2017/09/19

Kronika
 
CAMBIAR EL SISTEMA, NO SOLO LA BANDERA

CIENTOS DE PERSONAS ACUDIERON AYER AL ACTO ORGANIZADO POR ESQUERRES PER LA INDEPENDèNCIA EN SANTS. DIEZ ROSTROS CONOCIDOS, COMO SON GABRIEL RUFIÁN O MIREIA BOYA, INSISTIERON EN QUE NO BASTA CON CAMBIAR LA BANDERA, HAY QUE CAMBIAR EL SISTEMA DE RAÍZ. HAY QUE CREAR UNA REPÚBLICA BASADA EN LA JUSTICIA SOCIAL.

Ion SALGADO
0919_eg_esquerra
«La reacción de la ciudadanía ha sido fantástica», destacó Boya, que sugirió dejar para el día 3 la construcción de la República: el 2 la gente estará de resaca

El 1 de octubre puede marcar un antes y un después. Puede ser el inició de la república catalana. Un nuevo estado construido entre diferentes, donde todas las personas gocen de los mismos derechos, ya sean hombres o mujeres, hayan nacido en Barcelona o en Dakar. El 1-O puede ser el día en el que dé comienzo un nuevo Estado basado en la justicia social, porque, tal como recordó ayer, Gabriel Rufián (ERC), lograr la independencia no es solo cambiar una bandera.

Esta es solo una de las ideas que se expusieron ayer en el acto organizado por Esquerres per la Independència en el barrio barcelonés de Sants. Un acto al que acudieron cientos de personas y en el que, además de Rufián, participaron Mireia Boya, Joan Gine, Guillen Fuster, Dolors Sabater, Teresa Forcades, Antonio Baños, David Companyon, Nuria Alcaraz y Eulalia Subiria.

Los diez hicieron hincapié en la necesidad de romper amarras con el Estado español, gobernado por una persona que amenaza con «hacer lo que no quiero hacer». «Habla como si fuera un maltratador», denunció Boya (CUP), que puso en valor la revolución popular que se vive en Catalunya, donde las fuerzas de izquierda tienen la posibilidad de construir una sociedad socialista, ecologista y feminista. En este sentido, Alcaraz apostó por implementar medidas para acabar con el patriarcado, y advirtió de que «la República catalana será feminista o no será».

Las trampas del PP

Por su parte, Sabater, alcaldesa de Badalona, criticó la actitud del Gobierno de Rajoy, que se salta sus propias leyes para impedir que la ciudadanía catalana pueda votar el 1-O. El ejemplo más claro es el requerimiento enviado a las policías locales para que intervengan en los actos en apoyo al referéndum, un acto que no esta recogido como delito en la legislación española.

Pero la estrategia del miedo impulsada por Madrid no hace mella en la sociedad catalana, que reacciona pacíficamente a las operaciones de la Guardia Civil. «La reacción de la ciudadanía ha sido fantástica, bailando ante los agentes», remarcó Boya. En cuanto a los pasos a dar para crear la república, ella prefiere esperar al día 3, no vaya ser que el 2 la gente esté de resaca.