2017/06/20

Donostia se activa y trabaja para una consulta en otoño de 2018

La capital guipuzcoana se ha marcado un cronograma y espera celebrar una consulta sobre el derecho a decidir en otoño del año que viene; sería la primera capital de Euskal Herria en hacerlo. En noviembre quieren iniciar la recogida de firmas, un mínimo de 8.000, y activar los grupos de trabajo porque «el reto es importante, pero realizable».

Oihane LARRETXEA|DONOSTIA
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Desde 2014, más de 150.000 personas de 166 localidades vascas han podido depositar su voto en las consultas y decidir sobre su futuro de forma libre y democrática. Un camino largo pero fructífero al que en los próximos meses se le sumará Donostia, siendo la guipuzcoana la primera capital de Euskal Herria en dar voz a su ciudadanía. Si el cronograma diseñado por el grupo promotor cumple con los plazos previstos, Donostia celebrará su propia consulta en otoño de 2018.

Según avanzaron ayer en un encuentro celebrado en el Koldo Mitxelena, después del verano se dará inicio a la recogida de firmas que dote al proceso de la solidez inicial necesaria, tal y como han hecho hasta la fecha localidades y comarcas. El mínimo de firmas requeridas son 8.000, que equivale al 5% de las personas censadas en la ciudad mayores de 16 años. Eso será en noviembre de este mismo año.

Por lo tanto, los meses estivales llegan cargados de faena. Según detallaron desde el equipo de trabajo ciudadano, se calcula que hacen falta unas mil personas para hacer funcionar la maquinaria; el reto no es baladí. «Hay que activar a la gente barrio a barrio, nutrir a los grupos de personas dispuestas. Hay mucho trabajo por hacer, somos conscientes, pero también digo que se puede conseguir», afirmaron.

También apuntaron la importancia de alimentar la ilusión, de lograr despertar de nuevo ese gusanillo que cosquillea en el estómago. A este respecto, admitieron que algo flaquearon las fuerzas tras los actos de los estadios, entre otros. «Perdimos un poco la ilusión, así fue y así lo admitimos, en algunos barrios los grupos se desactivaron, incluso desaparecieron. Quienes permanecimos nos hemos comprometido a lograr el reto. Tenemos un año y algo más de tres meses por delante».

La iniciativa ya la han tomado y también la actitud, parte fundamental de un proceso de este calibre. Por eso, pidieron no esperar al qué dirán, a las reacciones de terceros, ni si quiera a los obstáculos que aparezcan en el camino. «No miremos qué hacen los demás, preocupémonos por qué hacemos nosotros. Que la ciudadanía asuma el papel, que dejemos de lado lo que nos separa. Coincidiremos en algunas cosas; en otras, no, pero hagamos camino. Y para eso hay que caminar», pidieron.

Auzolan y participación

¿Y por qué se ha animado Donostia? Según señalaron Maite Bidarte y Edurne Garmendia, la capital guipuzcoana tiene cualidades propias que la hacen adecuada, la cantidad de auzolan que se practica y la participación que fomenta la propia ciudadanía para organizar cosas cotidianas como las fiestas, por ejemplo.

Donostia, además, ha sido escenario de iniciativas importantes de Gure Esku Dago, como la ocasión en que se dibujó un sobre enorme sobre la arena de la Zurriola. «Siempre hemos salido empoderados de esos actos, si saltamos esta vez no nos daremos contra la piedra», auguraron.

Una vez se recojan al menos esas 8.000 firmas, se iniciaría el proceso para elegir la pregunta y más delante la fecha exacta de la consulta. Se aplicará en todo momento el protocolo estipulado por Gure Esku Dago.

Si se formularán una o varias preguntas también quedará en manos de la ciudadanía implicada. Por ello, advirtieron de la importancia de iniciar una campaña para activar y concienciar, y que el nombre de Donostia como sede de una consulta empiece a sonar.

¿Y una cita a nivel nacional? Un asistente a la presentación desveló su ambición, y vista la trayectoria que ha trazado Euskal Herria en solo cuatro años no se le antojaba tan utópico. Anjel Oiarbide, de Gure Esku Dago, no dijo ni si ni no, porque «no es una encuesta» ni existe una bola de cristal, pero puso en valor los tantos anotados en un espacio de tiempo tan corto, e hizo una puntualización para no perder de vista que «estamos conquistando la normalidad». Donostia se ha puesto a ello.

1.000 PERSONAS


Según destacaron los promotores, lo importante ahora es nutrir los grupos de trabajo de personas en cada barrio. Estiman que hace falta la colaboración de 1.000 personas para llevar a cabo el proceso.