Una exposición reivindica la figura de Margaret Watkins con más de 150 fotografías

Data

21.03.04 - 21.05.30

Lekua

Gipuzkoa - Donostia

Imagen de la muestra. (Gorka RUBIO | FOKU)

Sus imágenes son sugerentes. Margaret Watkins (Canadá 1884-Escocia, 1969) fue pionera en la fotografía del siglo XX, pero apenas la conoce nadie hoy en día. La exposición ‘Black light’ reivindica su figura a través de más de 150 fotografías y documentos personales, «un 90% de ellos inéditos».

En rueda de prensa, el director de la Fundación Kutxa, Ander Aizpurua; la directora de Arte y Patrimonio de la citada entidad, Ane Abalde; y la comisaria Anne Morin, de diChroma Photography, que ha producido la muestra, han ofrecido los detalles de esta exposición que pone el foco sobre la figura de esta fotógrafa «pionera como mujer y como profesional de la fotografía».

Se trata de un «homenaje a una gran dama de la fotografía, una profesional independiente» que desapareció demasiado pronto de la superficie de la historia de la fotografía y cuyo legado se presenta a nivel mundial por primera vez gracias al extraordinario olfato para rastrear archivos ocultos de Anne Morin», según ha destacado Abalde.

La comisaria ha relatado algunos de los hitos de la biografía de Watkins, quien se codeó con figuras como Clarence H. White, Gertrude Käsebier, Alice Boughton, Margaret Bourke-White, Alfred Stieglitz o Georgia O'Keeffe y que «hizo una importante aportación» a la historia de la fotografía vinculando el pictorialismo con el modernismo de vanguardia.

Morin ha explicado que sus primeras obras están marcadas por el pictorialismo y la influencia del arte japonés de la mano de su aprendizaje con Clarence H. White. «Todo era cuestión de equilibrio, de composición, también composición musical» que trasladaba a sus fotografías, ha explicado la comisaria.

Mantuvo con éxito un estudio independiente en el Greenwich Village de Nueva York de 1916 a 1928. Desde allí produjo su interesantísima contribución a la fotografía de vanguardia del siglo XX, alcanzando cierto reconocimiento. «Anticipó una estética vanguardista del diseño gráfico que ya se había extendido por toda Europa y cuyo origen se remonta a la Bauhaus», ha señalado Morin, para añadir que «su trabajo adquiere visibilidad y notoriedad y también es objeto de numerosas exposiciones colectivas e individuales, siendo la más importante la celebrada en el Art Center de Nueva York en 1923».

En 1925 la muerte de su mentor y amigo White en 1925 marca el comienzo del declive de su carrera, tras un litigio con la esposa del fallecido por una docena de fotografías que él le había dedicado en pago por trabajos como secretaria e instructora en su escuela que, al parecer, atravesaba dificultades financieras.

Huyó a Escocia, donde se dedicó a cuidar de sus tías, que se encontraban enfermas a su llegada. No volvería a EEUU. Poco antes de su muerte entregó a un joven vecino, Joseph Mulholland, que solía ir a visitarla en estos años, una caja negra sellada sin desvelarle su contenido. Esta caja contiene su vida, cientos de fotografías y negativos, un total de 7.000 imágenes. Mulholland, que desconocía que su vecina era fotógrafa, recibió este legado que le pesó como una losa.

La muestra podrá verse desde este viernes hasta el 30 de mayo. El horario de visita es de martes a domingo y festivos de 12.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 con entrada gratis. Como es habitual, se ofrecerán visitas guiadas gratuitas los domingos, para el público general (a las 17.30 horas en euskara y a las 18.30 horas en castellano). Previa inscripción en la propia sala, en el teléfono 943251937 o enviando un email a hezkuntza_artegunea@kutxakulturartegunea.eus.

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Donostia. Gipuzkoa