Jorge Oteiza, Pablo Palazuelo y Eusebio Sempere, tres referentes del arte geométrico, cara a cara

Data

20.12.10 - 21.01.30

Lekua

Bizkaia - Bilbo

Una de las obras expuestas de Oteiza. (Marisol RAMIREZ | FOKU)

El galerista Michel Mejuto ha puesto frente a frente a tres artistas referentes del arte geométrico en el Estado español: Jorge Oteiza (1908-2003), Pablo Palazuelo (1911-2007) y Eusebio Sempere (1923-1985).

«Oteiza es uno de los autores seminales del arte geométrico en el Estado español, ya que trabajó durante mucho tiempo en Córdoba. Me interesaba ver las coincidencias y diferencias de los tres artistas porque los tres tuvieron contacto. Y quería verlo enfrentando sus obras, no desde un punto de vista teórico, sino ver cómo funcionaban Oteiza, Palazuelo y Sempere cara a cara», explica a NAIZ.

Destaca el trasfondo espiritual de los tres protagonistas de la muestra. «Tienen una personalidad muy distinta tanto en el concepto plástico de cada uno como en el uso del color, pero en los tres la geometría tiene un trasfondo. En el caso de Oteiza es metafísico, en el caso de Sempere es más mística y Palazuelo tiene una raíz relacionada con el esoterismo y los filósofos presocráticos griegos, que relacionaban la aritmética con la organización del mundo. Por lo tanto los tres tienen un trasfondo espiritual y es eso lo que los hace relacionarse y hace que la exposición sea coherente».

¿Cómo definiría la voz de cada uno de ellos en el diálogo que mantienen en la galería? «Oteiza aporta el espacio y la sobriedad. Es una voz muy vasca –por decirlo de alguna manera–, sin ornamentos, que va a la esencia. Sempere está mucho más interesado en los aspectos cinéticos –él es más tardío–, le interesa el desarrollo dinámico de su geometría y en Palazuelo hay una raíz mística relacionada con la numerología», cuenta a NAIZ.

En la galería, Mejuto expone tres obras de cada artista. ‘Desocupación de la esfera. Variante de la conclusión para Mondrian’, ‘Caja vacía-Conclusión experimental nº1’ y ‘Figura Sedente/Geómetra Sentado’ son las obras elegidas del escultur de Orio para la ocasión. También se pueden ver una pintura realizada en técnica gouache y dos aguafuertes sobre papel de Palazuelo y tres gouaches sobre tabla y papel de Sempere. técnica que utilizó a lo largo de su carrera.

Mejuto se congratula de haber podido reunir obra de los tres artistas, algo complicado. «Al ser artistas ya fallecidos no puedes recurrir a sus estudios. Parece que esta vez los astros se han alineado y he podido reunirlos. Son piezas difíciles de localizar ya que en el mercado apenas hay obra suya, están en museos o en manos de fundaciones y grandes coleccionistas», indica.

Javier Viar –exdirector del museo de Bellas Artes de Bilbo y experto en arte vasco– afirma en el texto que ha escrito para el catálogo que la relación entre Oteiza y Palazuelo fue «complicada». Se influyeron mutuamente.

Chillida y Palazuelo se habían conocido en París en 1948, trabaron amistad y el escultor donostiarra, influido por palazuelo, se pasó a la abstracción. Cuando a principios de la década de los 50 Oteiza y Chillida coincidieron en Arantzazu, el artista de Orio recibió la influencia de Palazuelo a través de Chillida. «El desarrollo que hizo Chillida de la geometría del pintor a lo largo de los siguientes años, sobre todo en sus piezas de la primera mitad de la década, fueron determinantes para la progresión de la escultura de Oteiza, que pasó de una estilizada figuración de morfología muy cercana a Henry Moore, y en todo caso derivada de la escultura de Picasso y de un común interés por el arte primitivo, a una escultura geométrica constructiva», afirma Viar.

Por su parte, las cajas metafísicas de Oteiza (1957-59), tuvieron eco en la obra de Palazuelo en los 70.  

Kokapena

Galería Michel Mejuto
Juan Ajuriaguerra, 18
Bilbo. Bizkaia