1 iruzkin

Cuestión de ánimas

El delicado asunto del derecho a decidir, elemento nuclear del conflicto vasco, incomoda a un PNV que se sabe desnudo ante su propio espejo. Y la imagen que se refleja no le gusta.

El doble juego que -hay que reconocerlo- maneja con maestría el jelkidismo desde hace décadas se traduce en términos periodísticos como "las dos almas" del partido que fundó  Sabino Arana y del que terminaron expulsando a su cofundador Luis.

Las ánimas del PNV representan con nitidez a Comunión y Aberri, o sea, a los espíritus menos y más nacionalistas. Y así les ha ido bien en estos años de tratos y contratos. Pero el juego del engaño, del disimulo, no es eterno.

En el Parlamento de Gasteiz los jelkides se expresan de forma simultánea en dos lenguajes diferentes con un discurso alambicado en el estrado y otro bien distinto en los papeles de la Comisión.

Las dos almas del PNV pudieran parecer condenadas a chocar, pero siempre hay un Gran Timonel que las guía en paralelo. Y siempre al pacto de subordinación con España. No hay razones para el autoengaño.

/