0 iruzkin

Aperribay. Estabilidad, divino tesoro.

Jokin Aperribay fue confirmado el miércoles en la Junta de Accionistas del Kursaal como presidente de la Real Sociedad SAD hasta 2022 sin ninguna oposición. Le apoyaron el 98,21% de las acciones participantes, un 37% del capital social, lo que demuestra el apoyo y la unanimidad que ha generado a su alrededor.

Algunos prefieren que haya oposición. Un periodista del que uno tiene un muy buen concepto llegaba a escribir ese día que «su reelección, precisamente porque no tiene oposición, ha estado muy alejada del higiene democrático aconsejable». Casi pedía que en 2019 Aperribay deje paso a una savia nueva. Discrepo totalmente. El que no haya oposición no tiene nada que ver con la higiene democrática. Faltaría si no hay candidatos por el número de las acciones que controla el Consejo, pero no hay más candidaturas  porque la inmensa mayoría de los accionistas y aficionados aprueban su gestión, que ha sido sobresaliente. Si no, la oposición existiría.

En el fútbol los últimos resultados pesan demasiado y en función de ellos se valoran años de gestión de un presidente, pero la valoración de un Consejo no puede depender de una mala racha, sino de sus nueve años en el cargo.

Aperribay asumió el 20 de diciembre de 2008 la responsabilidad protegido por la Ertzaintza con el club en Segunda División, en un proceso de concurso de acreedores con unos fondos propios negativos de -42,9 millones de euros que en cualquier empresa normal implicaban su disolución. La Real estaba destrozada socialmente con una crispación que quedó patente en aquella bochornosa Junta.

Nueve años después la Real presenta unos fondos propios positivos de 30.4 millones positivos que el Consejo espera aumentar en más de quince este ejercicio con esa previsión de beneficio en un presupuesto de 85 de gastos y más de 100 de ingresos. Cifra que se va a superar porque se va a doblar lo presupuestado en ingresos por jugar competición europea solo con llegar a la eliminatoria de dieciseisavos que va a jugar la Real en febrero. Y conforme se pasen más rondas, aumentarán los ingresos.

La gestión económica es la principal responsabilidad de un Consejo, pero en un club de fútbol lo importante es lo deportivo. Y la Real no solo volvió a Primera en el primer ejercicio completo con Aperribay en el cargo, basta con ver con Zaragoza y Valladolid que no es tan fácil ascender por mucha base social que haya detrás. Como bien indicó el presidente en la Junta, la Real vive su tercer mejor ciclo de la historia con tres clasificaciones para Europa en cinco años en los que la Real ha sido cuarta, séptima, duodécima, novena empatada con el octavo y sexta con el octavo presupuesto de la categoría y con una gran diferencia con los que le preceden.

La situación económica es consecuencia de los éxitos deportivos que han provocado ingresos extras por jugar la fase de grupos de la Champions y de la Europa League y porque han revalorizado a los jugadores. Eso ha motivado grandes ingresos por la marcha de Illarramendi, Griezmann, Bravo o Yuri a pesar de que el Consejo blanquiazul se ha caracterizado por hacer todo lo posible para mantener a sus mejores jugadores y solo ha permitido la salida de aquellos que han pagado la cláusula de rescisión o han convertido en insostenible su deseo de salir. La Real ha llegado a vender por más dinero del que costaron hasta a algunos fichajes que no han funcionado.

Y los éxitos deportivos y económicos están provocados por una palabra que pronunció Aperribay en la Junta y que es la clave de su gestión, la estabilidad. En nueve años solo ha habido un entrenador, Moyes, que no haya empezado dos temporadas seguidas, y solo se han registrado dos destituciones de entrenador en plena campaña. Y cada verano han sido pocos los fichajes realizados y además en las últimas temporadas con buenas dosis de acierto.

Eso favorece que los jugadores de la cantera hayan tenido más opciones de encontrar su oportunidad y en los dos años que lleva Eusebio han subido al primer equipo Oyarzabal, Odriozola, Kevin Rodrigues, Zubeldia y Bautista. Aperribay ha hecho posible el ideal que manifiestan sus aficionados, un equipo basado en jugadores de la cantera de calidad con extranjeros que marcan la diferencia.

Y la gran salud económica ha permitido al Consejo de Aperribay poder destinar un máximo de 36 millones de euros a satisfacer una de las peticiones fundamentales de sus abonados y accionistas, convertir Anoeta en un campo de fútbol.

Pero lo más importante, como consecuencia de todo ello, la Real vuelve a ser un club sin disputas internas en el plano social como lo fue hasta que Luis Uranga presentó su dimisión. La Real ya sabe lo que le pasa cuando hay oposición y elecciones. El Athletic vive unas elecciones y después los contendientes respetan el resultado y no hay marejada por esas disputas. En la Real la fractura social cuando ha habido oposición y elecciones ha sido continua y acabó con una entidad destrozada cuando Aperribay entró en 2008.

Tiene que haber críticas al Consejo porque hay muchas decisiones criticables por muy buena que sea la gestión. Es muy positivo que se organice una asociación constructiva como RealSocialista para hacer un seguimiento y un control de la labor del Consejo. Pero nada mejor para la Real que un presidente sea capaz de generar tanta estabilidad y unanimidad y ojalá siga en su puesto más allá de 2022. Además es ambicioso y si sigue es por eso, porque es capaz de conseguir que la Real cumpla con los objetivos deportivos y económicos que se marca como hasta ahora. Y no es nada fácil…

/