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El ejemplo de Tito Irazusta y la necesidad de valorar el periodismo

Hoy he publicado en GARA la entrevista más especial en los 29 años que uno lleva en el periodismo deportivo. Tito Irazusta no ha sido durante todos estos años solo un compañero de profesión. Antes de pensar que quería estudiar periodismo ya era el periodista que admiraba y tuve la suerte de ser su compañero en EGIN desde que empecé en 1988 hasta 1992 y su jefe desde ese año hasta que comunicó que dejaba nuestro periódico el día que acabó el Tour de 1995, el quinto ganado por Miguel Indurain.
Eran unos años en los que EGIN publicaba más páginas de deportes casi que un diario deportivo, en los que había que trabajar mucho para hacerlo cada día mejor sin grandes medios y Tito Irazusta siempre estaba dispuesto a hacer cada cosa que se le planteara. Hoy cuenta en la entrevista que durante el Tour, cuando hacíamos un suplemento inicial de 40 páginas y uno diario de 8 o 12, apenas dormía un par de horas porque también trabajaba para la Cadena Ser y era capaz de hacer el trabajo de dos personas, el de la radio y el del periódico, con todos los traslados que requiere ser enviado especial en esa carrera.
El Tito Irazusta que conocí esos años en EGIN ha sido mi referente y mi espejo como periodista. No solo cubrí su vacante en EGIN para seguir desde entonces la Real y el ciclismo. He vivido el periodismo como él, he defendido la Real que el defendía, he entendido al deportista como él lo entendía y he escrito siempre lo que he creído que debía escribir sin pensar en lo que los demás podían querer que escribiera. Y no porque lo hiciera él, sino porque entendía el periodismo de esa misma manera.
En la entrevista publicada hoy en GARA hablaba Tito y era como si me escuchara a mí mismo, pero al mismo tiempo aprendía de una persona con muchísima más experiencia y conocimiento que yo, eso que no se sabe valorar ahora. En hora y media de entrevista he aprendido muchas cosas que no conocía incluso sobre EGIN y eso que estuve diez años allí.
Vi el último programa de Tito Irazusta en Teledonosti con mucha pena por él y por el periodismo porque su empresa termina con su relación con él, como ha hecho y va a hacer con otros compañeros, porque a la hora de recortar gastos decide hacerlo con aquellas personas que superan los sesenta años.
Porque no solo es él. Entre otros, antes ha sido Fernando Becerril, un artista a la hora de escribir, y con el mismo criterio se desprenden mi otro gran referente del periodismo deportivo como apasionado del ciclismo que siempre he sido, José Luis Benito Urraburu, el periodista más valorado y respetado en el mundillo ciclista.
Justo en una profesión en la que la experiencia y el conocimiento de una materia debería ser un argumento para mantener a un periodista más años que en cualquier otra, se utilizan los criterios económicos y la edad para desprenderse de ellos. Esos compañeros deberían tener ofertas para elegir cual de ellas les atrae más porque, como trasmite hoy Tito, él no se ve fuera del periodismo y quiere seguir trabajando en él.
Me da mucha pena que no se valore a compañeros de tanta experiencia y conocimiento en sus materias. Decía Denoueix que la experiencia es la linterna que ilumina el camino. En la vida no hay nada más bonito que escuchar y leer y aprender cada día cosas nuevas que solo te pueden enseñar personas que saben más que tú.
Y da igual lo que hayas hecho por la empresa. Tito ha trabajado más que nadie allá donde ha estado e intentaba en cada desplazamiento para seguir un acontecimiento que el coste para su empresa fuera el menor posible porque no había que ser un lince para ver lo que iba a venir por detrás y que al final las consecuencias serían los recortes de personal y un empeoramiento de las condiciones económicas y laborales de los periodistas.
Y da mucha pena por esta profesión y por los que vienen por detrás. Nosotros hemos tenido la suerte, como bien dice Tito en la entrevista, de ser unos privilegiados y poder hacer lo que hemos querido y vivir los mejores años de una profesión que nos ha realizado y hasta nos ha dado salud. Él cuenta en la entrevista que en 44 años no ha pedido una baja, yo en 29 solo una por una operación de apendicitis y pedí el alta médica antes de tiempo para poder ir a Vigo porque no quería perderme la opción de ver a la Real ganar una Liga. El trabajo ha sido un motor en nuestra vida, un hobby que nos ha permitido vivir cobrando muchas cosas que los demás pagarían por poder disfrutar desde tan cerca como nosotros.
Y, sin embargo, pese a ser feliz gracias al periodismo deportivo, ahora no aconsejaría a mis hijos que siguieran el camino de su padre. Eso es lo más triste. Que una profesión tan bonita, esté tan mal valorada y no solo económicamente, que no se la recomendarías a los que más quieres. El periodismo se ha convertido en un producto gratuito y, por eso, no se valora, lo que provoca al final que falten ingresos para pagar a los periodistas y las plantillas de las empresas se reduzcan, que dé igual quienes tengan que irse y que las condiciones para los que se quedan o para los que entran sean cada vez peores.
Los trabajadores de Gara y de Naiz somos afortunados al tener lectores con criterio y suscriptores en internet que no tienen otros, pero son necesarios más y en todos los medios. Toda la sociedad debería reflexionar sobre la importancia de tener periodistas independientes que ofrezcan la información y la opinión con el aval de esa experiencia que permite ver las cosas antes que los demás.
Como no se pague por recibir periodismo de calidad e independiente, los referentes desaparecerán, los jóvenes que pueden ser grandes periodistas en el futuro elegirán otra profesión y la información y las opiniones que se van a recibir serán, salvo raras excepciones, de personas que se limiten a seguir los intereses de los dueños de las grandes empresas periodísticas.

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