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Paciencia, una de las madres de la política

Paciencia, una de las madres de la política

Que Trump no iba a ser un amigo de Rusia parecía bastante claro, pero había cierto interés por ver hacia dónde giraba, si es que lo hacía, la nave norteamericana en política exterior. Cualquier movimiento sería un cambio respecto al rumbo de la administración anterior. Pasado ya más de medio año de su presidencia vemos que el barco no ha cambiado el rumbo global, hace incluso algún acelerón de vez en cuando sin mucho sentido aparente.

Por su parte la administración de Putin tampoco ha cambiado demasiado su discurso ni parece haberle ofrecido algo interesante a Trump. Simplemente siguen esperando. Si la paciencia es la madre de la ciencia, parece que en el Kremlin aplican esto también a la política. Aunque no solo tienen paciencia, también hay movimientos propios.

Tras quedar claro que EE.UU. no solo no iba a relajar las sanciones contra Rusia sino que incluso las ha aumentado, Moscú toma modestas contramedidas inmediatas, como echar del país a 755 diplomáticos estadounidenses. Su razonamiento sencillo, habiendo 455 diplomáticos rusos (ellos junto a los hackers han hecho presidente a Trump según algunos demócratas) en EE.UU. (misión diplomática ordinaria, la ONU cuenta a parte), no puede haber más de 1.200 diplomáticos estadounidenses en Rusia.

Parece un gesto muy superficial, pero si se analiza bien, ello dejará a EE.UU., con muy pocas posibilidades de maniobra en territorio ruso. Cualquier organización que financiaran ya ha sido declara agente extranjero por los cambios de legislación rusos y por lo tanto su actividad está o prohibida, o muy muy limitada en la Federación Rusa. Sin un cuerpo diplomático adecuado, veremos como la información recogida sobre el terreno ruso será cada vez menor en Washington. Si hasta ahora no había comprensión, de aquí en adelante parece que la cosa irá a peor. Solo hay que ver y leer a los expertos en Rusia de Europa Occidental y Norteamérica, con pocos dedos se pueden contar los realmente bien informados y hasta cierto grado imparciales.

En este punto hay que admitir que con las escasas posibilidades económicas y diplomáticas que tiene Rusia, no está haciendo un mal partido. En Siria la victoria parcial es suya, veremos como se desarrolla el tema kurdo. Incluso han conseguido echar a los norteamericanos del sur de Siria. En el norte están bien asentados en territorio kurdo.

En Ucrania la cosa es más ambigua, como por otro lado en Georgia y Moldavia. Aun así, el tiempo no está haciendo demasiado daño a la posición rusa allí, y sí a la occidental, sobre todo por errores propios claro. Moscú espera, presiona de una manera bastante disimulada, y poco a poco va haciendo valer su poder blando, el uso de cultura e influencia económica. Quién lo hubiera dicho hace unos años. Su mayor problema, y ventaja de Occidente es que de momento la idea que vende Moscú sigue siendo mucho menos atractiva que el sueño europeo y norteamericano. Aun así, tiempo al tiempo.

Las sanciones deberán ser mucho más duras para realmente hacer mella en Rusia, pero eso quizás tampoco es lo que busca Washington. Lo que busca Bruselas ni hablamos por que no lo sabe nadie allí. Con el nuevo paquete de sanciones, EE.UU. busca golpear en un área donde Rusia parece de momento muy fuerte, la venta de productos energéticos a los países europeos. Si realmente se salen con la suya y pasamos a depender del gas norteamericano, mucho más caro, que del ruso, será interesante ver como seguimos defendiendo que no somos unos simples vasallos más de los norteamericanos. Y es que a Washington le interesa mucho más el dominio global, al que aspira a llegar mediante un control cada vez más férreo de la energía. Cualquier otro jugador del panorama internacional les preocupa lo justo y necesario cuando se pone en su camino, sino se le puede empujar fuera, se busca al menos apartarlo.

Paciencia y más paciencia en este juego en el que Rusia de momento no lo hace mal en la lucha por un puesto como potencia importante a nivel internacional, y EE.UU. aspira solo a una cosa, la completa hegemonía mundial, algo en lo que de momento no va mal, por mucha China, UE, India, Rusia que se encuentre en su camino.  

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