El museo Guggenheim se embarca en un viaje al pasado del Bilbo moderno

Data

21.01.28 - 21.08.29

Lekua

Bizkaia - Bilbo

Imagen de la muestra. (Aritz LOIOLA | FOKU)

27 cuadros, algunos de proporciones espectaculares, componen ‘Bilbao y la pintura’, la exposición con la que el Guggenheim bilbaino abre la temporada expositiva de este año. Una muestra que permite también dar un paseo por el pasado y llevarse alguna sorpresa.

‘Bilbao y la pintura’, la exposición que se inaugura hoy, la llevan preparando desde hace cuatro años. No estaba prevista para esta época ‘pandémica’, es evidente, pero, como ha apuntado Juan Ignacio Vidarte, director del Guggenheim bilbaino, resulta muy clarificadora para ver, a través de la pintura, cómo reaccionaron nuestros antepasados ante una situación parecida a la que estamos viviendo nosotros.

Entonces pasaron cuatro epidemias de cólera y dos guerras carlistas, y, de ahí, surgió el Bilbo moderno.

Situémonos: finales del siglo XIX y comienzos del XX. La villa, porque Bilbo entonces solo está formada por el núcleo urbano de las Siete Calles, está habitada en el año 1800 por 11.000 almas, como se diría entonces. Todavía no existía el Arenal y sus habitantes eran un totum revolutum: comerciantes del país, indianos que habían vuelto enriquecidos de hacer las Américas, comerciantes extranjeros (que luego iniciarían sagas que llegan hasta la actualidad), nobleza rural con pretensiones, capitanes de barco, vecinos enriquecidos en la Corte y que crearon sagas a su vez, como los Urquijo...

Inglaterra y París

Kosme de Barañano, comisario de esta exposición, nos invita a retrotraernos a aquella época, contada a través de los pintores que trabajaron en aquella ciudad en ciernes, en aquella villa que iba ganando prosperidad gracias a su industria naval y siderúrgica, y a su actividad comercial, bancaria y cultural.

Un lugar que bullía de actividad, empujado por el deseo de hacer dinero y crecer, y donde surgió un importante grupo de artistas. Los comerciantes miraban a Inglaterra; los artistas, a París, donde bebían de las fiestas del impresionismo y las vanguardias.

A través de aquellos artistas, de finales del siglo XIX al XX, lo que la exposición pretende no es documentar una época sino reflejarla a través de su pintura. Lo interesante es que lo hace a través de unas pinturas, la mayoría de gran tamaño, que hasta ahora no se han podido ver más que en las instituciones o entidades privadas.

Tras atravesar una primera sala, con fotografías que nos retrotraen a aquel Bilbo de fin de XIX en el que los barcos todavía atracaban ante el Ayuntamiento, las distintas salas muestran a la pequeña burguesía, pero también a mundo rural y marinero, a punto de desaparecer de la urbe con la industralización.

Están el  primigenio Athletic (en el icónico cuadro pintado por José Arrue en 1915), las regatas en el Abra, la burguesía disfrutando de baños de sol... y también los bertsolaris, dantzaris y, en resumen, la cultural rural euskaldun que aún se mantenía muy viva.

Sorpresas

Hay pinturas de Adolfo Guiard, Ignacio Zuloaga o Ansemo Guinea, por ejemplo. Hay también dos murales impresionantes: uno, un óleo de Gustavo de Maeztu titulado ‘Lirica y religión’ (1922), que suele estar expuesto en la Casa Juntas de Gernika y llama la atención por sus dimensiones y por cómo está enmarcado; el otro, titulado ‘Bermeo’, de José María de Urcelay, es un óleo contrachapado de 1933, que suele estar expuesto en el Museo del Arrantzale de Bermeo y que merece una mirada detenida.

Todos los retratados son personajes reales. En una esquina, un jovencito. Es el escultor Nestor Baterretxea cuando tenía 14 años. Cierra la exposición el ‘Tríptico de la guerra’ (1937-38), de Aurelio Arteta, una forma sombría de cerrar un tiempo de modernidad. La exposición permanecerá abierta hasta el 29 de agosto.

El museo abre de martes a domingo, de 11.00 a 19.00. Las entradas para adultos cuestan 13 euros online / 15 euros en taquilla. Estudiantes (18-26 años) 6.5 euros online / 7.5 euros en taquilla. Jubilados (65 años) / Pensionistas 6.5 euros online / 7.5 euros en taquilla.

Kokapena

Guggenheim Bilbao
Avenida Abandoibarra, 2
Bilbo. Bizkaia