2017/07/18

IRIDIANI GRACIELE
MOVIMIENTO DE MUJERES CAMPESINAS

Es la primera vez que participa en una conferencia internacional de Vía Campesina. Es parte de la asociación brasileña Movimiento de las Mujeres Campesinas y aporta un discurso centrado en la lucha contra el neoliberalismo.

«Este Gobierno brasileño permite que los terratenientes hagan masacres»

¿Qué le está aportando esta Conferencia Internacional?

Nuestra idea es compartir nuestro conocimiento con otros continentes, con otras realidades y luchas, e intentar construir algo que sea como un conjunto de las mujeres campesinas. Como movimiento campesino planteamos un cambio y nuestra consigna es «Construir el movimiento para cambiar el rumbo», pero para cambiar el mundo hay que cambiar nuestro presente y para ello hay que ver cómo se garantiza la participación política de las mujeres en el ahora. 

¿En qué aspectos hay que mejorar la situación de las mujeres campesinas?

Hemos conseguido la paridad. Es decir, que tengamos el 50% de las mujeres en la Conferencia y también en los distintos niveles de la dirección. La demanda de las mujeres se ha oído y se ha implementado en la práctica, en el día a día. La participación política debe ir más allá del tema cuantitativo, las mujeres deben tener una participación protagónica.

Otro de los temas es la violencia. En el año 2010 levantamos una campaña internacional en contra de la violencia de las mujeres, pero los números muestran que ha aumentado en varias regiones, tanto la doméstica como la que ejercen las transnacionales. Es un problema muy minimizado y que no se trata. El debate que queremos llevar a cabo en la asamblea es cómo hacer las actividades en todas las regiones dentro del marco de la campaña para seguir enfrentando la violencia y cómo observar resultados en la vida de las mujeres; es decir, que dejen de morir y que sean respetadas, porque negar la palabra de las mujeres es una forma de la violencia.  

¿Qué responsabilidades suelen tener las mujeres en el campo?

Están en todos los espacios del ámbito productiva, pero también hacen el trabajo reproductivo. Les toca el trabajo productivo pero, cuando llegan a casa, el trabajo doméstico no es compartido, todo lo tiene que hacer la mujer. Y no están en el lugar donde se toman las decisiones: dónde sembrar, qué hacer con el producto… Quedan excluidas de ese espacio. 

¿Hacen falta más mujeres líderes?

Sí. Y hacen falta procesos de formación, de apertura de espacios para que participen, porque los líderes y las lideresas no nacen, se construyen. Muchas veces las mujeres sí son líderes. Allá, en la comunidad, son ellas quienes hacen las actividades comunitarias, pero luego existe una barrera para llegar a las direcciones de las altas instancias. Las mujeres no solo tienen que ser cumplidoras de tareas (estar en la secretaría, en la logística), también tienen que estar en las instancias donde se acuerdan decisiones políticas más importantes. 

¿Cómo es la relación del Gobierno brasileño con los campesinos?

Siempre hubo una apuesta del Estado brasileño por el proyecto de la producción del agronegocio, la concentración de la tierra, a favor de los terratenientes… Pero antes del golpe de estado sí tuvimos algunos programas que estaban destinados a los campesinos: para la comercialización, políticas agrarias de producción, de infraestructuras, no tanto de reforma agraria. Este Gobierno, sin embargo, se ha recrudecido. El Estado garantiza a llegada de transnacionales a diferentes territorios y tiene que cumplir el papel de sacar a los campesinos, y hacer como que no ve la violencia. Se están cambiando legislaciones para quitar los derechos, para facilitar las entradas de las transnacionales a diferentes territorios. Ha permitido que los terratenientes hagan muchos masacres y que queden impunes. 

¿Quién es el responsable de esos crímenes que denuncia?

Hay una alianza de los grandes terratenientes con el sistema judicial, con el sistema ejecutivo... Tenemos una gran representación de los terratenientes en el Parlamento. Y el sistema policial se pone al servicio de oprimir a las luchas, incluso estando presentes en los asesinatos. Son diferentes clases dominantes de la burguesía que están aliadas con las burguesías internacionales para garantizar su facilidad de saqueo. A.U.A