El excapitán de Osasuna Patxi Puñal desconoce si hubo amaños de partidos

El excapitán de Osasuna Patxi Puñal ha indicado que, en la temporada 2013-2014, entregó en efectivo 230.000 euros de primas al resto de jugadores, supeditadas al mantenimiento de la categoría, que se les descontó de la ficha tras el descenso, y ha subrayado que no sabe nada sobre posibles amaños de partidos.

Naiz|2020/01/29
Int000038770-1
Patxi Puñal, saliendo del juzgado en una anterior declaración. (Jagoba MANTEROLA / ARGAZKI PRESS)

Según ha declarado como testigo en el juicio que se celebra en la Audiencia de Nafarroa, el dinero destinado al pago de estas primas se le entregaba en efectivo desde el club sin firmar él ningún recibí del montante total, pero sí elaboró un estadillo en el que cada jugador dejó constancia de haber recibido su parte.

Durante esa temporada, ha especificado, se les entregó una prima de 100.00 euros y otra de 130.000. Ha indicado que desconoce si estas cantidades estaban reflejadas en la contabilidad del club.

Respecto al presunto amaño de partidos, ha asegurado que en ningún momento se habló de esta posibilidad y desconoce si se planteó dentro de la Junta Directiva y tampoco escuchó ningún rumor.

En concreto, ha recordado que el último partido de la temporada, en el que ganaron al Betis sin que esto fuese suficiente para mantener la categoría, fue «de muchos nervios», lo prepararon «como cualquier otro» y «costó mucho ganarlo».

«Lo que me pide el cuerpo es que el que haya hecho algo lo pague, se dé carpetazo y hablemos de fútbol, que en lo deportivo ahora Osasuna está muy bien», ha deseado.

Préstamo de 600.00 euros en el palco

Este miércoles, ha prestado también declaración como testigo el empresario José Antonio Osés Rubio, quien ha confirmado que prestó 600.000 euros al club a petición del entonces gerente, Ángel Vizcay, quien le pidió el préstamo de dinero en una de las habituales visitas al palco que realizaba tras los partidos.

Este préstamo, que ha asegurado que no tenía intereses, lo entregó en dos pagos de 300.000 euros en metálico al propio Vizcay y, aunque no se cumplieron los plazos de entrega acordados, finalmente se le devolvió íntegramente.