FIG Bilbao sale a la calle para exhibir obras de 50 galerías y más de 500 artistas

Data

20.11.26 - 21.03.07

Lekua

Bizkaia - Bilbo

La feria tiene lugar en tres contenedores intalados junto al Bellas Artes. (Aritz LOIOLA | FOKU)

La Feria Internacional de Grabado de Bilbao-FIG sortea las limitaciones de la pandemia con la exhibición de la obra de 500 artistas y 50 galerías en una plataforma digital instalada en tres contenedores marítimos. Se trata de una original acción de ‘street marketing’.

El certamen, edición tras edición, sitúa a Bilbo como epicentro de la estampa europea. Ofrece la oportunidad de ver obras de grabadores contemporáneos de contrastada trayectoria a nuevos talentos de la gráfica.

Los tres contenedores, de las mismas medidas que los stands reales de la feria, cuentan con varias pantallas en las que una aplicación informática permitirá que las imágenes vayan cambiando cada 15 minutos, de forma que todas las propuestas artísticas de las galerías presentes en la feria irán rotando sucesivamente. Se han instalado junto al Museo de Bellas Artes y también se pueden visitar presencialmente. Para conseguir la mayor seguridad será un recorrido lineal por el ‘túnel’ formado por los tres contenedores en una sola dirección, que evitará que el público se cruce.

Todas las obras cuentan con un código QR individual que permitirá a los visitantes conocer las características y el precio de cada una de las piezas, así como comprarlas. La instalación estará abierta hasta el 14 de diciembre.

Además, FIG Bilbao ofrece por internet hasta el domingo una amplia programación que incluirá charlas, debates, un servicio de asesoría para la compra de obras y demostraciones en directo vía ‘streaming’, mientras que la aplicación para adquirir piezas estará activa todo el mes de diciembre.

Como en años anteriores, la feria se complementa con una exposición dedicada al grabado en el Museo Bellas Artes, en esta ocasión con la obra gráfica del pintor Eduardo Arroyo, que se exhibirá del 2 de diciembre hasta el 7 de marzo.

Considerado uno de los principales representantes de la figuración narrativa que renovó la pintura europea a mediados de los años sesenta, Eduardo Arroyo (Madrid,1937-2018) es autor de una obra llena de referencias literarias y autobiográficas en la que se mezclan el humor, la crítica política y social y la fascinación por la cultura visual.

El coordinador de Conservación e Investigación del Bellas Artes, Javier Novo, ha explicado este martes que la muestra ‘Eduardo Arroyo grabador’ sigue un orden cronológico y se articula en tres ámbitos concretos. El primero de ellos es el de los encargos para carpetas, portfolios, etc., donde se observa parte de su universo recurrente, el de los ‘fantômas’, los enmascarados o los deshollinadores. Destaca su ‘Diccionario imposible I y II’, la propuesta de ilustrar cada entrada de la ‘Enciclopedia Larousse’, una obra que, según Novo, «en su nombre lleva su propia solución», por la imposibilidad de llevarlo a término.

El segundo de los ámbitos alberga las estampas de libre creación, consideradas de invención en el siglo XIX, y donde, según Novo, «acepta los retos de muchos de los editores para sublimar el concepto de estampa sobre papel», llegando a grabar sobre planchas metálicas negras, como las cuatro serigrafías ‘Waldorf Astoria’.

Y un tercer apartado, el de carteles para exposiciones, o portadas de libros, donde Arroyo «tiene que ajustarse a un mensaje previo».

La muestra se completa con la catalogación de la obra de Arroyo. El volumen ‘Eduardo Arroyo. Obra gráfica IV (1997-2018)’, incluye las estampas realizadas durante sus dos últimas décadas, incluidos los grabados donados, que forman parte de la colección del museo, además de otras 15 piezas de antes de 1997 que no estaban en volúmenes anteriores.

Kokapena

Museo de Bellas Artes
Plaza Museo, 2
Bilbo. Bizkaia