Arkeologi Museoa abre una ventana al Medievo a través de castillos de toda Euskal Herria

Data

22.07.14 - 23.01.15

Lekua

Bizkaia - Bilbo

Bolardos que se lanzaban a los castillos, guardados en el Bibat, y el ‘traje’ de un guerrero.
Bolardos que se lanzaban a los castillos, guardados en el Bibat, y el ‘traje’ de un guerrero. (Oskar MATXIN | FOKU)

Reivindicar el papel de la arqueología como ciencia para estudiar el presente a través del pasado –«el ser humano se enfrenta a los mismos demonios entonces y ahora», en palabras de José Angel Lecanda, profesor de la Universidad de Deustu– y romper con algunos de los mitos creados en torno al Medievo por el cine de Hollywood y producciones como ‘Juego de Tronos’ son de los objetivos que subyacen en ‘Castillos medievales de Vasconia: Guardianes del territorio e imágenes de poder’, la exposición de producción propia que se podrá ver del 14 de julio al 15 de enero de 2023 en Arkeologi Museoa de Bibo.

La muestra ocupa una de las salas de este coqueto museo del Casco Viejo que parece como encaramado a las Calzadas de Mallona, una de las vías de paso más curiosas y antiguas de Bilbo, la que unía el corazón de la villa con Begoña. Y responde al objetivo de presentar al menos una muestra de producción propia al año, en la que se documente la actualidad arqueológica, como ha apuntado la diputada de Euskera, Cultura y Deporte, Lorea Bilbao.

Con fondos del propio Arkeologi Museoa, de Gordailua (el Centro de Depósito de Materiales Arqueológicos y Paleontológicos de Gipuzkoa), del Bibat (museo arqueológico de Araba), del Museo de la Armería de Araba, del Museo de León, del de las Merindades de Medina de Pomar y de los museos vizcaínos Euskal Museoa y el Museo de Arte Sacro, se ha creado un proyecto que se completa con dos vídeos: en uno, espectacular rodado por Santiago Yaniz, se pueden ver a vista de pájaro diez castillos y casas torres de nuestra geografía junto a medio centenar de imágenes de otras tantas fortalezas dispersas por toda Euskal Herria; en el otro vídeo se recrea un conflicto bélico en un castillo.

La exposición ha sido comisariada por los doctores en Historia medieval José Angel Lecanda, profesor de la Universidad de Deustu, e Iñaki García Camino quien es, a su vez, el director-técnico del Arkeologi Museoa. Ambos se han encargado de redactar el guion, los contenidos y la selección de piezas e imágenes de la exposición.

Los castillos de aquel reino de Nafarroa

Si un día dominaron los paisajes, hoy en día estos castillos pasan desapercibidos ya que, tras su abandono, destrucción o conversión en casas de labranza, quedaron en el olvido. Pero la pregunta de arranque es: ¿A qué llamamos castillo? ¿Y cuándo comenzaron a construirse en Euskal Herria? El punto de inflexión de todo esto, evidentemente, es el reino de Nafarroa; aunque ya se sabe, la historia no es lineal ni fácil de resumirse sobre todo si va del siglo XI –primer castillo datado– al XVI, con la caída de Amaiur y la destrucción del reino de Nafarroa.

De las 150 piezas expuestas, todas ellas originales, destaca la lauda o la tapa del fébretro del rey navarro Sancho III (1004-1034), conservada en el Museo de León. Con ella se inicia la exposición, ya que Sancho III, también conocido como Sancho Garcés, Antso III o Sancho el Mayor de Iruñea, fue el primer rey que organizó el territorio de la antigua Vasconia, dividiéndolo en condados y tenencias para su mejor gestión, levantando castillos al frente de estos.

«Los primeros castillos de los que tenemos certeza en Euskal Herria datan del siglo XI», ha apuntado García Camino. Castillos que eran muchos de ellos simples baluartes –«más que líneas defensivas eran estructuras para controlar territorio», puntualiza–, con una dotación pequeña y rotatoria. Baluartes que tenían que defender el territorio de Nafarroa de sus múltiples enemigos: Castilla, Inglaterra, Aragón.... Encaramados en lugares de difícil acceso y buena defensa, de muchos de ellos solo quedan los restos arqueológicos.

Las edificiones, con el tiempo, pasaron a ser casas-torre y, en otros lugares, sobre todo en Nafarroa –ahí el ejemplo de Tiebas u Olite–, se construirían castillos al estilo francés.

Los señores y sus siervos

La muestra se ha articulado en diferentes unidades expositivas que hablan de la época en la que se construyeron los castillos, de sus formas arquitectónicas, de sus constructores, de las funciones que desempeñaron, de las guerras medievales como instrumento político y de las formas de vida en los castillos. Aquella era una sociedad dividida en tres clases: los guerreros, los clérigos y el pueblo llano. Estos últimos, los que trabajaban para mantener al resto.

De cómo se vestían los guerreros o señores se puede saber de primera mano, gracias a varios elementos de la exposición. Uno, muy destacable, es la escultura de los santos Emeterio y Celedonio (año 1500), conservada en el Eleiz Museoa de Bilbo y donde el autor anónimo se inspiró  en la indumentaria de los guerreros banderizos de fines de la Edad Media (siglos XIV y XV), proporcionándonos un testimonio de primera mano de la forma de vestir de la nobleza vizcaína de la época.

Hay también una cota de malla, un casco y un hacha de combate hallados en el Campillo de Gasteiz a finales del siglo XIX y armas de las que llevaban los miembros de la guarnición encargada de la custodia de las fortalezas, entre los que se encontraban caballeros e infantes. Son espadas, lanzas y flechas recuperadas en los castillos de Mendikute (Albiztur), Ausa (Zaldibia) o Astxiki (Durangaldea); también los delicados adornos que colocaban en su indumentaria y en los correajes de los caballos para exhibir su poder.

Una kutxa grandísima, un cáliz, dados para jugar –hay bastante material de la vida diaria encontrado en Ausa–, un dedal, los restos de una cota de malla calcinada en un incendio...

Salidas a Tiebas y Ereñozar

En torno a la exposición se han organizado distintas actividades, como visitas guiadas a partir del 19 de setiembre. Además, todos los domingos de noviembre se ofrecerán talleres familiares que girarán en torno a la temática de los castillos. Bajo el nombre de ‘Al ataque’, tienen como objetivo reflexionar sobre la falacia de las guerras mediante una actividad lúdica y una visita a la exposición.

En octubre, coincidiendo con las Jornadas Europeas de Patrimonio se ha organizado una salida de monte desde la cueva de Santimamiñe hasta el castillo de Ereñozar, una excursión difícil, apta solo para montañeros experimentados. Ereñozar es uno de los cuatro castillos destacados de Bizkaia. Quienes prefieran visitarlo realizando un recorrido más fácil lo podrán hacer inscribiéndose en el programa Itinerarios históricos que organiza la Diputación durante los meses de julio, agosto y setiembre.

Por otro lado, en colaboración con el Museo de la Ferrería de El Pobal, el 5 de noviembre se ha programado una salida al castillo de Tiebas en Nafarroa, un castillo real muy diferente a los vizcaínos por su complejidad arquitectónica y su emplazamiento en un suave promontorio cerca de la capital del viejo reino pirenaico.

También en colaboración con la Ferrería, Arkeologi Museoa han organizado una visita conjunta a la exposición y al castillo mejor conservado de Bizkaia, el de Muñatones (Muskiz) donde su propietario el banderizo y pariente mayor Lope García de Salazar escribió uno de los testimonios más apasionados y reales de su época, ‘Las Bienandanzas e Fortunas’.

Finalmente, para que la exposición temporal se convierta en permanente se publicará el catálogo de la muestra en el que, además de los objetos que componen la muestra, arqueólogos alaveses, vizcaínos, guipuzcoanos y navarros darán una visión de los estudios sobre castillos en sus territorios.

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