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Más importante es la estabilidad en el banquillo de la Real que el director deportivo

Nunca he entendido la excesiva importancia que se da al director deportivo en el entorno de la Real Sociedad y que solo se valore su trabajo por los fichajes. Ahora se ensalza el regreso de Roberto Olabe, al que se quiere situar por encima de Loren, pero en su día también fue muy criticado por fichajes como el de Lee Chun Soo.

Por cierto, el gasteiztarra sustituyó en el cargo a John Toshack, del que nace una visión idílica del fichador por la incorporación de Kodro y Karpin en su segunda etapa en la Real por el equivalente a 300.000 euros y su poterior venta por 10,2 millones. Pero entonces solo había tres extranjeros por equipo antes de que triunfara la sentencia Bosman y años más tarde, a pesar de que se pensaba con la vuelta del galés que iba a tener un olfato infalible para los fichajes, se equivocó con Luiz Alberto y arruinó al club con los de Westerveld, Nihat y Kovacevic antes de tener que ser destituido.

Ahora se habla mucho del director deportivo del Sevilla, Monchi, del que solo se recuerdan en Donostia sus aciertos y no sus errores, y que ha realizado apuestas mucho más altas que las de la Real.

Pero a la hora de valorar la gestión de un director deportivo no solo se deben analizar los fichajes de jugadores, sino sobre todo la trayectoria de un equipo. Y se acaban de cumplir seis años del ascenso de la Real a Primera y en las últimas cuatro tremporadas están tres de las cuatro desde 1999 en las que se ha clasificado entre los diez primeros, la primera desde 1988 en la que se llegó a semifinales de Copa, una participación en la Champions y otra en la previa de la Europa League. Además la dirección deportiva ha conseguido que la mayoría de los jugadores importantes hayan renovado sus contratos y los que se quisieron ir, Bravo, Illarramendi y Griezmann, dejaron unos ingresos de 74 millones de euros. Ha habido fichajes buenos y malos, pero el balance de la gestión deportiva de la Real en las últimas siete temporadas es al menos notable.

Más importante que la vuelta de Olabe, del Director de Fútbol o del Director Deportivo es la estabilidad en el banquillo del primer equipo que defendió Jokin Aperribay el lunes. Si se analizan a los cinco equipos que se han clasificado detrás de los dos grandes, Simeone lleva cuatro temporadas y media en el Atlético de Madrid, Marcelino y Valverde tres en Villarreal y Athletic, Berizzo dos en el Celta y Emery ha completado tres con el Sevilla. Y menos el hondarribiarra, y porque no ha querido, los demás van a seguir en su puesto. En la Real no ha aguantado un entrenador más de dos temporadas desde la segunda etapa de Toshack entre 1991 y 1994. Eso es lo realmente importante.

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