0 iruzkin

La derecha española es ridícula pero peligrosa

La anunciada magna movilización de la derecha española bajo la rojigualda de Colón resultó,a la postre, birriosa.

Qué más da que fueran 45.000 que 200.000. Se quedan muy lejos de las expectativas creadas con autobuses gratuitos de todos los rincones del Estado y muy lejos del millón que Franco conseguía meter en la Plaza de Oriente, aunque hay que reconocer que el Caudillo, además del autobús también pagaba un bocadillo.

Sánchez hoy respira más tranquilo porque la reunión de las derechas no ha conseguido el tsunami que podía desalojarle del palacio pero la confianza debe ser siempre limitada.

El juicio que encausa a la cúpula independentista catalana puede hacer añicos la frágil mayoría que le abrió las puertas de La Moncloa y abocar al pertinaz líder del PSOE a convocar elecciones y ahí sí que la derecha nostálgica puede darle una sorpresa.

Los discursos de Rivera, Casado y Abascal suenan como tambores de guerra y, llegado el momento harán una piña. A Sánchez no le queda más quedar satisfacción a quienes le auparon. Por conveniencia, claro.

/