Desarticulada en Bizkaia una organización de trata de seres humanos para explotación laboral

La Policía española ha desarticulado en Bizkaia una organización dedicada a la trata de seres humanos y la explotación laboral de ciudadanos pakistaníes. En la operación, los agentes han detenido a siete personas en las localidades de Gernika, Bermeo y Mungia, además de intervenir 93.522 euros en metálico.

NAIZ|2020/08/04
Interior
Imagen del dinero, teléfonos móviles y documentación incautados en la operación. (Ministerio del Interior)

Agentes de la Policía española han desarticulado en Bizkaia una organización dedicada a la trata de seres humanos y a la explotación laboral de pakistaníes y han detenido a siete personas, según ha informado el Ministerio español de Interior.

Las víctimas, todos hombres, pagaban a la organización de 8.000 a 10.000 euros por el traslado desde Pakistán a Bizkaia a través de diversas rutas. Eran empadronados en varios domicilios vizcainos, previo pago de 3.000 euros, y eran explotados en fruterías del herrialde sin contrato ni alta en la seguridad social.

Según ha explicado el Ministerio, pasados tres años les ofrecían un contrato de trabajo legal a cambio de 8.000 euros para poder solicitar la tarjeta de residencia en el Estado.

En total, hay siete personas detenidas –seis de nacionalidad pakistaní y una de nacionalidad rumana– y se han registrado cuatro domicilios en Bizkaia –dos en Gernika y dos en Bermeo– donde se han intervenido 93.522 euros en metálico, teléfonos móviles y diversa documentación.

La investigación comenzó gracias a la colaboración ciudadana, tras la denuncia de una persona que puso a los agentes tras la pista de una organización que introducía ilegalmente en el Estado español a ciudadanos pakistaníes que luego eran sometidos a explotación laboral.

Las víctimas, todos varones, eran captados por la organización a través del «boca a boca» en la ciudad de Vehari (Pakistán). Para introducirlos en Bizkaia, el entramado criminal utilizaba preferentemente rutas terrestres que implicaban cruzar Europa –en travesías que duraban de uno a dos meses– y por lo que debían abonar cantidades que oscilaban entre los 8.000 y los 10.000 euros. Otras vías utilizadas eran la marítima, desde los puertos de Libia o Túnez, y la aérea, desde Dubai.

Una vez aquí, los ciudadanos pakistaníes eran empadronados en dos pisos, controlados por la organización, en Gernika y Bermeo, por lo que debían pagar 3.000 euros. Además, el entramado criminal disponía de fruterías en varias localidades de la provincia de Bizkaia donde los ciudadanos captados eran obligados a trabajar durante «largas jornadas bajo amenazas», sin contrato de trabajo ni alta en la Seguridad Social, y en tareas que no implicaban trato con el público para reducir su visibilidad ante posibles inspecciones de trabajo.

Además, han precisado que, cuando cumplían los tres años de estancia, las víctimas pagaban 8.000 euros a la organización para conseguir un contrato laboral en regla, ya que dicho contrato es un requisito indispensable para poder solicitar en el Estado español la tarjeta de residencia por circunstancias excepcionales.

Tras analizar toda la información obtenida, los agentes llevaron a cabo el correspondiente dispositivo operativo que culminó con el registro de cuatro domicilios en Bizkaia y la detención de siete personas en las localidades de Gernika (3), Bermeo (3) y Mungia (1).