Vecinos y vecinas de Gasteiz se unen para evitar la proliferación de pisos turísticos en Alde Zaharra

Este miércoles ha tenido lugar una asamblea convocada por Gasteiz Txiki en plaza Santa María de Alde Zaharra, un barrio en el que se podrían destinar edificios enteros a uso turístico en el caso de que se apruebe el cambio de norma diseñado por el Gobierno de Gorka Urtaran a instancias de Arabatur.

Ion SALGADO|2020/09/16
Gasteiz
Concentración esta tarde en la plaza Santa María. (Raúl BOGAJO | FOKU)

Vecinos y vecinas de Alde Zaharra se han dado cita este miércoles tarde en la plaza Santa María para participar en una asamblea organizada por Gasteiz Txiki.

El objetivo de la misma ha sido diseñar una estrategia conjunta para hacer frente a una norma que, de aprobarse, permitirá dedicar edificios completos del barrio a apartamentos turísticos.

En un comunicado enviado a los medios de comunicación el pasado 7 de setiembre, Gasteiz Txiki realizó un llamamiento a la ciudadanía para presenten alegaciones ante una norma que tendrá «unas repercusiones nefastas para sus vecinas y el propio barrio».

Alertó de que las viviendas de uso turístico «incrementan los precios de la vivienda y dificultan el acceso a este derecho básico; favorecen el desplazamiento de población y los procesos de gentrificación; e introducen elementos de riesgo para la vida comunitaria y la realidad social de los vecinos».

«Queremos que el actual vecindario pueda rehabilitar sus viviendas, no queremos inversores dispuestos a hacer negocio adquiriendo viviendas en malas condiciones para rehabilitarlas; y apostamos por el comercio local, no un comercio que se orienten a las necesidades, usos y costumbres de los turistas», manifestó.

Además, recordó que el Gobierno local, en manos de PNV y PSE, ha optado con cambiar la normativa, que solo permite el uso como apartamentos turísticos de las primeras plantas de los edicios, en respuesta a una alegación presentada por la Asociación de Alojamientos Turísticos de Araba (Arabatur).

Dicha asociación defiende las supuestas bondades de un «turismo emergente, familiar y responsable, que pretende la mayor flexibilidad y comodidad de una vivienda en comparación con las trabas que suponen los sistemas hoteleros tradicionales, y situado en las zonas más turísticas de la ciudad».

«Un turismo amable que supondrá la rehabilitación de un barrio que, desgraciadamente, por si solo, no puede aportar la masa comercial suficiente para que el comercio local de calidad se desarrolle, más allá de la hostelería», señalan en la alegación registrada el pasado mes de mayo.