Venecia.

Para materializar esta propuesta es «fundamental el actual papel de la Unión Europea», que tiene en su agenda como prioridades el cambio climático y la descarbonización y que ha recibido el apoyo de miembros de la Comisión Europea, ha asegurado el presidente de la Academia Internacional de Ciencia de Medioambiente, el italiano Antonino Abrami, durante la Cumbre del Clima en Madrid.

Abrami, antiguo juez de la Corte Suprema de Casación en Italia, señala que desde 1972 a 2009 la Comisión Europea ha generado legislación que terminó con el Tratado de Lisboa, que es un simple llamamiento a fijar retos, entre ellos, «algunos castigos por contaminación».

Una directiva europea estableció en 2008 un sistema de penas que no ha sido suficiente para que se asuma la responsabilidad de delitos medioambientales, añade Abrami, quien considera que «la legislación no es suficiente».

Según Abrami, la constitución de la Corte Penal Internacional de Salud y Medioambiente contra el cambio climático para un desarrollo sostenible es «apoyada por un buen número de personalidades internacionales, entre ellos varios premios Nobel como el argentino Adolfo Pérez Esquivel».

El magistrado italiano recuerda casos como el del petrolero de bandera liberiana Amoco Cádiz, que naufragó en 1978 ante las costas de la Bretaña francesa, lo que originó el vertido de 223.000 toneladas de crudo que contaminaron 360 kilómetros cuadrados de playas del Estado francés, o la polución del río Danubio a su paso por Bulgaria.

«Los caudales de los ríos y el aire no tienen fronteras» y hay muchos casos impunes, asegura, por lo que destaca la «necesidad de crear esta nueva corte internacional de justicia ambiental».

El antiguo vicepresidente de la Corte Penal Internacional Cuno Tarfusser señala que Abrami ha sido «el gran impulsor de la idea durante veinte años».

Agrega que la creación de esa corte es importante a nivel nacional, pero aún más en el internacional porque es la única forma de que las multinacionales utilicen la prevención en sus actividades.

«He aprendido la importancia de la Justicia en todo, pero sobre todo para las víctimas, porque los delitos internacionales no son privativos de la humanidad, también los hay contra la naturaleza», manifiesta.

«Paso a paso»

«Estamos en un momento importante», indica, pero «hay que ir paso a paso».

El consejero regional de Veneto (Italia) por el antisistema Movimiento Cinco Estrellas, Jacopo Berti, asegura que, si hay un sitio que puede ser la sede de esa corte es Venecia, «un lugar que todo el mundo sabe los problemas que tiene por las inundaciones».

«Venecia es el símbolo del cambio climático, debería ser la capital europea del medio ambiente. Si salvamos Venecia, salvamos el mundo», según Berti, quien alerta de que «ya hay retraso en la búsqueda de soluciones».

En el debate han intervenido también Sasa Dobricic, de la Universidad de Nova Gorica (Serbia), y Angelo Greco, miembro de la Academia Internacional de Ciencias Medioambientales.