David Rengel|2015/01/18 00:00

La primera vez que se contemplan las puertas del Reino de Lo, la imagen resulta inolvidable. Con sus rocas de colores anaranjados, rojizos, amarillos, azulados o plateados, que le dan un aspecto lunar a su paisaje, este antiguo Reino Prohibido del Himalaya, el más alto del planeta, sigue manteniendo su enigmática magia. Mientras se exploran sus rincones y profundos cañones, los temibles vientos que han transformado las colinas milenarias en valles desérticos azotan sin descanso, y sus limpios y brillantes horizontes hacen imaginar un pasado legendario.