Javier Pérez expone su hipnótica e inquietante obra en Kubo Kutxa

Data

22.06.11 - 22.09.25

Lekua

Gipuzkoa - Donostia

‘Máscara seducción’, una de las obras exhibidas en la sala Kubo Kutxa.
En primer plano, ‘Máscara seducción’, una de las obras exhibidas en la sala Kubo Kutxa. (Maialen ANDRÉS | FOKU)

Javier Pérez expone en la Sala Kubo de Donostia parte de su producción artística de las últimas dos décadas. Una obra inquietante que atrapa por su belleza perturbadora. El artista indaga en los límites de lo natural y lo cultural, el interior y el exterior o la vida y la muerte. La idea de las fluctuaciones cíclicas, la circularidad, la temporalidad y la impermanencia son algunos de sus temas recurrentes.

«Me gusta tratar los puntos de encuentro entre lo espiritual y lo carnal, entre lo puro y lo impuro, entre lo bello y lo horrible, entre la atracción y la repulsión. En mis obras son frecuentes estos movimientos de vaivén que proponen al espectador diferentes estadios en la comprensión de las obras. Con mis obras trato de conciliar todos estos aspectos. Enfrentar al hombre a su propia condición y que todo aquello que le espanta le resulte irresistiblemente atractivo. Que se sienta atraído por sus propias vísceras», explica.

En esta exposición el visitante puede conocer de cerca su mundo creativo. «He tratado de ofrecer una visión lo más amplia posible de mi obra», ha señalado.

A través de cuatro salas se recorren cuatro capítulos de la narración propuesta por Javier Pérez y Alfonso de la Torre para esta exposición: ‘Presencias Ausencias’, ‘Somnia Insomnia’, ‘Pulsiones Pulsaciones‘, y ‘Caminos’.

La muestra permanecerá abierta en la sala de la Zurriola hasta setiembre. Utiliza lenguajes como el de la escultura, la fotografía, el dibujo, el vídeo y la performance de manera independiente y en conjunto para crear instalaciones en las que la interacción y la exploración son esenciales.

A lo largo de su trayectoria ha optado por usar todo tipo de soportes: materiales orgánicos como intestinos, cueros, crines, pergaminos, látex y crisálidas; frágiles como vidrio y porcelana o sólidos como bronce y mármol. Todos ellos son utilizados por el artista exigiéndoles situaciones de elevado riesgo técnico, pero que le permiten moverse con absoluta libertad en su proceso creativo. Cada proyecto es una aventura para Pérez, quien lejos de amedrentarse ante las limitaciones técnicas avanza en el camino de la creación.

La obra de Pérez ha tenido hasta el momento más eco fuera de nuestras fronteras que en Euskal Herria. En la presentación que ha tenido lugar este viernes, el artista ha mostrado su alegría por exponer aquí. «Hacía tiempo que no presentaba un proyecto de cierta envergadura en el País Vasco –ha reconocido–. En estos últimos veinte años había obras que creaba aquí pero que se iban al extranjero; una pena». En la sala se exhiben ahora obras llegadas desde Austria, Bélgica y Suiza, entre otros países.

Se ha mostrado especialmente emocionado por presentar por primera vez al público vasco varias de sus obras más relevantes. Es el caso de ‘Carrusel del tiempo’ (2012), encargo del Festival de Salzburgo que no se ha expuesto posteriormente por las dificultades técnicas que entraña. Una creación hipnótica que no deja indiferente al visitante.

Destacan también los dibujos –«cada vez tienen más presencia en mi obra», señala– que conforman la serie ‘Caminos’, creados a partir de fotografías que realiza en los senderos cercanos al estudio que tiene en las afueras de Barcelona, en el parque Montseny –su vida transcurre también en Bilbo y París–. El visitante se encuentra frente una docena de vericuetos de gran dimensión, realizados a pastel sobre cartulina negra que lo atraen y atrapan.  

También llama la atención del visitante ‘Máscara de seducción’, en un rojo intenso, que se completa con el juego de sombras en la pared con un vídeo en el que se ve al propio Pérez corriendo de espalda.

Sin olvidar las ramas realizados en bronce –la labor parece ingente– en las que se ven órganos como corazones, obra en la que aúna el mundo vegetal y animal. «Las ramas resurgen a la vida desde el corazón, los ciclos se superponen. Parecen inverosímiles pero podrían darse en la naturaleza», cuenta.

La muestra aglutina una gran variedad de lenguaje artísticos y tamaños de formato. Tiene presencia su producción escultórica –«no me siento escultor, anque trabajo el volumen», dice– a través del conjunto de esculturas ’Infinito privado’ (2019), ‘El espacio que nos separa’ (2012), ‘En el filo’ (1998) y la videoinstalación ‘En puntas’ (2013).

Búsqueda de la luz

A Pérez le interesa el funcionamiento del cerebro en otros estados de consciencia. Ejemplo de ello es la obra de sus propias almohadas que tras una noche de sueño ha escaneado y trabajado posteriormente en mármol. En base a esta obra y otras que ha llevado a cabo –la serie ‘Caminos’, entre otras–, el artista considera que su creación está marcada por la incesante búsqueda de la luz. «No es exactamente que existe luz al final del camino, sino que es uno mismo quien proyecta luz en su camino diario», resume su filosofía el bilbaino.

«Es un trabajo sobre luces y sombras como metáfora de mi carrera artística que se ha desarrollado durante treinta años, en la que ha habido de todo, luces y sombras», explica.

«No dibuja vegetaciones, nos dibuja a nosotros mismos», recalca el comisario Alfonso de la Torre.

Se realizarán visitas guiadas gratuitas todos los sábados a las 17.30 en euskara y a las 18.30 en euskara. Kubo Kutxa también ha organizado diversas actividades en torno a la muestra. El 16 de junio a las 18.00 habrá habrá un recital de poesía a cargo de Aizpea Goenaga y Ana Pérez, en euskara y castellano. Será gratuito con incripción obligatoria a través de la web.

Por su parte, el 8 de setiembre a la misma hora Javier Pérez y el comisario Alfonso de la Torre dialogarán en torno a la exposición y el proceso creativo (en castellano). Será gratuito con incripción obligatoria a través de la web.

 

 

Kokapena

Kubo Kutxa
Zurriola, 1
Donostia. Gipuzkoa