Irán subraya el «aislamiento» de EEUU tras anunciar Pompeo que retoman las sanciones

El Gobierno iraní ha destacado este domingo el «aislamiento» de Estados Unidos tras proclamar unilateralmente el retorno de las sanciones de la ONU contra Teherán y la promesa de penalizar a quienes las violen, una decisión rechazada por Rusia y los países europeos que participaron en el acuerdo sobre el tema nuclear iraní.

NAIZ|TEHERÁN|2020/09/20
Pompeo
Mike Pompeo, secretario de Estado de EEUU. (Karim JAAFAR/AFP)

«Hoy Estados Unidos da la bienvenida al regreso de prácticamente todas las sanciones de la ONU previamente levantadas a la República islámica de Irán», ha dicho en un comunicado el secretario de Estado, Mike Pompeo.

«El mundo entero dice que no pasó nada. Esto simplemente pasó en el mundo imaginario» de Pompeo, ha reaccionado este domingo en conferencia de prensa Saeed Jatibzadé, portavoz del ministerio de Exteriores iraní. 

Estimando que el Gobierno estadounidense está «aislado» y «en el lado incorrecto de la historia», Jatibzadé ha sugerido que Estados Unidos «vuelva al seno a la comunidad internacional, a sus compromisos, deje de rebelarse, y el mundo lo aceptará».

El gesto de desafío estadounidense al resto del mundo corre el riesgo de hacer aumentar las tensiones internacionales, sobre todo porque el Gobierno de Donald Trump amenaza claramente con poner en práctica un sistema de las denominadas sanciones secundarias para penalizar a cualquier país o entidad que no acate sus medidas.

«Si los Estados miembros de la ONU no cumplen con sus obligaciones de aplicar estas sanciones, Estados Unidos está dispuesto a utilizar nuestras autoridades nacionales para imponer consecuencias por esos incumplimientos y asegurar que Irán no se beneficie de la actividad prohibida por la ONU», ha declarado Pompeo.

«Ningún efecto jurídico»

A seis semanas de las presidenciales, en que Trump bregará por un segundo mandato, podría revelar estas medidas en su discurso ante la Asamblea general de la ONU. Estados Unidos está casi solo y contra todos: las otras grandes potencias, Rusia, China pero también sus aliados europeos, impugnan esta decisión apoyada en una maniobra legal, el «snapback».

«Cualquier decisión o acción tomada con vistas a reimponer (las sanciones) no tendría efecto legal», han afirmado los gobiernos francés, británico y alemán en una carta conjunta enviada el viernes al Consejo de Seguridad y de la que la agencia AFP ha obtenido una copia.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso ha denunciado este domingo de mañana una iniciativa estadounidense «ilegítima» que no tendrá «consecuencias legales internacionales». «En agosto, todos dijimos claramente que esta maniobra es ilegítima. ¿Washington es sordo?», ha tuiteado Dmitri Polianski, embajador adjunto de Rusia ante la ONU. «Es muy doloroso ver a un gran país humillarse así y oponerse en un obstinado delirio a los otros miembros del Consejo de seguridad de la ONU», ha añadido.

Los estadounidenses «se dan cuenta de que es una declaración falsa», ha dicho el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, ante la televisión pública iraní.

«La bala atascada»

Para comprender este espectacular enfrentamiento entre EEUU y el resto del mundo hay que remontarse un mes atrás. El Gobierno de Trump sufrió un rotundo revés en el Consejo de Seguridad de la ONU en su intento por extender el embargo de armas convencionales contra Irán, que expira en octubre. Acusando en un ataque de rara violencia al Estado francés, Gran Bretaña y Alemania de haber «elegido alinearse con los ayatolás», Pompeo desencadenó el 20 de agosto un procedimiento controvertido, apodado «snapback», y que se suponía que haría posible restaurar todas las sanciones de la ONU contra Irán un mes después.

Las sanciones se levantaron en 2015, cuando Teherán se comprometió, en el marco del acuerdo internacional, a no desarrollar armas nucleares.

Ahora, en una pirueta legal, Estados Unidos invoca su condición de país «participante» de este acuerdo, que abandonó de manera estrepitosa, con el único objetivo de activar el «snapback».

Casi todos los demás países miembros del Consejo de Seguridad impugnan la capacidad de Estados Unidos para valerse de esta condición y, por lo tanto, no siguieron su enfoque.

Pero el diálogo de sordos continúa: la administración Trump pretende actuar como si las sanciones internacionales se hubieran restablecido. Tras la retirada estadounidense del acuerdo, «no pueden iniciar un retorno a las sanciones de Naciones Unidas», ha señalado el jefe de diplomacia europea, Josep Borrell, este domingo en un comunicado.

«No va a pasar nada», predice un diplomático de la ONU. «Es como cuando aprietas el gatillo y la bala queda atascada».

Pero si Estados Unidos cumpliera con la amenaza de sanciones secundarias, las tensiones podrían continuar en espiral.