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El ciclismo vasco necesita apoyos, no conflictos

El ciclismo vasco debería felicitarse porque hay dos proyectos que intentan cubrir el vacío que dejó la desaparición del Euskaltel-Euskadi y este año dan la oportunidad de correr en profesionales a 24 vascos.

No es un problema tener dos aspirantes a recoger el testigo del Euskaltel-Euskadi porque los mejores años de esta estructura llegaron cuando tenía dos equipos. El del World Tour competía en la élite con casi todos los mejores corredores vascos y Samuel Sánchez y el continental dio la oportunidad a centenares de aficionados para demostrar si podían dar el salto. Por él pasaron la mayoría de los mejores vascos del World Tour.

El Euskadi Murias realiza una gran temporada con once vascos que han logrado dos victorias y multitud de puestos en el Top 10, como también han sumado con la Fundación algunos corredores que no recibieron su llamada. Y jóvenes como Txomin Juaristi e Ibai Azurmendi gracias a ese segundo equipo y Xuban Errazkin en Portugal han demostrado su nivel para estar cerca de los mejores en la montaña y su gran futuro.

En los últimos días se han podido leer cosas que no son buenas para el ciclismo vasco, que escenifican conflictos que no ayudan a nadie. Es mejor evitarlos y apoyar a los dos equipos.
Como los apoya Orbea. Es injusto que sea cuestionada cuando es la segunda empresa que más aporta al Euskadi Murias y pone bicicletas a precios muy reducidos a los equipos aficionados vascos. Y es criticada por apostar por el proyecto de la Fundación Euskadi basado en la idea de Mikel Landa de impulsar un equipo que le permita volver a correr de naranja el Tour rodeado de los mejores corredores vascos.

¿Cómo se puede criticar que Orbea quiera unir su marca, no solo a este proyecto, también al mejor ciclista vasco del momento y al que levanta de sus sillones a los aficionados de todo el mundo por su forma de correr?
Cuando muchos solo miran por lo suyo, que el mejor ciclista vasco salve la Fundación cuando cumple 25 años de historia, consiga convencer a Miguel Madariaga para cederle el testigo porque era el problema que ponían todos para apoyarla, impulse un equipo continental y quiera hacerlo crecer y volver al Tour con él solo merece ser apoyado.

Y lo deberíamos apoyar todos, incluidos Jon Odriozola, Javier Lasagabaster y el resto de responsables del Euskadi Murias si quieren lo mejor para nuestro ciclismo. Porque el proyecto de la Fundación es el único que puede permitir tener un equipo vasco en el Tour a corto plazo.


Y no se trata de impulsar un World Tour con doce o catorce millones de presupuesto. Está el ejemplo del Cofidis. Con ocho-nueve, el presupuesto que tuvo Euskaltel Euskadi en sus mejores años, se puede reunir a Landa en el año 2020 con algunos de los que están ahora en el World Tour y los mejores de las dos categorías inferiores y que pueden tener un calendario como el del equipo francés más que suficiente.

Y si Landa y Orbea apuestan con fuerza, no es una cantidad inasumible para otras empresas y las instituciones vascas porque un porcentaje muy importante de lo que aportan las primeras se puede desgravar a Hacienda, que también recupera una parte importante de lo que cobran los corredores porque todos tributan en Euskal Herria. Y el Tour es lo que puede impulsar a algunas empresas e instituciones a invertir para buscar su repercusión para dar a conocer su marca y nuestro país fuera.


Trasmitir que este proyecto es inviable cuando los políticos y empresas importantes lo estudian y dibujar escenarios de conflicto solo se puede entender como un intento de abortar esta opción.
Si con el apoyo de Landa, de las instituciones, de otras empresas y de Orbea, un responsable del Euskadi Murias defiende que el otro proyecto no es viable para alcanzar su objetivo de ir al Tour, sin esos avales mucho menos.

La temporada del Euskadi Murias es magnífica, pero su decimotercer puesto con 1433 puntos, 20 más que el Delko Marseille, en el ranking UCI Europa queda muy lejos del primero, el Wanty, con 4074 y un joven francés como Guillaume Martin como líder del equipo para el Tour.

Es el único invitado no francés y se han quedado fuera dos de sus profesionales continentales, el Delko y el Vital Concept. El primero a pesar de llevar dos años en la segunda categoría con un nivel similar al de este año del Euskadi Murias y el segundo en su debut a pesar de superar los seis millones de presupuesto y de tener a un gran sprinter francés como Bryan Coquard, que ya ha ganado en tres carreras HC (Fuera de Categoría).

Ni se puede ir al Tour ni al Giro, que este año ha vuelto a dejar fuera al Nippo Vini Fantini, décimo en el ranking UCI Europa, con un ganador de la prueba como Damiano Cunego que se quería despedir en él. Pensar que con Edu Prades como líder puedes ir al Tour o al Giro en 2019 o que puedes fichar corredores, vascos o no, para conseguirlo con un presupuesto de cuatro millones, es más irreal que el proyecto de la Fundación.


Ningún buen corredor del World Tour va a querer ser líder de un profesional continental si no cobra lo mismo y se le garantiza el mismo calendario. Y esa garantía solo la puede dar un ciclista del nivel de Landa rodeado de otros de buen nivel. Y todo eso solo lo puede conseguir él.


Ccualquier buen corredor del Euskadi Murias, como los del Caja Rural, que empiece a destacar irá al World Tour cuando pueda para cobrar más y tener mejor calendario. El Euskadi Murias puede conseguir, que ya es mucho, ser como el Caja Rural-RGA, un equipo que da oportunidad de correr en la segunda categoría a una veintena de corredores con un calendario que incluye Volta, Itzulia, Klasika y Vuelta, pero que en el ciclismo actual no tiene una opción real de ir al Tour.

Si realmente la Fundación no consigue los apoyos necesarios para ir al Tour, no es malo lo que ha conseguido Euskadi Murias y habrá que apoyarla. Pero la primera es ahora la mejor opción si se quiere recuperar lo que fue Euskaltel Euskadi, un equipo con los mejores vascos que pueda devolver la marea naranja en el Tour en apoyo al único proyecto deportivo que ha aglutinado a todos los vascos con la única selección que les puede representar oficialmente en un deporte que tiene una gran repercusión.

Y parece que a algunos les molesta que el PNV apoye con la entrada de Landa ahora el proyecto de la Fundación, cuando sería conveniente que EH Bildu y las instituciones en las que tienen mayoría también impulsen la única vía para poder recuperar lo que se perdió. Hay pocos escaparates para proyectar la nación vasca como el Tour. Muchos en el extranjero se creen que nuestra bandera es naranja.

Por eso hay que apoyar primero a la Fundación Euskadi con todas las fuerzas y, si no se puede materializar este proyecto más ambicioso, habrá que ayudar al Euskadi Murias para que mantenga lo que ha conseguido y pueda crecer. Lo ideal es que el que consiga más apoyos y mejores corredores esté en la élite y el otro dé salida a los que se queden fuera y a los jóvenes y se apoye a los dos en función de sus presupuestos.

Porque la fusión no es lo ideal cuando los dos proyectos tienen diferencias importantes, es un error intentar casar personas que no desean estar juntas y eso impediría tener dos equipos vascos en las mismas carreras como este año. Y lo de menos son los nombres y apellidos de los que estén en la dirección de uno u otro. Lo importante son los ciclistas vascos, los que están ahora y los que quieren llegar en el futuro.

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