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Simone Segouin, combatiente en la Resistencia Francesa

En el instante en que se tomó esa fotografía, Simone tenía 18 años y la imagen se convirtió en el símbolo de la participación de las mujeres en la Resistencia. 

También se la conocía por su nombre de guerra Nicole Minet. La joven había matado a dos alemanes en combate dos días antes y había asistido en la captura de 25 prisioneros de guerra alemanes en su pueblo natal de Thivars, al sur oeste de París. 

Días más tarde, al entrar en París para ayudar a liberar a la capital francesa de los nazis, su valentía la llevaría a convertirse en un símbolo de la resistencia femenina. 


Simone Segouin

Su notoriedad quedó de manifiesto cuando, al mes siguiente, el forógrafo Robert Capa publicó fotografías de Simone Segouin en la revista Life. Además, también aparece en la portada de u libro de reciente publicación sobre la Resistencia Francesa titulado Fighters In The Shadows del autor Robert Gildea, profesor de Historia Moderna en la Universidad de Oxford. 

Simone nació en una famila de granjeros cerca de Chartres, a unos 90 kilómetros de París. Siendo la única hija con tres hermanos, en seguida se acostumbró a sobrevivir en un mundo de hombres. 

In 1944, durante la ocupación Nazi de Francia, Simone se une a un grupo llamado Francs-Tireurs et Partisans (FTP) – una alianza de combate compuesta por militantes comunistas y nacionalistas franceses. Simone se encontraba sobre todo dentro del segundo grupo, su padre había sido una enorme fuente de inspiración para ella – un soldado concedorado que luchó en la Gran Guerra – y ella se sentía inmensamente orgullosa de su país.

Documentos de identidad falsos dieron a Simone un nuevo nombre y una tapadera para las complicadas misiones que iba a llevar a cambo. También protegerían a su familia en caso de que ella fuese capturada. Los documentos establecían que ahora era Nicole Minet, residente en el puerto del canal de Dunkerque, lo cual fue un movimiento inteligente, puesto que el puerto había sido bombardeado de tal manera durante el inicio de la guerra, que los datos contenidos en las tarjetas de identidad fueron extremadamente difíciles de comprobar por los alemanes.

Simone

Su primera misión fue robar una bicicleta a un militar alemán, lo consiguió, la bici fue pintada y convertida en el vehículo de reconocimiento de Simone, lo que le permitió repartir mensajes y eliminar objetivos. 

Pronto, cuando demostró sus progresos en armas secretas de entramiento, se la permitió tomar parte en peligrosas misiones de combate. Así, ayudó a descarrilar un tren, volar puentes por los aires y participar activamente en la captura de tropas alemanas en Thivars. 

Fue en medio de esta última misión, cuando Simone se enamoró. Roland Boursier era el joven combatiente que estuvo a cargo de la operación en Thivars en 1940, poco después de la ocupación nazi.  

Se conocieron cuando Roland marchó a esconderse al campo, en algún sitio cercano al pueblo natal de Simone, tras matar a un grupo de soldados alemanes o ‘Boche’, como los llamaban los franceses. Entonces Roland, que debía mantenerse a cubierto, le pidió a Simone que le hiciera de enlace, llevando mensajes al gupo de la Resistencia. 

Fue un romance apasionado y largo. Nunca se casaron, tuvieron seis hijos, y a todos les pusieroon el apellido de la madre en sus certificados de nacimiento. 

Fue durante una visita del General Charles de Gaulle a Chartres, cuando Simone se convirtió en el centro de atención de los periodistas internacionales. De Gaulle iba camino de París y tras asistir a una misa en la catedral de Chartres, pronunció un speech en los peldaños de la oficina de correos. 

Mientras, la sorprendente Simone fue observada comiéndose una baguette con mermelada, su fusil apoyado a su lado, y con una banda en el brazo de los FTP. Las mujeres combatientes de la Resistencia eran relativamente raras de ver, pero ella le contaba con orgullo a los periodistas que estaba allí para garantizar la seguridad de De Gaulle. 

El rerpotero norteamericano Jack Belden entrevistó a Simone, mientas Robert Capa le hacía retratos para la revista Life, cuyo titular sería "La niña partisana de Chartres".

Después de ayudar a liberar Chartres, Simone se vinculó a la 2ª división blindada francesa, rumbo hacia París con de Gaulle. París seguía siendo una zona de batalla, donde un número de tropas alemanas luchaban en una acción de retaguardia. Simone estaba en el grueso de esa acción.

A las 6 de la mañana del 25 de agosto, las fuerzas aliadas aceptaron la rendición de la guarnición alemana, a pesar de las órdenes de Adolf Hitler. Un mes más tarde, en septiembre de 1944, las fotografías de Simone aparecieron por primera vez en Life. La revista tenía una circulación de varios millones de lectores en aquel tiempo, y las fotografías dieron la vuelta al mundo. La leyenda de Simonese se vio además reforzada por la liberación del material rodado por el director George Stevens.

Stevens, que dirigió cine clásico con películas como Shane, en España titulada "Raíces profundas" (1953) y Gigante (1956), entonces servía como oficial del ejército de los Estados Unidos en la unidad de filmaciones. Cuando se topó con el grupo de la Resistencia, se quedó mudo ante la imagen de la desafiante Simone con su fusil. 

Al preguntarle si había matado a alguien, Simone le respondió: "El 14 de julio de 1944 formé parte de una emboscada con dos camaradas. Dos soldados alemanes se nos acercaron en bici, y como las tres nos pusimos a disparar, no sé quién de las tres exactamente fue la que los mató". "No se debe matar a alguien de esa manera. Es verdad, pero los alemanes eran nuestros enemigos, estábamos en guerra, pero no por ello me siento menos orgullosa de ello". 

Tras la guerra, Simone fue ascendida a teniente y le concedieron la prestigiosa Cruz de Guerra. 
Se convirtió en enfermera pediátrica en Chartres, donde sus hazañas durante la guerra la habían hecho muy popular. A pesar de sus años de capa y espada de la guerra, Simone siempre fue consciente de lo difícil que había sido para las mujeres desempeñar un papel en la Resistencia. Suponían poco más del diez por ciento de la fuerza, y la mayoría fueron confinadas a papeles no combatientes. Pero, sin embargo, su presencia ayudó a forzar un cambio en la forma en que se trataba a las mujeres.

El 29 de abril de 1945 las mujeres francesas votaron por primera vez en las elecciones locales y luego en las nacionales el 21 de octubre. Cuando el General de Gaulle insistió en que "las mujeres son electoras y elegibles en las mismas condiciones que los hombres", dejó claro que este enorme paso adelante había sido alcanzado gracias a muchas valientes mujeres como Simone.

Y aún hoy no se la ha aolvidado. Simone tiene una calle que lleva su nombre en Courville-sur-Eure, localidad cerca de Chartres, en la que reside actualmente. 

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Este post forma parte de una serie sobre historias de mujeres que ha revolucionado el mundo de alguna manera. Si te ha interesado, puede que también lo haga la historia de Louise Michel.

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